La propiedad intelectual se halla integrada por todos aquellos derechos de carácter personal y patrimonial que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra sin otras limitaciones que las legalmente establecidas.

Por el único hecho de haberlas creado e ideado, le corresponder al autor del mismo la propiedad intelectual de su obra, pero, antes de nada es importante saber quién es el autor o a quién se le debe considerar como tal. En este sentido, la ley es clara al establecer que se considera autor a la persona natural de la obra presumiéndose así mismo, como el autor que aparece en tal creación.

¿Qué obras constituyen la propiedad intelectual?

Por otro lado, es primordial, saber que constituyen la propiedad intelectual todas aquellas creaciones que sean originales, de tipo literario, científico, o artístico expresadas por cualquier medio o soporte tangible o no, actualmente conocido o que pueda surgir como fruto de la invención en el futuro. Como claros ejemplos se pueden citar, las obras teatrales, las obras de pintura, libros, composiciones musicales, planos, obras fotográficas...

Pero las dudas siempre surgen cuando alguien ha inventado algo nuevo, creado algo original y quiere que se le considere como autor y que se sepa que es una idea suya. Para eso hay que registrar esa obra. ¿Qué pasos hay que seguir y dónde se tiene que registrar?

El Registro general de la propiedad intelectual, es parte o forma parte de la administración general del Estado y es un órgano dependiente del Ministerio de Educación, cultura y deporte, aunque también hay que especificar que existen también registros territoriales que son gestionados por las Comunidades Autónomas que también tramitan todas las solicitudes dentro de su marco de actuación o espacial. Son aquí, en estos registros donde hay que inscribir las obras y los inventos o creaciones.

Instrucciones para el registro

  1. Acudir a estos registros
  2. Tienen que solicitar la inscripción de las producciones, actuaciones u obras los autores de los mismos o sino las personas que tengan algún derecho de propiedad intelectual sobre las mismas (según el art. 5 del Real Decreto Legislativo 1/1996 del 12 de abril de la LPI)
  3. La inscripción es muy importante porque es eficaz desde la fecha de la presentación de la solicitud, salvo que ésta tenga que subsanarse porque falte algún dato o alguna documentación necesaria para su tramitación. Las solicitudes se presentan con el impreso oficial correctamente rellenado y por duplicado y junto a un ejemplar de la creación o de la obra que la identifique, así como con el pago de la tasa que corresponda.
  4. Presentar la obra.

¿Cómo se tienen que presentar las obras?

  • Si son obras literarias y científicas se aportan ejemplares debidamente encuadernados, con las páginas numeradas debiendo constar en la portada el título y el nombre del autor.
  • Si son esculturas, dibujos, pinturas, grabados y litografías, como ejemplar identificativo se debe acompañar como máximo tres fotografías o copias que sirvan para identificar la obra
  • Si se trata de coreografías las coreografías o pantomimas se acompaña como ejemplar de la obra una descripción escrita del movimiento escénico. También se puede aportar alguna grabación.
  • En el caso de que sean obras musicales se debe aportar la partitura. La letra puede figurar en una hoja aparte.
  • Si por el contrario son obras dramáticas, debe aportarse un ejemplar de la obra debidamente encuadernado, con las páginas numeradas y la indicación del título y autor en la portada. Si se trata de obras dramático-musicales, también se acompañarán las partituras.
La inscripción además de en los Registros de la propiedad intelectual, puede ser realizada también en las oficinas consulares o representaciones diplomáticas de España en países extranjeros.

Registro público

Como todo registro público, cualquier persona puede acudir a ellos y solicitar los datos que se han inscrito.

Y es en ese momento, a partir del registro de esa obra, cuando se genera una protección de los derechos derivados de la propiedad intelectual.