Con el Año Internacional de la Diversidad Biológica que termina, la ONU se propuso concienciar al mundo del problema que implica la desaparición paulatina de especies de plantas y animales; de las cuales no sólo el hombre depende para alimentarse y subsistir. Se ha conocido así conocer, entre otras cosas, los denominados puntos calientes de la biodiversidad o hotspots, que revelan la situación problemática de muchos seres vivientes y su hábitat.

En esa línea es oportuno conocer las particularidades de este vegetal peruano con propiedades alimenticias y medicinales, que ha escapado felizmente de la amenaza que significa el aún incipiente conocimiento y hasta ignorancia total, que respecto a muchas otras especies vivientes, existe todavía en zonas como por ejemplo la selva amazónica considerada entre las de mayor biodiversidad del planeta.

¿Qué es la maca peruana o andina?

Es un tubérculo pequeño y redondeado, de raíz tuberosa del tamaño y forma de un rábano. Crece por encima de los 3.800 msnm en la sierra central del Perú, en zonas agrestes e inhóspitas de la Cordillera de los Andes; y su nombre científico es Lepidium peruvianumo, Lepidium meyenii.

A pesar de que algunos cronistas españoles de la conquista y la colonia como Guamán Poma de Ayala, Cobo, De Rivero, Ustariz o Antonio Vásquez de Espinoza, hicieron alusiones a su gran valor nutritivo y al consumo que entre algunos animales y los pobladores andinos tenía; hasta hace unos años era casi desconocida en el resto del país, y por supuesto en el resto del mundo.

Propiedades maca

Se trata a la vez de una raíz de la familia de las crucíferas, de alto valor proteico y que contiene también aminoácidos, vitaminas, minerales y metabolitos secundarios.

Puede se consumida fresca o seca; en el primer caso empleando las raíces crudas o cocidas, y en el segundo todo el vegetal secado generalmente al sol; teniendo en dicho último caso la particularidad añadida de mantener almacenados sus altos niveles de hierro y demás atributos, durante al menos un par de años, aunque después de lo cual sabe algo amargo.

Sólo la raíz seca de maca tiene un valor nutricional comparable a granos de cereal como el arroz o el trigo: 60% de carbohidratos, 10% de proteínas, 8,5% de fibra dietética, y sólo 2,2% de grasas. En tanto que todo el vegetal es rico en minerales esenciales como selenio, calcio, magnesio y el aludido hierro; en derivados benzilados denomindos macaridina; contiene ácidos grasos como el linolénico, el palmítico o el oleico; y polisacáridos.

Primeras investigaciones en torno a la maca de los andes

Dichas particularidades nutritivas, pero principalmente su atribuida, difundida y –al parecer- consecuente propiedad de actuar como estimulante de tipo sexual, es lo que ha suscitado en las algunas décadas un mayor interés mediático centrado no sólo en el ámbito médico y científico; siendo por ende materia de investigación en muchos lugares del mundo.

Ya en el año 1961, la Dra. Chacón Roldán empezó a investigar en el Perú, la actividad fertilizante de la maca en animales; sustentando además al año siguiente su tesis titulada “Estudio fitoquímico de la maca”. Thimoty Allan Jhons presentó en 1980 su tesis con el nombre de "Etnobotánica y fitoquímica de la Maca y la Mashua de los Andes de Sudamérica".

Y entre otros, existe además el estudio de la actividad fertilizante de la maca en seres humanos hombres, de Gustavo F. Gonzáles et al., del año 2001; con el que se consiguió incrementar la cantidad de espermatozoides y su mayor movilidad, mediante un tratamiento durante un período de 3 meses.