Es un padecimiento silencioso hasta que ya es algo grave y se debe atender de inmediato; la persona comienza con dolor y rigidez abdominal intensa, vómitos de difícil control con tonalidades verdosas o amarillentas, además de orina obscura y fiebre.

En las áreas de urgencias de los hospitales, el diagnóstico inmediato hace suponer una infección estomacal o apendicitis, sin embargo, se requiere hacer estudios particulares para el diagnóstico correcto y es importante hacerlo de inmediato si no se quieren sufrir más complicaciones.

Esta enfermedad, dolorosamente peligrosa, se llama litiasis vesicular, mejor conocida como producción de piedras o cálculos en la vesícula biliar. Se trata de una enfermedad que es más común en las mujeres adultas, aunque los hombres no son inmunes a sufrirla en el mismo rango de edad.

De entrada, es importante explicar qué es la vesícula biliar y cuál es su función en el organismo.

¿Qué es la vesícula biliar?

La vesícula es un pequeño saco que se encuentra adherida por debajo del hígado, y su función es el almacenamiento de la bilis, un "detergente" natural producido por el organismo cuya función es ayudar al intestino delgado a disolver las grasas que se comen. Cuando la persona consume una gran cantidad de grasas en productos como la carne roja, aguacate, chocolate, entre otros, la vesícula dispara bilis al intestino delgado, colaborando al correcto aprovechamiento de los alimentos y el procesamiento de las grasas en el sistema digestivo.

¿Por qué se producen piedras en la vesícula biliar?

Existen factores genéticos o hereditarios que, combinados con una personalidad aprehensiva, hacen que se produzca más bilis de la que requiere el organismo, ésta se almacena en la vesícula biliar y se va transformando, primero en lodo biliar y luego en pequeñas piedras, cuya composición es básicamente colesterol y calcio. 

Por desgracia, los cálculos en la vesícula pueden llegar a ocasionar obstrucciones importantes en el conducto biliar que va al intestino delgado y es ahí donde los síntomas más graves aparecen. Para la oportuna detección de la litiasis vesicular se requiere un diagnóstico a base de ultrasonidos y biometrías hemáticas. De no atenderse como es debido, esta enfermedad puede generar complicaciones, como la perforación de la vesícula o la peritonitis, entre otras.

¿Cuáles son los tratamientos para la litiasis vesicular?

Cuando este padecimiento ha sido correctamente diagnosticado existen dos formas de tratarlo, el primero, con medicamentos a base de sales biliares que disuelven las piedras; el problema de esta opción es que el paciente deberá ingerir medicamento toda su vida, pues la producción de piedras en su vesícula será un proceso permanente y deberá estar muy atento a tomar la dosis recetada por su médico de manera ordenada y constante, de lo contrario podrían surgir las complicaciones mencionadas.

El otro tratamiento es la cirugía para la extirpación de la vesícula biliar. Por fortuna, la gente puede vivir una vida normal sin vesícula y actualmente existen procedimientos quirúrgicos muy especializados y de mínima invasión, como la colecistectomia laparoscópica, que consiste en hacer pequeñas incisiones, de entre 0.5 a un centímetro de diámetro, donde el médico introduce el instrumental para la extirpación, lámpara y una cámara de video conectada a un monitor donde el cirujano puede observar detenidamente el uso correcto del instrumental y la extracción de la vesícula. 

La ventaja de este procedimiento respecto al tradicional, donde se hacían grandes incisiones en el abdomen, es que resulta mucho más estética y los tiempos de recuperación son más cortos. Lo importante es encontrar a cirujanos especializados en colecistectomia laparoscópica  que garanticen la calidad del procedimiento.

La calidad de vida de una persona sin vesícula biliar es muy cercana a la normalidad después de su extracción, por lo que es importante que si se llega a diagnosticar este padecimiento se haga de manera oportuna y así evitar graves complicaciones a corto o mediano plazo.