¿Dónde están los límites de la publicidad? Y, en concreto, ¿qué límites se deben aplicar a la publicidad dirigida al gran público y a menores? En los últimos años, la publicidad utilizada ha impactado de una forma u otra a la sociedad.

El beneficio publicitario de los escándalos

El pasado 25 de febrero el diseñador John Galliano fue grabado en estado ebrio, declarando unas más que desafortunadas palabras que incluían "insultos racistas y antisemitas" , por lo que deberá ir a un juicio en su contra el próximo 12 de mayo. La firma Christian Dior ha prescindido de sus servicios por este escándalo.

Pero, ¿se ha aprovechado Dior del escándalo de Galliano para beneficiarse? ¿Cuánta publicidad gratuita ha obtenido gracias a esto? En los últimos años, los desfiles de alta costura de Galliano habían hecho que la firma quisiera desvincularse del gibraltareño por la repetición de sus diseños y el alto impacto visual que tenían.

La actitud que muestra la firma ante esta situación la examinan tanto periodistas como expertos en marketing ya que fueron varios días en los que se anunciaba si habría o no desfile de Galliano. Sí hubo desfile ya que esta oportunidad de publicidad de la marca no se podía perder.

¿Ha sido esto una buena operación de marketing para conseguir una publicidad descomunal y a la vez aprovechar para renovar su diseñador? ¿Se ha ahorrado la firma millones de euros en forma compensatoria al tener excusa para prescindir de él? Aún así, Dior continuará con Ricardo Tisci, sucesor de Galliano, dando que hablar.

La utilización de niños en publicidad

Una campaña del diseñador Giorgio Armani fue el centro de la polémica en el año 2007 por un anuncio de una línea de ropa para niños. Según el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, esta imagen podía “incitar al turismo sexual”.

La firma declaró que nunca se podían haber imaginado que se hiciera esta interpretación de su anuncio, pero Canalda, denunció y pidió que fuera retirado.

La imagen de dos niñas de unos ocho años posan cogidas de los hombros, una tiene rasgos orientales y la otra aparece con bikini y bermudas en una campaña de publicidad de Armani Junior. En una entrevista concedida por Canalda, argumentaba que no le parecía apropiada la imagen que la firma de moda ha dado a las niñas, por ser provocadora para su corta edad.

Según él, lo más escandaloso es que los menores deberían aparecer en anuncios dirigidos a niños y el anuncio italiano no deja claro que esté dirigido a la infancia.

Desde luego su opinión no fue compartida por el mundo de la publicidad, ni periodistas y escritores, entre ellos Pedro J. Ramírez, director de El Mundo quienes se reunieron para debatir la polémica que el Defensor del Menor levantó en España. Consideraron que dos niñas, vestidas como tal y con expresión alegre no es escándalo alguno ni motivo de controversia, así como no lo es en ningún otro país, y que este tipo de llamada de atención es exagerada e irrelevante. Argumentaron que la perspectiva en la que Canalda enfoca el anuncio estuvo fuera de lugar.

Desde luego que, lo que provoca sensaciones no son las imágenes en sí, sino los ojos con que se miran.

Antecedentes machistas en las campañas publicitarias

En otro anuncio, la firma italiana Dolce y Gabbana también suscitó el debate. La fotografía, en la que se ve a una mujer en el suelo mientras un hombre la sujeta por las muñecas y otros miran la escena fue calificada de “machista” por varios organismos, entre ellos el Instituto de la Mujer, que pidió su retirada (primero en España, luego en todo el mundo) por “incitar a la violencia contra las mujeres”.

Dolce y Gabbana anunció que retiraba todas sus campañas de publicidad en España para denunciar lo que considera un “clima de censura” que, según la firma, se vive en el país. Aun así, D&G ha seguido haciendo polémicos anuncios con la intención de provocar.

Publicidad para sensibilizar

Otro caso que provocó la polémica en Italia y en todo el mundo fue cuando apareció Isabella Caro en una famosa campaña publicitaria del fotógrafo italiano Oliviero Toscani en 2007. Su imagen desnuda apareció en carteles publicitarios de todo el mundo bajo el titular 'No Anorexia'. Isabella padecía esta enfermedad desde los 13 años, y de la que recientemente ha fallecido. El objetivo del anuncio era usar la “publicidad como medio de sensibilización para los males de la sociedad”.

¿Realmente se vive un clima de censura en España”?

El debate está abierto. Las marcas de ropa desconfían de las acciones de determinados organismos españoles puesto que argumentan que algunos no tenemos mentes abiertas y ha llegado un punto en que se ha querido malinterpretar cada situación por una sensación, quién sabe, de autoprotección o inseguridad. Lo que si se ve es el descenso de anuncios polémicos de determinadas marcas reconocidas en España.

Al final, estas campañas dan tanto que hablar, que logran su objetivo publicitario con creces gracias a la propia polémica. ¿Podría ocurrir que las marcas buscaran la polémica? ¿Es la polémica la mejor publicidad?