La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Pese a que podemos distinguir cuatro fases en ella (cuarto menguante, cuarto creciente, Luna llena y Luna nueva), solo vemos una de sus caras. La razón es porque la Luna tarda el mismo tiempo en dar la vuelta sobre sí misma que la Tierra.

En la superficie de la Luna hay rocas y polvo. Esto se debe a las lluvias de meteoritos, que también forman cráteres de diferentes tamaños. En la Luna también se pueden encontrar altas montañas y valles.

El 13 de noviembre de 2009 la NASA anunció que se había encontrado agua en la superficie de la Luna.

Y es que este satélite tiene más importancia de la que muchos creen. Algunas culturas, como la musulmana y la inca, utilizaban los ciclos de la Luna para calcular los años, es lo que llamaron calendario lunar. El mes lunar se utilizaba para calcular, entre otras cosas, el ciclo sexual de las mujeres o el movimiento de las mareas.

Visita a la Luna

El paisaje lunar fue pisado por primera vez por el hombre el 20 de julio de 1969. Los primeros que pusieron un pie en la Luna fueron Neil Armstrong y Edwing Aldrin, que llegaron a ella en el Apolo XI.

Esta nave constaba de tres secciones. El módulo de mando fue el lugar en el que los tripulantes pasaron la mayor parte del viaje. Detrás tenían el módulo de servicio, donde se encontraban el motor del cohete y los tanques de combustible y de oxígeno. Y por último, el módulo lunar, que solo se utilizó para aterrizar en la Luna. A la Tierra solo volvió el módulo de mando.

Todos los astronautas tienen que llevar unos complicados trajes para viajar al espacio.

Los trajes espaciales llevan tanques de aire y protegen a los astronautas de los peligrosos rayos solares. Estos trajes se completan llevando herramientas, radio y un equipo de refrigeración.

La llegada del hombre a la Luna fue vista por millones de personas ya que fue retransmitida por la televisión. Aún muchos de los que lo vieron, y otros muchos que no, siguen dudando que este viaje lunar fuese cierto.

¿Realidad o ficción?

Muchos norteamericanos creen que el viaje lunar fue un montaje del Gobierno, ya que el presidente Kennedy, en plena guerra fría, prometió que antes de que finalizase la década de los sesenta iba a enviar un hombre a la Luna y a devolverlo a la Tierra sano y salvo.

Una de las hipótesis de los escépticos tiene que ver con la tecnología que el Apolo XI poseía, obviamente mucho más atrasada que la que usan hoy en día en la NASA. Se llegó a decir que el Apolo XI tenía menos tecnología que una lavadora moderna.

Otro detalle que mucha gente pone en duda es el momento en que la bandera estadounidense, ya clavada en la superficie lunar, parece que ondea, cosa imposible ya que en la Luna no hay aire. Una explicación para este hecho es que la bandera que Armstrong y compañía llevaron en la nave tenía un soporte rígido en la parte superior, de manera que al clavarla la bandera permanecería extendida, haciendo el efecto óptico de que esta ondeaba.

Por último, otra de las bazas que utilizan los detractores del viaje espacial para defender la falsedad de dicho viaje son las fotografías que los medios de comunicación difundieron. Supuestamente, desde la Luna el cielo tendría que estar plagado de estrellas. Sin embargo, en las fotografías el cielo aparece totalmente oscuro. Eso puede ser debido al ajuste de la cámara. Los trajes de los astronautas, al ser claros, hicieron que la cámara tuviese que ajustarse para que la imagen se viese nítida, y debido a este arreglo parece que no hay estrellas en el cielo.

Sea como sea, la frase que Neil Armstrong pronunció al poner el pie en la Luna ha pasado a formar parte de la historia: “este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad”.