Es muy corriente escuchar hablar de algunos trastornos de la alimentación como la anorexia, la vigorexia, la bulimia o la obesidad, pero existen muchos otros que no son tan conocidos y se les denominan TANE (Trastornos Alimentarios No Especificados), entre estos se encuentra la potomanía.

La raíz de esta enfermedad viene determinada por un desorden psíquico. Puede venir desencadenado por cualquier otro trastorno alimentario como la anorexia, pues se asientan en el culto al cuerpo, y la aumenta la creencia que al beber agua se adelgaza.

Esta ingesta masiva proporciona a la persona afectada una sensación placentera, por lo que puede llegar a ingerir entre 8 y 15 litros de agua, dependiendo de la gravedad del caso.

Beber más de dos o tres litros de agua diarios deja de ser beneficioso para el organismo y resulta nocivo para la salud, porque puede alterar el correcto funcionamiento de los riñones y la composición de la sangre (que debe contener un 8% de agua), y pone en peligro el equilibrio de fluidos y electrolitos dentro del organismo.

¿En que medida debemos consumir agua?

Si se tienen sanos los riñones, el corazón y el hipotálamo, que es donde está el centro de la sed, se debe de beber según la sed de cada uno, que normalmente está entre el litro y los tres litros diarios, dependiendo de la persona, de la estación del año, de la actividad que se esté realizando y de otros muchos factores.

La obsesión por la delgadez ha sido quien ha convencido a mujeres y a hombres también, de que bebiendo gran cantidad de agua se quitan las arrugas, y se adelgaza, nada más lejos de la realidad utilizando sólo este método. Acompañado por dietas recomendables para adelgazar es más recomendable.

Los minerales y otras sustancias tienen cargas negativas y positivas que conviven en un equilibrio de electroneutralidad. Cuando se rompe esta balanza, se producen trastornos muy importantes en la función de los órganos. Si se pierde mucho sodio o mucho potasio, por ejemplo, se puede perder este equilibrio, y esto puede suceder bebiendo mucho líquido o de una forma muy continuada.

¿Cuáles son las consecuencias?

Si la potomanía es sostenida durante mucho tiempo, puede existir una hiperhidratación, viéndose comprometida la función renal.

Existen consecuencias muy graves como:

  • Calambres musculares: debido a la dilución del sodio y del potasio.
  • Hiponatremia: concentración baja de sodio en sangre (debido a la dilución por el exceso de agua), afectando al funcionamiento del cerebro.
  • Náuseas.
  • Disminución de la secreción de la hormona antidiurética, por lo tanto se aumenta la diuresis.
  • Somnolencia profunda y prolongada, letargia.
  • Dolores de cabeza, cefalea.
  • Pérdida de agilidad mental.
  • Convulsiones.
  • Parálisis.
  • Insuficiencia cardiaca congestiva.
  • Coma y muerte.

Tratamiento y prevención de la potomanía

El tratamiento de la Potomanía depende de la causa, y debe darse de manera integral, con la intervención de psicólogos o psiquiatras, médicos especialistas y nutriólogos.

Lo más usual es que el médico restrinja en el paciente, el consumo de líquidos a un litro y medio de agua diarios, hasta lograr eliminar la adicción.

En ocasiones, los médicos prescriben un diurético para aumentar la excreción de agua por parte de los riñones, aumentando así el aporte de sodio en poco líquido.

Sabemos que el ser humano puede eliminar a través del riñón de 10 a 14 mililitros de agua por minuto (600-840 ml/hora), por lo tanto, no se debería superar ese límite.

Una buena forma de calcular cuánto líquido debemos beber es aportar un litro de agua por cada 1000 kcal que se consumen (si hablamos de una media de consumo de 2000 kcal/día, ahí obtenemos los famosos “dos litros diarios”).

Si estamos expuestos al calor este valor debe aumentar junto con la temperatura y la transpiración.