¿Cómo piensa el lector que un dominicano criado en Estados Unidos pueda pronunciar el nombre del célebre Oscar Wilde? Pues Óscar Wao, y ése fue el nombre que el escritor Junot Díaz le dio al héroe de la excelente novela que le dio el premio Pulitzer en el año 2008.

La maravillosa vida breve de Óscar Wao (The brief wondrous life of Oscar Wao) es en realidad la historia de una familia dominicana que a partir de su segunda generación se va a vivir a Estados Unidos, una historia de inmigrantes determinada por la influencia del dictador Rafael Trujillo, quien durante 31 años oprimió al pueblo de la isla con un régimen sangrante; y por el fukú, la maldición en la que los dominicanos suelen creer y que es capaz de transmitirse de generación en generación.

La historia de Óscar Wao

Socorro y Abelard Luis Cabral son un matrimonio acomodado en el Santo Domingo de la década de los 40, que viven adaptados dócilmente al régimen de Trujillo. La cosa se complica cuando El Jefe se interesa por una de las hijas del matrimonio (cuando el dictador se antojaba de alguna hembra había que dársela, daba igual quien fuese, la edad que tuviese y su estado civil, en La fiesta del Chivo Mario Vargas Llosa cuenta una historia similar), y a raíz de lo que sucede cae en la familia la llamada maldición, el fukú.

Después de un triste final, en la siguiente generación una de sus hijas, Hypatía Belicia, una morena decidida pero marcada por la amargura, se ve obligada a huir a Estados Unidos por complicaciones con el mismo gobierno trujillista, ya en su declive. Allí llega a tener dos hijos fruto de una relación, Lola y Óscar, Óscar Wao, el héroe de la historia.

Óscar es un chico que ansía comportarse como cualquiera de sus compatriotas dominicanos y gozar de una densa vida sexual, pero tiene muchos kilos de sobrepeso, es aficionado a los cómics, a los juegos de rol y a la literatura de ciencia ficción, y todos lo califican como un gran nerd. Con todo, sueña hasta la obsesión con no morir virgen

La estructura y el humor de Junot Díaz

Lo que hace al libro tan entretenido es el humor negro que impregna toda la historia, el autor narra vidas difíciles, que pueden llegar a ser patéticas, de una forma que provoca la risa de quien lee, incluso en los episodios más turbulentos; para ello se ayuda muchas veces de términos en jerga dominicana, que, aunque hacen que el lector que no tenga la misma procedencia se pierda un poco al no saber su significado, se entienden perfectamente con el contexto.

La estructura no es lineal, algunos de los personajes son quienes cuentan la historia en primera persona, pero con saltos espaciales y temporales que enganchan al lector y lo van interesando. Otro punto característico del libro es el lenguaje, además de los dominicanismos abunda el spanglish característico de la comunidad latina estadounidense, con vocablos como pariguayo o fly bachatero.

Hay abundantes referencias a los cómics (Díaz es un gran aficionado) y al desarraigo que vive cualquier inmigrante, a caballo siempre entre dos mundos y dos culturas y buscando un sitio propio, quizás una referencia a la vida del propio autor. A ello también se debe la presencia tan importante de elementos como el fukú, o las apariciones de la mangosta, que recuerdan un poco al realismo mágico tan latente en la cultura caribeña.

Junot Díaz

Nacido en Santo Domingo en 1968, a los 7 años emigró con su familia a New Jersey y allí se crió, por lo que pertenece a la comunidad latino-estadounidense que emplean el castellano, el inglés y el spanglish en su vida cotidiana. Díaz escribe en inglés. Se licenció en este idioma en la Universidad Rutgers en 1992, y tiene un Master of Fine Arts en la Universidad de Cornell.

Actualmente trabaja como profesor de escritura creativa en la Universidad de Siracusa y es editor de ficción de la Boston Review. La Maravillosa vida breve de Óscar Wao es su segundo libro, y con el que ganó el premio Pulitzer en el año 2008.