Muchos economistas en Estados Unidos venían centrando su atención en las economías del Sudeste Asiático donde veían los modelos de éxito. Sin embargo actualmente, Alemania está proporcionando otro paradigma de la excelencia y los EE.UU. deberían tomar nota, dice hoy James Moreland en la publicación Economy in crisis.

Distribución del ingreso en Alemania desde 2010 a 2013

El ingreso y la riqueza de Alemania están mejor distribuidos que en EE.UU., por la gran disparidad que existe en este país, acentuada desde 2010. En este sentido, la economía alemana creció un 3,6 por ciento frente al 2,8 por ciento de Estados Unidos. La producción fabril en Alemania también es aproximadamente el doble que en Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo el salario promedio para un trabajador de fábrica alemán es de un cincuenta por ciento (50 %) mayor de lo que es en EE.UU.. No nos olvidemos que Alemania también tiene hoy superávit comercial. La pregunta es cómo ha logrado Alemania esta situación, mientras que otros países capitalistas siguen luchando.

Modelo alemán del capitalismo 2013

Según Moreland, el modelo alemán del capitalismo es muy diferente al de los Estados Unidos. En Alemania, muchas empresas siguen siendo de propiedad privada, lo que elimina la necesidad de estar tranquilizando a los accionistas. Por otra parte, mientras que en EE.UU la financiación proviene de los mercados de capital, en Alemania los bancos locales financian las operaciones de las pequeñas y medianas empresas, que componen la mayor parte de la producción alemana.

Intervención de los trabajadores en la dirección de las empresas en Alemania

Otra diferencia importante se refiere a la participación de los trabajadores en las empresas, sobre todo en las grandes. En Alemania están obligados por ley a tener una representación igual en los directorios, tanto los gerentes como los trabajadores. Este requisito asegura que los derechos y puestos de trabajo de los trabajadores estén protegidos cuando se toman decisiones sobre dónde y qué producir. Esto no significa, por ejemplo, que no se cambia el destino de puestos de trabajo, pero sí garantiza que los buenos puestos de trabajo permanezcan en el lugar donde serán más beneficiosos para la empresa y a largo plazo para los trabajadores, ya que estos no serán destinados a otro lugar por ganancias que se obtengan a corto plazo.

Destino del rescate en la recesión europea

Por otra parte, cuando la recesión hizo mella en toda Europa, Alemania no malgastó su rescate en los ingresos del personal jerárquico de las grandes corporaciones. Por el contrario, dirigió estos fondos a un subsidio salarial para algunos trabajadores, a fin de que no perdieran su empleo, estimulando de este modo la economía y de paso, velando para que esa mano de obra calificada siga manteniendo sus puestos de trabajo.

Conclusiones para tomar del ejemplo del modelo alemán

Ciertamente que el modelo económico alemán no es perfecto, pero hay lecciones que se pueden extraer, como el enfoque para el crecimiento a largo plazo y su fuerte respaldo a los trabajadores en las relaciones empresariales. En definitiva, concluye Moreland, cuando los trabajadores tienen dinero en sus bolsillos y seguridad laboral, una economía fuerte no puede estar muy lejos.

Fuente: Economy in crisis