La OMC fue creada en 1995 en la llamada Ronda de Uruguay como sustitución de los acuerdos sobre Tarifas y Aranceles (GATT en sus siglas en inglés) que habían regido los intercambios comerciales internacionales desde el final de la II Guerra Mundial. Los GATT eran, sin embargo, unos acuerdos provisionales que debían servir de marco para crear una organización internacional, que tardaría casi medio siglo en ser constituida.

Objetivos de la Organización Mundial del Comercio

El principal objetivo de la Organización Mundial del Comercio es la liberalización de los mercados y la eliminación de barreras a los intercambios comerciales. No obstante, la OMC asegura que, aunque su política para mejorar el mercado pasa por la apertura, "en determinadas circunstancias sus normas apoyan el mantenimiento de obstáculos al comercio: por ejemplo, para proteger a los consumidores o impedir la propagación de enfermedades". Así, de una forma más amplia, la Organización sería garante de todas las partes implicadas en el comercio mundial.

Funcionamiento de la OMC

La Organización Mundial del Comercio funciona principalmente a través de la Conferencia Ministerial, que se reúne cada dos años. Esta Conferencia, donde están representados todos los miembros de la organización, es el órgano de adopción de decisiones más importante de la OMC. Según asegura el organismo en su página web, su importancia reside en que "la Conferencia Ministerial puede adoptar decisiones sobre todos los asuntos comprendidos en el ámbito de cualquiera de los Acuerdos Comerciales Multilaterales".

Existe además un Consejo General que establece el funcionamiento diario de la organización y diferentes órganos especializados (comités y consejos) para estudiar aspectos concretos, como las balanzas de pagos o la propiedad intelectual. La sede de la OMC está en Ginebra, Suiza, y su director es actualmente Pascal Lamy. Tiene 153 miembros y más 30 países observadores.

Los principios del sistema de comercio mundial

El sistema de comercio mundial que defiende la OMC se basa en unos principios concretos que se encuentran reflejados en los acuerdos firmados en el seno de la organización. Estos principios son los siguientes:

  • Comercio sin discriminaciones, que se refleja en la cláusula de la" Nación más favorecida", por la que todos los países tienen derecho a recibir el mismo trato que aquel que tenga mejores condiciones, y el trato nacional, que supone las mismas reglas para productos nacionales y extranjeros, una vez que estén dentro del país.
  • Comercio más libre y eliminación progresiva de aranceles innecesarios.
  • Regulaciones basadas en la previsión de posibles problemas para dar mayor estabilidad al comercio internacional.
  • Fomento de la competencia leal.
  • Promoción del desarrollo y reforma económica.
  • Protección del medio ambiente.

Críticas a la OMC: la Sala Verde

Algunos países han criticado la falta de transparencia que hay en la elaboración de los acuerdos, que desde la Ronda de Uruguay se redactan previamente en la llamada Sala Verde y luego se aprueban por consenso en la Conferencia Ministerial. Esto ha provocado el malestar de los países no invitados a las negociaciones, principalmente de los no desarrollados, que a menudo se quedan fuera de esas conversaciones.

Pero la existencia de la Sala Verde ha puesto en evidencia la necesidad de simplificar el trabajo de la OMC. Algunos han propuesto así la creación de un Comité Ejecutivo, similar a la Junta de Gobernadores del FMI, para facilitar la toma de decisiones.

El bloqueo de la Organización Mundial del Comercio: la Ronda de Doha

La Ronda de Doha, que se inició en noviembre de 2001, estaba llamada a ser el gran proceso negociador que cambiaría el comercio mundial. Sin embargo, después de alargarse durante varios años, las conversaciones se bloquearon en 2009 principalmente por las diferencias en cuanto al comercio agrícola. No hubo así acuerdo sobre los subsidios que los países desarrollados dan a sus agricultores y que hacen bajar los precios, aunque tampoco sobre los aranceles que impondrían los países en desarrollo a los productos occidentales.

Desde entonces, la Organización Mundial del Comercio vive una aguda crisis, ya que su principal motor de funcionamiento, las reuniones ministeriales, se encuentra bloqueado.