“No sé qué me pasa, pero llevo un tiempo que no me encuentro bien. Estoy cansada, de un humor irritable y la libido por los suelos…”. Si esta frase sale de la boca de una mujer alrededor de 44 años, hay muchas probabilidades de que esté empezando el periodo perimenopáusico,

En este tiempo, el cerebro tiene unos cambios significativos debido a la disminución de los niveles hormonales habituales. Es una etapa muy peculiar, a veces dolorosa y difícil para la mujer, pero si conocemos las causas que la producen, podremos tomar las medidas oportunas y no perdernos en un remolino hormonal que nos deja exhaustas y perplejas.

Hay que señalar que la biología no dirige nuestro destino, pero nos predispone a ciertas conductas, pensamientos y sentimientos; las hormonas nos hacen tender a ciertas conductas pero no realizarlas necesariamente. Cada mujer es un universo, siente y reacciona a su entorno de una manera única.

Síntomas de la pre-menopausia y la menopausia

La perimenopausia es el periodo anterior a la menopausia (de 8 a 10 años) y los síntomas son parecidos a esta última. Vamos a señalar algunos que pueden servirnos como referencia:

En alrededor del 90% de los casos, el periodo se presenta de forma irregular, no viene cuando tiene que venir o aparece cuando no se le espera.

Golpes de calor, sudores nocturnos, escalofríos, sonrojos (como cuando sentimos vergüenza), son algunas de las reacciones que se producen por causa de estos cambios en nuestro organismo. La teoría más aceptada es la rápida modificación en los niveles de estrógenos.

Es habitual tener problemas con el sueño, despertarse a menudo, insomnio o problemas para quedarse dormida.

Se suele notar la zona vaginal menos lubricada, cierta sequedad en la piel y disminuye por un tiempo el apetito sexual. También aumentan las ganas de ir al baño.

Puede haber dolores articulares o principio de osteoporosis, aunque como no tiene síntomas inmediatos no suele vigilarse a tiempo. Esta enfermedad, que vuelve muy frágiles los huesos, puede progresar rápido si se tienen muy bajos los niveles de estrógenos.

Otros síntomas

No hay ningún estudio médico que verifique que los siguientes síntomas estén directamente relacionados con las hormonas pero hay circunstancias en las que se producen agudos cambios de humor (que pueden llevar a depresiones), pérdida de memoria y menos capacidad para retener los detalles.

Estrógenos y progesterona

Los estrógenos son hormonas sexuales esteroideas producidas por el ovario y en menor grado por las glándulas adrenales. Gracias a la acción de los estrógenos mantenemos el nivel de colesterol bajo, ayuda a la distribución de la grasa corporal, aumenta la libido y promueve la reabsorción ósea, entre otros beneficios.

La progesterona actúa en el sistema nervioso central, puede influir sobre la temperatura del cuerpo, al tiempo que estimula los centros respiratorios, incrementando la frecuencia de la ventilación pulmonar, en ocasiones puede tener cierto efecto depresivo.

Cuando el nivel de estas hormonas disminuye, se producen cambios fisiológicos y de conducta que suelen traer un alto grado de malestar.

Tratamiento

Hace algo más de una década, los especialistas recomendaban tomar hormonas para aliviar los síntomas de la menopausia, pero en 2002 el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos decidió parar el estudio Womem´s Health Initiative sobre terapia hormonal sustitutiva. Los primeros resultados de la investigación mostraron que las mujeres tratadas con estrógeno y progesterona tenían más riesgo de sufrir cáncer de mama, infartos de miocardio y trombosis que las que no seguían terapia o solo tomaban estrógeno.

Terapia hormonal para aliviar los síntomas menopáusicos

Más tarde se demostró que este aumento no era significativo estadísticamente, pero muchos médicos ya habían abandonado ese tratamiento y la terapia hormonal sustitutiva se volvió impopular. Actualmente es más eficaz y precisa, dialogue con su médico para ver cuál será el tratamiento en su caso, si necesita esta clase de terapia o puede aliviar los síntomas con otras terapias alternativas.

Tratamientos naturales

Según el diario “malaga hoy.es” en su edición de 14 de Febrero 2011, la medicina natural y la fitoterapia se utilizan cada vez más en el tratamiento de la menopausia, aunque es fundamental consultar al ginecólogo acerca de su uso.

Las isoflavonas que se encuentran en la soja, el trébol rojo y el sésamo están siendo una alternativa natural muy eficaz, debido a su contenido en estrógenos naturales y antioxidantes. Según la University of Maryland Medical Center, si se toma calcio, vitamina D y magnesio se suavizan los síntomas notablemente.

Mantener una vida sana, ejercicio y el apoyo de la familia en esta etapa, hará más fácil ese tránsito tan difícil para muchas mujeres y que lo tomen con una buena dosis de paciencia y mejor sentido del humor. Tiempo para descubrir quién eres y qué quieres.