Si la salud es con frecuencia cuestión de actitudes y hábitos de vida, la educación tiene que jugar un papel importante. Incluir la Educación para la Salud dentro de los programas educativos, es buscar una nueva forma de educar desde y para la vida. La salud es en toda sociedad un valor importante, y como tal valor que debe ser descubierto, asumido y desarrollado, se convierte en objeto de educación.

Una labor comunitaria

Toda tarea que tienda a promover la salud favorece la calidad de vida y, tanto la salud como la educación, se convierten en procesos abiertos y en continua dialéctica. La Educación para la Salud es, entre otras, una labor comunitaria y un trabajo interdisciplinar. Las temáticas que integran un proyecto de Educación para la Salud, por ser contenidos vitales, poseen un alto valor motivacional. De esta forma, la salud se convierte en una motivación para saber más.

De ahí la importancia de propiciar a través de los distintos centros educativos el desarrollo de la Educación para la Salud que permita a nuestra población adquirir las técnicas básicas precisas para conocer todos aquellos aspectos necesarios para aumentar la calidad de vida. Ello conlleva establecer una planificación que propicie el compromiso de todo el profesorado de incluir dentro de sus actividades formativas las acciones necesarias para promocionar la salud de su comunidad educativa.

Hacen falta profesores comprometidos con la labor social de aumentar la calidad de vida de la población que acuda a sus aulas. La fuerza social de la educación se pone de manifiesto por el gran número de personas que van a los distintos centros. Esta realidad social, hace interesante plantearse una acción de promoción de la salud porque supone llegar fácilmente a un amplio campo de la población, con una infraestructura ágil que permite evaluar fácilmente las actividades que se emprendan.

Actualmente existen experiencias aisladas llevadas a cabo en distintos centros educativos, pero ésta es una tarea que requiere de un trabajo continuo y multidisciplinar, que suponga conseguir, entre otros, los siguientes objetivos generales:

  • Estimular la incorporación del concepto de salud como un valor positivo, así como la conciencia del derecho a la salud.
  • Desarrollar la responsabilidad de la participación comunitaria como elemento esencial en la gestión de la salud.
  • Promover la incorporación de conocimientos, actitudes y hábitos positivos para la salud en la comunidad.
  • Proporcionar a los usuarios de los centros educativos una información, una formación y una metodología que propicien el desarrollo de una actitud crítica y la capacidad de examinar y eliminar los riesgos para la salud.

Temas de interés general

El campo de la Educación para la Salud ofrece una amplia gama de temas que interesan a la población en general y que pueden ser integrados en los contenidos de la programación de los centros de enseñanza para responder a cuestiones tales como:

  • La salud y la enfermedad.
  • La importancia de la salud en la calidad de vida.
  • La nutrición humana.
  • Los estilos de vida y la alimentación.
  • La incidencia de la alimentación en distintas enfermedades.
  • La sexualidad humana como comunicación afectiva y opción personal.
  • El sexo como factor de discriminación en la sociedad.
  • Métodos anticonceptivos y nuevas técnicas reproductivas.
  • Enfermedades de transmisión sexual. Hábitos saludables de higiene sexual.
  • El problema del tabaco, del alcohol y las drogas ilegales: sus efectos sanitarios y sociales.
  • Utilización del sistema sanitario.
  • Consumo de medicamentos: su eficacia y sus riesgos.
  • Funciones de aparatos y sistemas orgánicos en relación con el ejercicio físico y su adaptación al mismo.
  • Cauces para la participación ciudadana.
  • El papel de los medios de comunicación de masas en la promoción de la Salud.
  • Etc.

Los procedimientos

Todo lo expuesto, llevaría a establecer, entre otros, los siguientes procedimientos:

  • Investigar problemas relacionados con procesos de nutrición.
  • Establecer estrategias para analizar problemas de salud individual o de la comunidad.
  • Utilizar técnicas que permitan la elaboración de dietas equilibradas, la conservación de los alimentos y la detección de fraudes.
  • Analizar y comparar diferentes métodos anticonceptivos.
  • Practicar normas elementales de socorrismo en caso de accidente.
  • Prevención y actuación en caso de accidentes en actividades físicas.
  • Analizar las distintas organizaciones mediante las cuales puede encauzarse la participación ciudadana.
  • Investigar el tratamiento que dan los medios de comunicación de masas a los temas relacionados con la salud y la influencia de los mismos en los estilos de vida.

Generar una actitud activa

En definitiva, el establecimiento de un programa de Educación para la Salud en los centros educativos, podría generar en sus usuarios una actitud que permita:

  • Reconocer y valorar la salud como un elemento esencial para la calidad de vida.
  • Valorar los efectos que tienen sobre la salud los hábitos alimentarios, de higiene, de consultas preventivas y de cuidado corporal.
  • Mostrar interés por recabar información de profesionales y centros especializados acerca de cuestiones sobre sexualidad.
  • Mantener una actitud responsable y crítica ante las sugerencias de consumo de drogas y de actividades que supongan un atentado contra la salud personal o colectiva.