Bernard Shaw la llamo 'el paraíso en la Tierra' y lord Byron la definió como 'la perla del Adriático'. Se trata de la ciudad de Dubrovnik, en la costa croata, en el corazón de los convulsos Balcanes. Este lugar de la costa adriática produce sensaciones especiales, además de poseer un magnífico encanto patrimonial, artístico, histórico y paisajístico, rodeado de abruptas montañas.

La ciudad fue fundada hace más de 1.300 años por refugiados griegos. Recientemente, en los años 90 del pasado siglo, los Balcanes vivieron uno de sus episodios más significativos de su historia: la guerra en la exYugoslavia, formada entonces por los actuales países de Eslovenia, Serbia, Bosnia-Herzegovina y Croacia. Este último territorio obtuvo en 1991 la independencia de Belgrado y en la actualidad esta en espera de poder integrase dentro de la Unión Europea.

La ciudad vieja

Uno de los mayores atractivos de Dubrovnic es su casco antiguo, repleto de edificios históricos y rodeado de una muralla que ha resistido los avatares de la guerra y que mira directamente al mar. Extramuros, los autóctonos y lo visitantes pueden zambullirse en las cristalinas aguas del Adriático mar abierto desde las escarpadas piedras que conforman el contorno de la urbe.

Dentro de la fortificación, el turista puede disfrutar de un paseo por sus estrechas calles, visitar sus iglesias católicas, entrar en una sinagoga, comprar recuerdos típicos de la zona o saborear los sabrosos sabores de la cocina croata y también de la italiana.

Si el visitante se encuentra con suficientes fuerzas, puede probar a subir a lo alto de la muralla, recorrer todo su perímetro y contemplar las excelentes vistas hacia los cuatro extremos de Dubrovnic: el mar, el interior de la ciudad, los barrios extramuros y la imponente montaña que jalona la urbe hacia el este.

Extramuros

Por supuesto, otra de las atracciones de la zona es poder alquilar un barco y dar un pequeño paseo al rededor de Dubrovnic, o acercarse a algunas de las múltiples islas que conforman su archipiélago.

No cabe duda que todo el área de Dubrovnic es perfecto para encontrar la tranquilidad y el relax, así como para pensar en un próximo viaje a la zona o a la siempre atractiva y cercana Montenegro.

Lenguas

La lengua oficial hasta 1472 en Croacia era el latín. Más tarde, el senado de la República decidió que la lengua oficial del país fuese el Ragusan, un dialecto del idioma romance, al tiempo que se prohibía el uso de las lenguas eslavas en el territorio y en las altas instituciones.

Aunque el latín era la lengua oficial, la mayoría de los ciudadanos de la época se comunicaba en eslavo, tal y como confirma el investigador P. A. Tolstoj en 1698, quien escribió que el idioma dalmatio era ampliamente utilizado en Croacia. Las lenguas romances fueron fuertemente influenciadas por el idioma conocido como veneciano y el dialecto tuscan, debido principalmente a la influencia comercial que ejercían las cercanas zonas italianas.