En el pasado II Encuentro Internacional de CIMA, las mujeres del audiovisual europeo trabajaron durante tres días para obtener ciertas definiciones, como qué es discriminación, qué es el techo de cristal y cómo afecta en los distintos países de la Unión Europea.

Políticas positivas para equilibrar la incorporación de la mujer cualificada

A lo largo del encuentro se definieron unas líneas de actuación que permitan enderezar la situación de desigualdad de la mujer en la industria audiovisual y en la sociedad. Las distintas ponentes y participantes de países como Reino Unido, Holanda, Bélgica, Francia, Alemania, Finlandia, Bulgaria, Italia y amplia representación española de las distintas autonomías, contrastaban sus experiencias y percepciones.

Únicamente en España hay datos objetivos de la situación de la mujer en el audiovisual, gracias al estudio Cine y Género en España, de Fátima Arranz. Coincidieron en el hecho de que sólo definiendo qué es igualdad o discriminación se podrá identificar una situación como tal y entonces sentar las bases de actuación para combatirla.

El problema es que en muchos países de nuestro entorno no están dispuestos a reconocer o asumir que viven en una situación de desigualdad o discriminación. Asusta tomar medidas positivas que equilibren la situación y se consiga una paridad en el trabajo tipo 40/60 pero sin embargo en muchos casos, parece que a día de hoy no nos asusta vivir en el desequilibrio del 10/90.

Cine de género sin distinción de sexo: rompiendo prejuícios

Las distintas mesas redondas abordaban temas como “Las mujeres crean industria”. En esta mesa, liderada por productoras, exhibidoras y distribuidoras, se concluyó que únicamente cuando la industria está en una fase incipiente y se manejan pequeños presupuestos, las mujeres tienen opciones a decidir qué se rueda y qué se exhibe y la situación es más o menos igualitaria.

En cuanto la industria esté establecida, y los presupuestos de las producciones sean mayores, las mujeres ya no están en los puestos de decisión, no tienen poder sobre el dinero y por ello, no consiguen levantar la financiación para sus proyectos, principalmente por la falta de confianza de los inversores, basada en prejuicios.

Otro punto que se discutió fue la autocensura de las propias creadoras o falta de confianza a la hora de presentar proyectos. Se reciben más proyectos de hombres que de mujeres, aunque éstos están mucho menos elaborados que los que presentan las mujeres.

Las mujeres deben ser valientes, olvidarse de la autocensura y abordar proyectos de todo tipo, cine de género y cine de gran presupuesto. El cine hecho por mujeres también es universal y según los datos es igualmente rentable en taquilla.

¿El espectador ve lo que quiere o lo que hay?

"¿Es ésta la televisión que queremos?" era el título de la mesa dedicada a las creadoras de TV, donde había presentes guionistas, productoras y la directora de la televisión autonómica de Galicia, la primera en 25 años de historia de la cadena.

La televisión tiene un poder enorme a la hora de definir modelos y realidades sociales y la televisión está dominada por los datos de la audiencia. Las guionistas no tienen poder de decisión sobre los personajes que crean, este poder último recae en la cadena.

Personajes poliédricos, definidos no sólo como interés amoroso

¿Qué personajes queremos interpretar? Era el lema de la mesa dedicada a las actrices, donde Assumpta Serna, Anna Galiena, Leticia Dolera o Anamaria Marinka se lamentaban de la falta de respeto hacia su profesión, la desigualdad salarial por el mismo trabajo y de la escasez absoluta de trabajo para las mujeres mayores de 40 años.

El problema es que la mayoría de los personajes femeninos son meros objetos de deseo, no correspondiéndose el papel activo que las mujeres desempeñan en sus vidas, con lo que se refleja en la pantalla.

Creando los modelos

“Mujer y Cineasta: misión imposible” fue otra donde cineastas de prestigio internacional como Isabel Coixet o Agnes Jaoui, comentaban qué supone ser cineasta, y la responsabilidad que implica como creadora de historias y del imaginario, potenciando modelos sociales que las nuevas generaciones imitan y derribando clichés, como que las mujeres no ruedan sexo.

Según el estudio realizado por Pilar Aguilar y el documental Filming Desire: a journey through women’s films (Filmando el deseo, un viaje a través de películas de mujeres) de Marie Mandy, las mujeres incluyen más escenas de amor y sexo, pero con un punto de vista diferente al que suelen emplear los cineastas.

“La construcción de la realidad” fue la mesa del documental, donde se expusieron temas como la mayor libertad creativa de las documentalistas a la hora de afrontar su proyecto, normalmente de menor presupuesto y menor equipo, sin la rigidez de planificación y la obligación de cumplir un guión muy cerrado que exige un rodaje de ficción.

El ambiente del II Encuentro fue muy positivo para debatir distintos puntos de vista y compartir la ilusión por la construcción de una sociedad más justa.