El virus de la rabia ataca a los mamíferos (entre ellos, el hombre), tanto domésticos como salvajes, y se aloja, principalmente, en la saliva de los animales infectados. Generalmente, se transmite al hombre por medio de las lesiones que le provocan las mordeduras. Otra manera de contraer la rabia puede ser que la persona tenga una herida en la piel y que esta entre en contacto con la saliva del animal infectado.

Los animales que más comúnmente transmiten la rabia al ser humano, por su regular contacto con él, son: perro, gato, hurón, mapache y lobo.

Síntomas que se manifiestan en los humanos al contraer la rabia

Algunos de los síntomas que se presentan al haber contraído la rabia son los siguientes:

  • Cansancio,
  • Fiebre,
  • Náuseas y vómito,
  • Dolores de cabeza,
  • Sensación de hormigueo y entumecimiento en el sitio de la herida,
  • Dificultad para la deglución de la comida,
  • Desorientación,
  • Excitabilidad sexual,
  • Alucinaciones tanto olfativas como visuales, y
  • Miedo al agua.

La rabia: una de las enfermedades que en la actualidad sigue sin tener cura

La rabia es una enfermedad que se considera fatal, porque en la actualidad no existe un tratamiento para ella si no se trata a tiempo. El único tratamiento para atajarla es mediante la vacuna contra el virus, pero solo es eficaz durante la etapa de la incubación, es decir, cuando aún no se presenta ningún síntoma.

La rabia se cobra actualmente unas 55.000 vidas al año, de las cuales el 99% contrae la enfermedad mediante la mordedura de perros, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Se conoce únicamente 1 caso de alguien que haya sobrevivido a la rabia sin haber recibido la vacuna contra ella.

Qué hacer si se ha sufrido un ataque de un animal con rabia

Si se ha sufrido la mordedura de un animal (en este caso que pueda transmitir la rabia), lo más recomendable es lavar la herida inmediatamente con abundante agua y jabón. Lo que hay que hacer a continuación, sin dilación, es acudir a un médico para que valore la posibilidad de ponernos la vacuna antirrábica.

El periodo de incubación del virus de la rabia tiene un promedio de 20 días, aunque puede variar desde 5 días a 1 año. Si hemos sido atacados por algún animal rabioso lo mejor es acudir cuanto antes a un especialista para que nos revisen la herida y para que aplique el tratamiento que crea correspondiente.

Prevención de la rabia: vacunación de animales domésticos

La campaña de vacunación de perros y gatos es un elemento primordial en la prevención de esta mortal enfermedad, de hecho, la OMS cree que más de 300.000 muertes se evitan cada año con ella.

Cuando se tienen animales en casa, ya sean hurones, perros, gatos, hámsters (aunque estos rara vez contraen la enfermedad), o quizá hasta murciélagos, hay que tener en cuenta tanto su salud como la de nuestra familia.

Lo primero que hay que hacer al adoptar un animal en nuestra casa, es llevarlo al veterinario a que le hagan revisiones y le apliquen las vacunas correspondientes. En algunos países se hacen campañas antirrábicas 1 o 2 veces al año de forma gratuita.

Una vez que lo llevemos a casa, hay que vigilar que el animal no salga de nuestra propiedad o que no se nos escape. Esta medida no es para evitar perderlo (que también evitaremos algún susto de este tipo), sino para evitar que sea atacado por algún animal que esté infectado con la rabia y que de esta manera se introduzca en nuestra casa.

Cómo reconocer los síntomas de un animal infectado por la rabia

La rabia en el perro puede manifestarse de la siguiente manera:

  • De forma agresiva (el perro se vuelve violento, se muestra inquieto, babea, ataca cosas imaginarias)
  • O de forma muda (el animal se muestra triste, se comporta de manera nerviosa, babea y no ladra, por eso su nombre).
En ambos casos, después de presentarse estos síntomas, el perro sufrirá una parálisis que le llevará a la muerte. En el caso del gato la mayoría de las veces tiende a esconderse, y si se le intenta sacar de los sitios en los que se ha metido atacará de forma muy violenta. Si su perro o su gato presenta alguno de estos síntomas lo mejor es acudir al veterinario.

Santa Quiteria, Abogada contra la rabia

Esta enfermedad tiene también una Santa a la que se puede uno recomendar. A Santa Quiteria se le han atribuido milagros concernientes a la sanación de la rabia, por ello se le conoce como la Abogada contra la rabia, porque se dice que ante su presencia, los perros (que son los principales transmisores de la rabia a los humanos) siempre permanecerán en calma. Hay que recordar que uno de los síntomas de que un perro esté infectado es su agresividad.

La prevención es fundamental para evitar esta enfermedad. La vacunación de animales domésticos, sobre todo de perros y gatos, puede salvar muchas vidas.