Los géneros son una clasificación convencional de las obras literarias, pero además constituyen un sistema de ideas, ya que cada uno de ellos responde a una realidad extra textual que necesita ser decodificada. Cada género tiene una serie de convenciones literarias que son asimiladas por el autor y aceptadas por el receptor. Estos componentes estructurales son portadores de una imagen de la realidad y siempre son elaborados por el escritor en función de la manera en que este quiere el mensaje sea recibido por el público.

El género Lírico y sus recursos

Este género muestra el mundo interno del autor y lo hace a través de recursos expresivos, denotando sentimientos y sensaciones. En el discurso poético cobran importancia el aspecto articulatorio y el rítmico, porque el sonido y la ubicación de la palabra dentro del verso promueven valores afectivos y conceptuales en el receptor a través de algunos de las siguientes recursos:

  • Imágenes sensoriales
  • Sinestesia
  • Metáfora
  • Personificación
  • Imagen anímica
  • Anáfora
  • Comparación
  • Elipsis
  • Metonimia
  • Antítesis

El género Narrativo y sus tres subgéneros

Este género refiere hechos en forma aparentemente objetiva, que se constituyen en la imagen que el autor tiene del mundo. Por eso, la ficción no tiene que ser pensada como lo no-real, sino como un medio para conocer y analizar la realidad. El género narrativo tiene tres subgéneros novela, cuento y relato no ficcional.

La novela narra un hecho fundamental, ampliado por historias secundarias, descripciones, evolución de la psicología de los personajes, diálogos.

El cuento relata una historia concreta y bien delimitada. Las descripciones y diálogos son funcionales, tiene pocos personajes y sin desarrollo de su psicología, va preparando el final (sorpresivo y breve), desde la primera línea.

El relato no ficcional expone hechos reales apelando a recursos novelísticos. Muchos trabajos de investigación periodística pertenecen a este subgénero.

El género Dramático, desarrollo y subgéneros

Este último género representa una acción por medio de personajes que dialogan y gesticulan sobre escenario; por eso, todo lo que el espectador conoce se reduce a lo que allí observa. En una obra dramática no existen comentarios ni descripciones, aunque sí acotaciones escénicas en el texto, a partir de las cuales el autor da indicaciones al director, a los actores, al escenógrafo o al vestuarista, con el fin de encaminarlos en la realización.

La tensión dramática, presente en toda obra teatral, se desarrolla en cinco planos y tiene como eje a los personajes, que son esenciales en la dramaturgia, puesto que todo depende de ellos y de los diálogos que entablan entre sí.

  • Presentación de los personajes y del conflicto.
  • Desarrollo de las oposiciones entre los personajes y sus circunstancias.
  • Intensificación del conflicto.
  • Clímax, que es el momento culminante y de mayor tensión.
  • Desenlace del conflicto.
Estas unidades argumentales (que implican además una unidad de acción) se dividen formalmente en actos y escenas, que se relacionan respectivamente con las bajadas de telón y con la entrada o salida de los personajes. El género Dramático tiene tres subgéneros: Tragedia, Comedia y Tragicomedia.

El primer subgénero es la Tragedia, muestra al hombre en conflicto, enfrentado a fuerzas que no puede manejar, tales como la culpa, el destino, la libertad y otras.

El segundo subgénero es la Comedia, estas son obras que suscitan a la risa, tienen finales felices, juegan con la imaginación y suelen tener resoluciones ajenas a lo cotidiano. En ellas, muchas veces el personaje es simplemente una agente de la acción, sin desarrollo psicológico y al servicio de la trampa.

El tercer y último subgénero es la Tragicomedia, que combina la alegría y la tristeza, el dolor y el entusiasmo, por ello representaría a la realidad extra textual con mayor veracidad.

El escritor, el lector y sus diferentes caminos

Como definimos anteriormente, hay numerosas formas de que un escritor pueda llegar al lector. Ya sea por medio de poesias, novelas, cuentos u obras de teatro, el escritor y el lector entran en una comunicación literaria donde allí se distingue el género según su caracteristica y exposición.