Hace algunos años la universidad a distancia estaba concebida para aquellas personas que, por motivos económicos, no podía dedicar todo su tiempo a completar una formación superior, o para aquellos que tras renunciar a tener una carrera consideraban que había llegado el momento de ampliar sus conocimientos. Por ese motivo, el prototipo de estudiante eran personas mayores de treinta años, con experiencia laboral y, en muchos casos, con familia a su cargo. Sin embargo, ahora son cada vez más las personas que eligen este modelo de estudios para completar su formación.

El perfil de los estudiantes a distancia se modifica poco a poco: jóvenes inquietos que quieren combinar dos carreras, personas dedicadas al mundo del arte, los deportes o la moda que deciden buscar una salida más para el mundo profesional… Pero no solo cambian los estudiantes, también las universidades.

La era de Internet

Ahora que vivimos en la era de la comunicación, Internet se convierte en una herramienta necesaria para prácticamente todo y la enseñanza no iba a ser menos. Muchas universidades han incorporado a sus aulas virtuales plataformas como Moodle, que permiten a los alumnos interactuar con los profesores, descargar material y mandar trabajos. Sin embargo, hay otras muchas herramientas que hacen más ameno el estudio a distancia.

  • Foros. Son centros de discusión en los que estudiantes y profesores plantean y debaten temas de cualquier tipo. La ventaja de esta herramienta es su forma asíncrona, es decir, nos es necesario estar conectados al mismo tiempo, como en el chat, para llevar a cabo ese intercambio de información.
  • Google docs. Se trata de una aplicación gratuita que pone a nuestra disposición el conocido buscador Google. Mediante esta herramienta los alumnos pueden realizar trabajos de manera conjunta, permitiendo a los usuarios modificar textos, añadir imágenes, etc.
  • Talleres. En este caso hablaríamos de páginas facilitadas por los organizadores de la universidad en la que alumnos y profesores pueden compartir distintas herramientas y aplicaciones, que emplean para enviar trabajos, difundir opiniones, ideas, normas.
  • Elluminate. Es un programa de vídeo-conferencias, que permite a los profesores ponerse en contacto con los alumnos y explicar contenidos relacionados con la asignatura. La peculiaridad de esta herramienta es que posee una especie de pizarra en la que los docentes pueden poner una presentación de diapositivas o en la que pueden escribir, de tal manera que los alumnos puedan seguir la clase.
Como podemos ver, las universidades a distancia incorporan cada vez más herramientas que permiten la integración de los alumnos, aumentando su participación tanto con los profesores como con otros compañeros.

La misma calidad de enseñanza

En la actualidad existen universidades que se han creado pensando, especialmente en las nuevas tecnologías. Este es el caso de centros como la Universidad Europea de Madrid, donde es posible combinar la educación presencial y on-line según las preferencias o las necesidades de cada estudiante, o la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), una universidad privada nacida para explicar conocimientos de forma virtual.

A diferencia de lo que muchas personas opinan, el estudiar a distancia no convierte la carrera en un simple trámite, en unos exámenes que se deben aprobar con poco esfuerzo, sino que exige tanto trabajo como una presencial. También aquí se exige la elaboración de trabajos, prácticas, y demás ejercicios que demuestren que la persona en cuestión estudiar diariamente y toma en serio su formación.

Además, la mayoría de los estudiantes que eligen este modelo de formación, suelen ser personas trabajadoras, que quieren ampliar sus conocimientos, aunque ello conlleve en ocasiones un sobreesfuerzo, porque no es igual de cómodo poder consultar las dudas al terminar una clase que resolverlas mediante e-mails o llamadas telefónicas.