La Plaza de Santo Domingo o 23 de mayo, que es la segunda en importancia en México, aquí se localizaba en la época colonial, el Tribunal de la Inquisición, la Aduana, el portal de los evangelistas y casas de notables personajes: Por todo esto ha tenido una gran fuerza económica, religiosa, política e intelectual.

Los dominicos llegaron a la Nuevas España en 1526 y fueron recibidos con gran entusiasmo por Hernán Cortés; posteriormente se alojaron en el convento de san Francisco. Hasta octubre del mismo año, los predicadores se trasladaron a su primera vivienda que se ubicaba, en el barrio de Santa María Cuepopan, donde hoy es el Museo de la Medicina. Dado que eran frailes reformados, seguían con estrecho apego la pobreza, su primer convento fue muy austero.

La iglesia de santo Domingo de México

La iglesia de Santo Domingo está construida de tezontle, cantera y azulejo. Su traza es de cruz latina, ábside al norte y puerta principal al sur. En la portada se observa un arco de medio punto, con su puerta de madera conformada por dos hojas. Hacia el poniente está la torre campanario. La fachada consta de seis columnas mixtas tritóstilas localizadas en el cuerpo inferior y de seis columnas corintias ubicadas en el cuerpo superior, en conjunto suman doce por lo que representan a los doce apóstoles..

En el altar mayor hay un retablo neoclásico, construido por el principal exponente de esta corriente el valenciano Manuel Tolsá. A la izquierda está un retablo dedicado a la Virgen de Covadonga, principal advocación de Asturias. De estilo barroco con sus pilastras estípites, tiene pinturas de la escuela de Miguel Cabrera. El retablo del crucero a mano derecha dedicado a la Virgen del Camino, variante de la Piedad. Las capillas están dedicadas a san Pedro de Verona, Virgen Dolorosa, Divina Providencia, Virgen del Rosario, la doctora santa Catalina de Siena, Señor del Rebozo, Sagrado Corazón de Jesús, san José, Virgen de Guadalupe y san Martín de Porres.

El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición hoy Museo de la Medicina

La Inquisición se trasladó a América con la llegada de los dominicos a La Española, por lo que el vicario de la misión, fray Pedro de Córdoba fue el primer inquisidor en estas tierras. En la Nueva España la Inquisición tuvo tres etapas: monástica, episcopal y el tribunal. La primera se inició en 1524 con la llegada de los franciscanos encabezados por fray Martín de Valencia. Cuando vinieron los dominicos en 1526 se hicieron, cargo de la inquisición, según la tradición, entre ellos figuraron fray Tomás de Ortiz, fray Domingo de Betanzos y fray Vicente de Santamaría.

En 1535 inició la segunda etapa de la Inquisición conocida como la episcopal, ya que estuvo bajo la dirección de los obispos fray Juan de Zumárraga y fray Alonso de Montúfar. Felipe II expidió en 1570 una Real Cédula por la cual fundaba el Tribunal del Santo Oficio de la Nueva España con jurisdicción en Guatemala, Nueva Galicia y Nicaragua. En 1571 quedó fundado el Tribunal, su primer inquisidor fue Pedro Moya de Contreras quien estuvo en este cargo hasta 1592. El Tribunal de la Inquisición que vemos actualmente fue construido por el arquitecto Pedro de Arrieta, lo terminó el 28 de junio de 1731.

La Aduana hoy edificio de la Secretaría de Educación Pública y la casa de Gonzalo de Salazar

El edificio, de la Aduana posee la siguiente leyenda un hombre rico llamado don Juan Gutiérrez Rubín de Celis tenía una novia llamada doña Fernanda de las Mercedes Orduña, quien no le quería dar fecha para la boda. Don Rubén fue nombrado prior del Consulado, entonces doña Fernanda le prometió casarse si construía en seis meses el edificio del Consulado, así sucedió y la pareja se casó. Actualmente es la sede de la SEP existen importantes murales de David Alfaro Siqueiros.

En la calle de Venezuela a un costado de la Inquisición se ubica la casa que fuera de Gonzalo de Salazar, uno de los enemigos más reacios de Hernán Cortés. Esta construcción fue realizada por indígenas de Tepetlaoxtoc, como indica el códice Kingsborough.

Casa de La Malinche y la casa del mayorazgo de Medina

La traductora de Hernán Cortés doña Marina o Malitzin tuvo su casa en la actual calle de Cuba 95. Aquí vivió junto con su esposo el conquistador Juan Jaramillo, a quien fueron a parar los bienes cuando enviudó. Los hijos de doña Marina quisieron recuperar las propiedades, pero sin éxito.

La casa de Cuba 99 fue del platero Pedro de Fuentes; después de Diego de Pedraza que fue el primer cirujano de la Nueva España y posteriormente fue propiedad del mayorazgo de Medina. La construcción actual data del siglo XVIII y es de tres pisos.