Los derechos y Libertades han sido son y serán el instrumento de la dignidad humana más importante en contra de la esclavitud , torturas, hambre, exterminio, discriminación de todo tipo, y condiciones de vida inaceptables de los aristócratas, el clero ortodoxo, las dictaduras de cualquier signo y credo, los terratenientes o los invasores.

Los filósofos griegos y los humanistas

En la antigua Grecia se discutía sobre la libertad frente al destino, libertad política y social, pero también de libertad individual, o sabiduría y libertad.

A finales de la Edad Media Petrarca y Boccaccio iniciaron el pensamiento humanista, al asociar la sabiduría de pensadores griegos y latinos con la razón humana y su libertad individual.

Los humanistas del renacimiento cuyo principal representante fue Erasmo de Rotterdam se ocuparon de liberar al hombre de la opresión religiosa haciendo que el hombre sea el centro del universo y no Dios. Tomás Moro realizó ensayos sobre la sociedad ideal y la libertad religiosa.

John Locke y la Ilustración

La Ilustración en Francia, como preámbulo de la Revolución Francesa desarrolló conceptos humanistas, sociales, políticos y científicos que sólo alcanzaban a la aristocracia. Locke fue mucho más allá.

John Locke (1632-1704)

Se convirtió en el “libre pensador” más importante sobre los conceptos sociales y políticos que han sido adoptados por las democracias más avanzadas. He aquí sus principales ideas:

  1. Los hombres son libres, iguales e independientes, pero existe derecho de propiedad que halla su fundamento en el trabajo y la ley de la naturaleza impone el respeto mutuo.
  2. A través de un "contrato" se crea el Estado. Propone también la separación de poderes, con ello se pretende limitar el poder del rey y proteger la libertad de los individuos.
  3. Locke defiende la libertad de pensamiento. La "tolerancia" implica libertad en la medida que no perjudique a los demás. Propone también una separación entre lo temporal y lo espiritual.

Las revoluciones liberales

La Revolución Inglesa de 1645 acabó con el absolutismo del rey a favor del poder de representación burgués y el derecho inquebrantable a la propiedad.

Desde finales del siglo XVIII hasta finales del XIX, tomando como ejemplo la Revolución Francesa y su ideal de “Igualdad, Libertad y Fraternidad”, ha sido el estandarte de todas las revoluciones contra todo tipo de poder opresor.

En América y en Grecia las revoluciones del siglo XIX tenían como propósito la independencia.

Las revoluciones en Europa durante la primera mitad del siglo XIX dieron comienzo en España que obligó a Fernando VII a jurar la Constitución de 1812 y se extendieron por Austria, Francia, Rusia, Italia y Alemania con el propósito de abolir las monarquías absolutistas pero no tuvieron éxito.

A medida que se fueron sucediendo revoluciones, las sociedades elaboraron documentos, cartas, declaraciones o constituciones que fueron incorporando derechos humanos fundamentales de rango superior y como garantía de cumplimiento, como por ejemplo el derecho al voto de toda la sociedad incluida la mujer.

Las Revoluciones proletarias

Desde principios del siglo XVIII se fueron sucediendo movimientos obreros y sindicales con origen en Inglaterra y EEUU, para posteriormente extenderse a Francia, Alemania, Italia y otros países europeos, culminando con los congresos Internacionales de representaciones sindicales de diferentes tendencias y gremios con un denominador común, la mejora de las condiciones laborales y sociales.

La revolución rusa comenzada en 1914 contra el jugo opresor Zarista evolucionó hacia la dictadura del proletariado y estalinismo bolchevique con la supresión de los más elementales derechos y libertades, el culto a la persona del dictador y un atraso en el desarrollo económico y social.

Las revoluciones asiáticas de la postguerra heredadas del régimen estalinísta de Mao Tse Tung o Polpot, Corea del Norte o Vietnam y la Cubana de Fidel Castro obtuvieron los mismos resultados que la rusa, siendo la del régimen de Polpot la más devastadora.

La 2ª guerra mundial y la postguerra

La 2ª guerra mundial y el régimen estalinista producen las violaciones más flagrantes de los derechos humanos.

Desde los años 50 hasta los años 90 las dictaduras tanto de izquierdas como de derechas cercenaron la mayoría de los derechos y libertades, pero el avance de las democracias modernas es imparable.

En la década de los 80 se acaba con la discriminación racial. En 1990 termina el Apartheid en Sudáfrica.

La época actual

Las organizaciones internacionales como la ONU, UNESCO, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial del Trabajo y diversas organizaciones humanitarias han contribuido con declaraciones y cartas universales al compromiso por parte de los estados para que la humanidad sea más libre desde la justicia igualitaria, la participación política y social, la opinión, la salud, la educación, la retribución justa y la mejora de las condiciones laborales entre otros.

La Unión Europea elabora normas que garantizan la libertad de circulación de mercancías y capitales, además de la protección de la salud y la seguridad en trabajadores y consumidores.

Los países que quedan fuera de las democracias modernas cometen graves violaciones de las libertades y los derechos humanos provocando detenciones ilegales, injusticias sociales, esclavitud sexual, discriminación de la mujer y niños esclavos del trabajo entre otros.

Una vez garantizados los derechos y las libertades fundamentales, los seres humanos nos enfrentamos a nuevos retos de libertad contra las limitaciones que nos provocan los tiempos modernos y nuestra propia forma de pensar y actuar, relacionando la libertad con la satisfacción y la felicidad.

Conclusión

Como hemos observado, es fácil asociar la libertad con los derechos humanos, con épocas de avance y retroceso. El resultado es positivo pero aún queda mucho que hacer.