Las cuatro novelas de WH Hodgson fueron publicadas entre 1908 y 1912, aunque han existido dudas sobre el orden en que el autor las escribió. Los relatos se escribieron entre 1904 y 1917. Parte de ellos fueron publicados en colecciones póstumas.

Obras: las cuatro novelas

  • La casa en el confín de la tierra (House on the borderland, 1908)
Un extraño y apartado caserón en el oeste de Irlanda es escenario de todo tipo de horrores oníricos. A lo largo de la narración, el habitante del caserón parece moverse entre realidad y sueño. Sus peripecias surreales recordarán al lector el viaje psicodélico de Dave Bowman en la película de Stanley Kubrick 2001, una Odisea del Espacio.

El personaje va de espanto en espanto y atraviesa el Tiempo y el Espacio, hasta asistir al final del Sistema Solar y el momento mismo en que la tierra es fagocitada por el enorme Sol.

Tras la lectura de The House on the borderland, uno no puede dejar de pensar que, de haber sido Hodgson mas célebre en los años sesenta y setenta, a lo mejor hubiese sido reivindicado por esos mismos hippies que se extasiaban con 2001, Lewis Carroll o El Señor de los Anillos.

  • La Tierra nocturna (The Night Land, 1912)
Publicada originalmente en 1912, The night land no puede ser más alucinante, aunque se trata de otro de esos libros en los que Hodgson se gasta ese estilo tosco y arcaizante reprochado por Lovecraft. Pero el escenario y sus criaturas dejan una huella tan profunda en el lector que la aparente “ilegibilidad” puede perdonársele. Además siempre queda el recurso de leer la novela en otra lengua. Castellano, por ejemplo.

En un futuro inconcebiblemente lejano, tras la muerte del Sol, en una Tierra helada, la humanidad vivirá recluída en una enorme pirámide del tamaño de una populosa ciudad. Más allá de la pirámide (protegida por campos de fuerza), hay entidades espeluznantes, parecidas a las de Lovecraft, y lugares tenebrosos e inexplorados.

Por vía telepática, le llega al narrador una voz desde otra pirámide humana “allende las sombras”, de la que hasta ese momento no se tenía noticia, lo que le lleva a adentrarse en la “noche” desconocida, para resolver el enigma.

  • Los piratas fantasmas (The Ghost pirates, 1909)
Al parecer inspirada en La narración de A. Gordon Pym de Edgar Allan Poe (otra novela en la que el mar es escenario de degradaciones y horrores), Hodgson nos relata aquí el viaje del ominoso barco Mortzestus, que jamás ha navegado dos veces con la misma tripulación, lo cual no invita desde luego a enrolarse.

A lo largo de la narración de Jessop, marinero del Mortzestus, vamos adentrándonos en la misma atmósfera angustiosa (con presencias no sabe uno si “materiales” o sobrenaturales) de otras novelas y relatos del autor.

  • Los botes del Glen Carrig (Boats of the Glen Carrig, 1907)
Al igual que EA Poe en su Gordon Pym, Hogdson escribe antes de Amundsen, Scott , las expediciones australes y la “conquista” de la Antártida. En el imaginario occidental, los Mares del Sur siguen siendo por entonces misteriosos, vagamente amenazantes. A saber lo que mora en ellos.

En Los botes del Glen Carrig, se nos refieren las aventuras de los marinos supervivientes del naufragio del Glen Carrig y los horrores marítimos que les van saliendo al paso.

Colecciones de narraciones cortas

Junto a las novelas, podemos destacar tres colecciones de relatos

:

  • La nave abandonada y otros relatos.
Editada en castellano por Valdemar en el 2002. Una buena recopilación de algunos de los mejores cuentos de ambientación marina de Hodgson: Una voz en la noche (1907), La nave abandonada (1907), Los habitantes de la isleta middle (1906), Desde el mar sin mareas (1906) o la Nave de Piedra (1914)

  • Un horror tropical y otros relatos.
Editada en España también por Valdemar. Incluye Eloi, Eloi, Lama Sabachthani, El Albatros, El Terror del tanque de agua o El descubrimiento del Graiken.

  • Carnacki, the ghost finder
Relatos protagonizados por Thomas Carnacki, especie de Holmes o C. Auguste Dupin de lo preternatural. Entre ellos: The thing invisible (1912), House among the laurels (1910), Whistling Room (1910), o The Horse of the Invisible (1910)

Hodgson, presente en las librerías y en traducción castellana

Hogdson, que desapareció en 1918 destrozado por una granada, cayó en el olvido durante un par de décadas hasta volver a ser recuperado en los años treinta y cuarenta. En castellano, existen ediciones ya en la década de los setenta, por Francisco Arellano.

En la actualidad es fácil encontrar ediciones de bolsillo de las obras de Hodgson en lugares tan poco recónditos como la FNAC. Con lo cual ese mantra (que todavía se oye entre algunos aficionados al fantástico) de que Hogdson es un autor “sumido en un injusto olvido” no es exacto.

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