Según la Real Academia Española, la miel es “la sustancia viscosa, amarillenta y muy dulce que producen las abejas transformando en su estómago el néctar de las flores, y devolviéndolo por la boca para llenar con él los panales y que sirva de alimento a las crías”.

Esa definición, que quizás puede resultar hasta algo escatológica, describe técnicamente qué es este alimento y su importancia en el reino apícola. Sin embargo, lo que la miel representa en la alimentación humana es mucho más que eso.

Composición detallada de la miel

  • Azúcares. La miel, a diferencia del azúcar de mesa, cuyo único componente es la sacarosa, está integrada por otros azúcares. Se compone de levulosa (fructosa), glucosa (dextrosa), maltosa y otros disacáridos y azúcares superiores.
  • Agua. El agua, que está presente en todos los alimentos, puede llegar a constituir hasta el 20 % de la miel, dependiendo de la variedad.
  • Sustancias complementarias. Un pequeño porcentaje de la miel está compuesto por vitaminas, sales minerales, proteínas, aminoácidos, pigmentos, enzimas y ácidos orgánicos, que hacen de ella un alimento superior a todos los demás edulcorantes.

Propiedades de la miel

  • Tiene poder bacteriostático (impide el crecimiento de bacterias), gracias a la enzima catalasa.
  • Se asimila más fácilmente que el resto de los edulcorantes, por ejemplo el azúcar de caña.
  • Aporta vitamina C y las del grupo B.
  • Contiene minerales: el potasio es el más importante, seguido del calcio, el magnesio y el hierro. Las mieles más oscuras son las más ricas en minerales.

Cosechada por antiguas culturas

Ya en tiempos lejanos, el hombre conocía las cualidades de la miel. En la Cueva de la Araña, situada sobre el río Cazunta (en Valencia), se puede observar una pintura rupestre que data de más de 10.000 años antes de Cristo: en ella aparece una figura humana, la cual cosecha la miel de una colmena tallada en una concavidad de pared rocosa. También se observan en la misma obra de arte algunas abejas que revolotean en torno al panal.

Valor terapéutico de la miel

  • Es laxante.
  • Mejora la circulación de la sangre.
  • Ayuda a la digestión de otros alimentos, ya que proporciona fermentos y diastasas.
  • Es expectorante.
  • Aporta valores significativos de energía, ya que en comparación con otros alimentos es de alto valor calórico.
  • Se absorbe rápidamente.
  • Es cicatrizante de la piel y se emplea en quemaduras, heridas y grietas, debido a que es antiséptica y emoliente.
Sin duda, la miel es un alimento muy completo y un gran remedio natural, pero siempre y cuando sea pura. Es importante asegurarse de consumir productos que no estén adulterados con otros azúcares más económicos, ya que muchas veces los consumidores prefieren la miel líquida y, para evitar el proceso de calentado, los productores la mezclan con productos baratos como el jarabe de maíz de alta fructosa. En ese caso, todas las propiedades de la miel pura no se pueden garantizar.