Y lo ha hecho en unos porcentajes realmente sorprendentes, considerando los tiempos por los que la economía en general, muy especialmente la doméstica, están atravesando. Así, en el año 2010, se ha alcanzado un incremento cercano al cuatrocientos por cien en la venta de ropa y complementos de moda, con respecto a las cifras que se barajaban solo un año antes, obteniendo una facturación que ronda los 210 millones de euros, con la que se cerró el balance del pasado año.

Crece la oferta y se multiplican las tiendas online

El comercio electrónico del sector textil, pues, se halla en plena efervescencia alcista, cuestión esta que no ha pasado desapercibida por la industria de la moda en España, que se ha apresurado a responder a esta súbita demanda, implementando nuevas tiendas en Internet en algunos casos, y mejorando y actualizando las ya existentes, en otros.

La Compañía Zara, perteneciente al gigante español Inditex, quien desde hace más de un año viene manteniendo su tienda online, asegura que su pretensión es replicar la compra en nuestras tiendas a través de Internet, ofreciendo para ello la máxima simplicidad en la compra mediante un interfaz de venta explícito, ágil e intuitivo, ofreciendo los mismos productos de sus tiendas de calle y a idéntico precio.

Pull & Bear, otra de las empresas del mismo grupo textil, hace apenas unos días que acaba de actualizar su sitio web mediante la implementación de comercio electrónico, cuando hace apenas un mes, su página en Internet se limitaba únicamente a la exposición de imágenes acompañadas de escuetas reseñas de sus productos, pero sin posibilidad de transacción electrónica alguna.

El comercio electrónico a la última moda

Un dato muy significativo de lo que supone el incremento de ventas online de moda y que lleva al convencimiento de que el comercio electrónico se orienta como un indispensable canal de distribución para las empresas del sector, es el hecho de que durante la segunda mitad del año 2010 y el primer semestre del presente año, este tipo de transacciones comerciales, solo se halla por detrás de la venta de reserva de billetes de avión y ferrocarril, las entradas de espectáculos deportivos y las apuestas deportivas y juegos de azar.

No es de extrañar, pues, que muchas de las más conocidas marcas de moda, tanto masculina como femenina, se hayan subido al carro del e-commerce. Marcas como Mango, Massimo Dutti o Stradivarius no quieren dejar pasar la oportunidad de sumarse a la oferta de un mercado en plena expansión, y de este modo, unirse a las más veteranas tiendas online de moda y complementos, como Vente Privée o Kiabi.