La NASA (Nacional Aeronautics and Space Administration) anunció ayer, día 2 de febrero, el descubrimiento de seis pequeños planetas (o exoplanetas) que orbitan alrededor de una estrella de las características de un sol. Se calcula que se encuentra a una distancia de 2.000 años luz de la Tierra.

La misión Kepler de la NASA, encargada a investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz (Estados Unidos), da nombre a este nuevo descubrimiento espacial. El observatorio Kepler ha permitido el hallazgo, mediante la medición del cambio de la luminosidad de la estrella-sol cuando los planetas pasan ante ella.

Seis nuevos planetas

Se trata, efectivamente, de seis planetas que giran en torno a una estrella, conocida como Kepler-11, similar al Sol. Cinco de esos pequeños planetas tienen órbitas muy juntas, y un tamaño más grande que el de la Tierra. Tienen entre 2,3 y 13,5 veces la masa de nuestro planeta y periodos orbitales de unos 50 días, por lo que se les considera comparables con la órbita de Mercurio en el sistema Solar.

El sexto planeta está más lejano y es mayor; su periodo orbital es de 118 días y no ha podido establecerse aún su masa.

Jonathan Fortney, director del trabajo sobre la estructura y composición de los planetas del proyecto, afirma: "de los seis planetas, los más masivos son posiblemente como Neptuno y Urano pero los tres con menos masa son distintos a los existentes en el Sistema Solar". Eso convierte a Kepler-11 en el sistema solar con más densidad planetaria jamás descubierto.

Por su parte, Jack Lissauer, investigador y representante de la NASA, declaró en la rueda de prensa ofrecida a través de la revista científica Nature, la primera autorizada a divulgar el hallazgo:"Es lo más importante que ha ocurrido en el campo de los exoplanetas desde el descubrimiento de 51 Pegasi b, el primer exoplaneta descubierto en 1995".

Un descubrimiento inesperado

Un total de 39 investigadores de 16 instituciones científicas diferentes formaban el equipo que ha participado en el hallazgo de este singular sistema planetario.

La sonda espacial Kepler fue lanzada en marzo del 2009 con el objetivo de recoger datos y pruebas de planetas que orbitan alrededor de estrellas con condiciones de temperatura medias donde pueda existir agua líquida, lo que daría posibilidad a la existencia de vida. Es capaz de detectar los planetas cuando se encuentran «en tránsito», o sea, orbitando por delante de su estrella. Eso provoca una caída periódica del brillo de la estrella, que es medido por el fotómetro sensible de la sonda.

Ese cambio transitorio en la luminosidad de la estrella principal, no solo significa para los científicos que puede tratarse de un nuevo planeta por descubrir, sino que les permite medir su tamaño.

Según Jonathan Fortney y su colega en la investigación Daniel Fabrycky, director del análisis de las dinámicas orbitales: "Parece como si los dos planetas más cercanos a la estrella estuvieran constituidos principalmente de agua con una fina cubierta de hidrógeno-helio-gas".

"El sistema Kepler-11 es increíble", asegura Lissauer.

Más de 500 nuevos planetas ya descubiertos

Telescopios como el Kepler han detectado ya más de 500 nuevos planetas.

En 1995, se detectó el primero, llamado 51 Pegasi-b, y bautizado no oficialmente como Bellerophon. Se halla a unos 51 años luz de la Tierra, y se le considera una masa cercana a la mitad de la de Júpiter.

El más cercano a la Tierra de los conocidos hasta ahora, es el exoplaneta Epsilón Eridani-b, a unos 10,5 años luz de nuestro planeta, y con una masa 1,56 veces la de Júpiter.

Se calcula alrededor de 525 los planetas extrasolares identificados e investigados por la NASA, aparte de los ya conocidos.

De los llamados “candidatos a planetas”, solo el observatorio Kepler ha detectado 1.235, que siguen siendo observados para determinar si realmente pueden considerarse como tales, y que pueden aportar importantes datos sobre la formación de los planetas en la Galaxia.