De manera general, la masa salarial de un trabajador por cuenta ajena queda reflejada en el recibo de salario, lo que comúnmente se conoce como nómina. La nómina es un documento con carácter oficial y que tiene poder probatorio y judicial.

Existe un modelo estándar de nómina recogido en la legislación laboral, lo que no impide que pueda ser sustituido por una nómina de confección propia por aquella empresa que así lo requiera; el único requisito es que la nómina de empresa contenga de forma clara y ordenada los conceptos económicos e identificativos mínimos exigidos por la norma.

El salario base refleja en la nómina la compensación por unidad de tiempo trabajado

El desglose de la masa salarial del trabajador expresado en la nómina comienza por el salario base, dicho salario base es el pago que recibe por unidad de tiempo trabajado, habitualmente refleja el salario-mes y los incrementos salariales del mismo suelen estar vinculados a la tasa de inflación anual o IPC.

El salario base se fija mediante cuantías establecidas en convenio colectivo y estas varían en función del grupo o categoría profesional en las que esté encuadrado el trabajador y de la modalidad de la jornada contratada: tiempo completo, tiempo parcial, fijo-discontinuo, etc.

El salario base es un concepto irrenunciable tanto para el trabajador, que no puede aceptar ser contratado por debajo de su cuantía, como para el empresario, que no puede pagar menos que lo estipulado por la norma. Sobre el salario base puede actuarse judicialmente, de tal manera que un porcentaje (menor) del mismo puede ser embargado o retenido por el juez, Igualmente puede verse reducido circunstancialmente por situaciones de I.T. del trabajador.

La antigüedad se computa habitualmente mediante trienios o cuatrienios

Otro de los conceptos habituales en la nómina es el complemento personal de antigüedad; se abona a los trabajadores con contrato indefinido y compensa o premia el tiempo de permanencia en la empresa, es pues un complemento personal inherente a la experiencia y profesionalidad del empleado, por lo que tiene carácter consolidable y no varía ni merma con el cambio de funciones.

Normalmente, el cálculo de su cuantía está vinculado al salario base y los incrementos se llevan a cabo mediante el pago de trienios o cuatrienios. La antigüedad, junto con el salario base, son dos conceptos básicos de la nómina, los más estables, consolidados y garantizados judicial y normativamente.

Los complementos de puesto de trabajo compensan la unidad de producción

El apartado de los complementos salariales de puesto de trabajo es muy variado, aunque a titulo enunciativo y no exhaustivo podemos citar los complementos de calidad-cantidad (las horas extras y los incentivos por ventas son un complemento variable de cantidad), otros son los complementos de puesto de trabajo que compensan económicamente la peligrosidad, penosidad, puntualidad o la nocturnidad.

Evidentemente, los complementos de puesto de trabajo son variables (salvo pacto en contrario) y el derecho a su percepción está directamente relacionado con el hecho de que la función o tarea se ejecute por parte del trabajador; compensan pues por unidad de producción y no por unidad de tiempo de permanencia en el trabajo como el salario base o la antigüedad.

Otros conceptos salariales: las pagas extraordinarias

Como complementos salariales de vencimiento superior al mes que generan su propia nómina podemos citar pagos por beneficios o incentivos anuales y las pagas extraordinarias, estas forman parte del salario anual del trabajador y normalmente su cuantía está compuesta por el salario base y la antigüedad.

Su cifra suele ser de dos anuales coincidiendo con los meses de diciembre y junio-julio, aunque según convenio colectivo su número y características varían. Para los trabajadores temporales, las cuantías de las pagas extraordinarias suelen estar prorrateadas en la nómina mensual.

El salario anual ofrece la máxima objetividad en la comparativa de costes salariales

Suele darse en la nómina otros conceptos como el pago prorrateado de vacaciones, y elementos diversos tales como abono en concepto de dietas, uniformidad o kilometraje, todos ellos conceptos que emanan habitualmente del contrato de trabajo y del convenio colectivo al que dicha actividad este vinculada. Todos los epígrafes de la nómina (salvo los suplidos) estas sujetos a sus correspondientes deducciones, tanto de tributación a la Hacienda Pública como de cotización a la Seguridad Social.

La mayor claridad en cuanto a la cuantía de la nómina se logra mediante el cálculo del salario-año, ya que este expone la cantidad real percibida al incluir todos los elementos de la nómina sin atender a su carácter o vencimiento temporal. El concepto de salario en cómputo anual se está imponiendo progresivamente ya que permite la comparación intersalarial entre diferentes estructuras de nómina, es una especie de TAE aplicada al estudio de costes salariales.