La vanidad será por siempre un tema que dará de qué hablar. Por eso, el uso de productos cosméticos y los inventos del hombre para verse cada vez más bello y retrasar los efectos de la vejez son tan antiguos como la humanidad.

En épocas milenarias no era extraño, a falta de industrias especializadas en belleza, preparar todo tipo de menjunjes para combatir esas incómodas arrugas o las manchas en la piel.

En la cultura egipcia, allá por el año 3000 a.C., una lista larga de fórmulas caseras lograba seducir hasta al más escéptico. Huevos de avestruz, aceite de oliva, sal marina, bilis de buey y leche de cabra eran solo algunos de los ingredientes favoritos con los que hacer las más exóticas mezclas.

Firmas cosméticas que apuestan a lo natural

Si bien la industria ha traído consigo sofisticados productos faciales, corporales y capilares, lo curioso del tema es que, en los últimos años, mujeres y hombres han vuelto a creer en las propiedades y bondades que ofrece la naturaleza. Ingredientes como la miel de abejas, el chocolate, el aguacate y el aceite de oliva son los favoritos de los consumidores vanidosos.

Firmas y centros cosméticos se han planteado crear exclusivas líneas naturales para sus clientes. La nueva tendencia, además de buscar texturas y aromas que proporcionen vitalidad y frescura a la piel, está inspirada en la conservación ecológica, la sabiduría ancestral y todo el fenómeno de la responsabilidad social con el medio ambiente.

Compañías como Natura (marca brasileña), Origins (americana) o L’Occitane (francesa) optaron por llevar a cabo investigaciones en las que descubrieron terrenos ricos en productos con propiedades antioxidantes, cicatrizantes, calmantes y con fragancias exquisitas. Así lo cuenta Ana María Carmona, gerente de Sustentabilidad de Natura, en una entrevista para medios en Colombia: “La marca Natura trabaja en una línea el concepto gourmand (lo que se encuentra en la cocina, como la miel, azúcar y leche) y en otra línea hace un uso sostenible de frutos de la selva amazónica, como la castaña del Brasil, un árbol nativo que da pequeños cocos, de los que sus habitantes extraen la leche y que utilizamos con fin cosmético”.

Frutas como el mango, maracuyá, la guayaba y la uva son comúnmente usadas por las firmas cosméticas para dar excelentes aromas a sus productos; de esta forma, las cremas y lociones no solo reafirman las pieles sino que ejercen un poder de seducción a través del olfato.

Precauciones con los productos naturales

Las fórmulas caseras son muy recomendadas para el cuidado de la piel, el pelo y el cuerpo en su totalidad. Sin embargo, hay que tener ciertos cuidados con su aplicación, ya que en ciertos casos podrían resultar perjudiciales.

  • La miel de abejas, gracias a sus propiedades nutricionales y medicinales, ha sido muy utilizada desde la antigua Grecia hasta la actualidad. Muchas personas la emplean para combatir el acné por su poder cicatrizante. No obstante, este problema es conveniente tratarlo con un especialista. Tenga cuidado con el uso de la miel; primero asista a una consulta y asegúrese de que su piel no estará en riesgo.
  • Los cítricos son delicados. Cuando se haga mascarillas con ellos, aplíquelas en la noche. De lo contrario, la exposición al sol y al aire provocará quemaduras y manchas en la piel.
  • En lo posible, evite utilizar azúcar en gránulos porque corre el riesgo de maltratar la piel cuando se la esparce.
  • No exceda los límites de tiempo de sus mascarillas. La mayoría de ellas deben dejarse entre 15 y 20 minutos sobre la piel o el pelo.

Recetas para hacer cosméticos caseros

  • Para exfoliar su rostro y sus manos: mezcle 1 clara de huevo, 2 cucharadas de yogur natural y una cucharada de miel de abejas. Revuelva hasta que quede una mezcla homogénea. Aplique en la piel limpia y reitre la mascarilla a los 15 minutos con agua tibia.
  • Si sufre de piel grasa: haga una mascarilla con yogur natural, azúcar blanca (posiblemente no en grano) y avena en hojuelas. Obtenga una masa y aplique dando suaves masajes. Retire a los 10 minutos con agua tibia.
  • Ojos cansados: las rodajas de pepino cohombro sobre los párpados son excelentes. Déjelas 5 o 7 minutos, retírelas y lave con agua tibia.
  • Suavidad para el cuerpo: derrita chocolate al baño maría, sin dejar hervir. Agregue 3 cucharadas de aceite de oliva o de almendras y mezcle. Aplique en las partes del cuerpo resecas y deje actuar por 20 minutos. Retire con agua tibia.