En diciembre de 2011 se publicaba en el BOE un listado de largometrajes de producción española subvencionados ese año con un total de 12.000.000€.

Entre las joyas financiadas por los contribuyentes destacan “Campamento Flipy”, una especie de "Ciudadano Kane" orgullo de nuestras carteleras, subvencionada con 766.896,09€, “Habitación en Roma”, de Julio Medem, la gran apuesta de la temporada que apenas recaudó medio millón de euros, pero recibió 698.778, “El corredor nocturno”, de Gerardo Herrero, habitual colaborador de la ex-ministra de cultura, que recaudó 396.452€, aunque una subvención del doble ayudó a costear el proyecto...

20 películas subvencionadas

La sangría continúa: “Las viudas de los jueves” (se llevó casi 800.000€), “La vida empieza hoy” (652.697,64€), “Tensión sexual no resuelta” (1.000.000€ justos), “Que se mueran los feos” (un millón redondo) “Pájaros de papel” (otro kilo), “El mal ajeno”, “El corredor nocturno”, “El discípulo”... así hasta 20 largometrajes co-pagados por las arcas públicas.

Como en estos último años, el listado está plagado de películas que casi nadie fue a ver, aún habiéndolas financiado. Además, los escasos espectadores que apoyaron estos films con su presencia tuvieron que volver a pagar su entrada para verlos.

Por si fuera poco, también acabarán pagando unos cada vez más infumables Premios Goya.

¿Compra de taquilla?

La débil industria cinematográfica española defiende que la taquilla es rentable. Después de todo, las subvenciones se basan precisamente en el número de espectadores (cuantos mas, más dinero), y según datos oficiales, se suele recaudar milagrosamente justo por encima del límite de la subvención.

Sería fácil sospechar de una “compra de taquilla”, ya que una vez conseguida la cuota, la película deja de moverse por las salas y desaparece para siempre. Es como si se realizara cine sabiendo que nadie lo va a ver, sólo por conseguir ayudas.

El 2012 pinta peor

Más datos: en abril de 2012 llevamos 35 rodajes, frente a los 74 del mismo periodo en 2011. Pese a los recortes del nuevo gobierno que castigan duramente al sector, de los 49.000.000 destinados al cine español este año, casi 40 son para pagar deudas del ministerio en películas estrenadas en 2010. Y no olvidemos que el cine español perdió 6,7 millones de espectadores ese año.

Hasta ahora, las producciones españolas estrenadas en 2012 han recaudado 23,5 millones de euros, suponiendo una caída del 42% con respecto al año pasado, por lo que la situación no parece mejorar.

Conclusiones

Podemos llegar a varias conclusiones:

-Los espectadores españoles rechazan el cine de su país. Muchos son los que culpan a las descargas ilegales de esta realidad, pero seamos sinceros... casi nadie descarga cine español.

-Es evidente que con estas ayudas gubernamentales no hay un afán de crear una industria sólida. Es perverso el hecho de que el cine español, y la gente que trabaja en él, dependa casi exclusivamente de ellas.

-El prestigio de la siempre ninguneada cinematografía española está en sus horas más bajas, y como siempre, más dentro que fuera de sus fronteras.

¿Donde está el talento?

Esto nos lleva a una inquietante pregunta: ¿Donde está el talento?

Pues lo hay, y por lo general, no subvencionado. Muchos nuevos cineastas, producen directamente fuera de España. Otros, conscientes de su marginación, buscan otras formas de financiar sus proyectos: crowdfunding, inversión privada, pequeñas donaciones..., esfuerzos titánicos para gente que empieza, y que renuncia al trozo de pastel que debería pertenecerles legítimamente.

Si nos basamos en la historia del arte, quizás esta cacareada crisis ayude a estimular el ingenio, y este a estimular la taquilla.

Mientras tanto, menos mal que nos queda Torrente...