“Sexo, drogas y Rock and Roll”, el mítico lema llevado hasta las últimas consecuencias por innumerables estrellas de la música, esconde tras de sí una leyenda negra que ha salpicado la historia del Rock and Roll dramáticamente. El cóctel, tantas veces exhibido como el paradigma de la rebeldía, en muchas ocasiones termina decantando la balanza peligrosa e inexorablemente hacia las drogas.

Son muchas las estrellas han perdido la vida a causa de los estragos causados por la ingesta incontrolada de drogas. Uno de los más conocidos es John Bonham, el mítico batería de Led Zeppelin, que fue hallado muerto en la cama tras una fiesta celebrada en la casa de uno de sus compañeros de grupo, Jimmy Page. ‘Bonzo’ murió a causa de la brutal ingesta de cuarenta vodkas en menos de doce horas, un ritmo que su cuerpo no pudo aguantar.

También el alcohol fue el detonante de la muerte de Bon Scott, el originario y carismático cantante de AC/DC, que después de una noche de fiesta acabó inconsciente a causa de una intoxicación etílica. Su compañero de juerga aquella noche, Alistair Kinear lo dejó en el coche sin conocimiento al no poder subirlo a su casa. A la mañana siguiente, le encontraron muerto ahogado en su propio vómito.

El 'Club de los 27'

Varios artistas comparten además de un fatal destino una edad de fallecimiento: los 27 años. Es el caso de Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Brian Jones o Kurt Cobain.

La muerte del primero fue causada por una mezcla de somníferos y alcohol, aunque las circunstancias nunca fueron aclaradas totalmente. La novia de Hendrix, Monika Dannemann, aseguró que el famoso guitarrista se tomó nueve pastillas para dormir tras una borrachera. Según los médicos, el vómito que le provocó su estado etílico hizo que se ahogara mientras dormía.

En el caso de Janis Joplin la heroína la fulminó en el mejor momento de su carrera. La considerada mejor cantante blanca de blues se enganchó a la heroína y al alcohol tras una mala racha con la crítica. En 1970, cuando todo el mundo pensaba que había superado su adicción y estaba grabando el que sería su último disco ‘Pearl’, moría en su habitación por sobredosis.

El hecho de que la droga que se encontró en su cuerpo fuera de una pureza inusualmente alta y que las jeringuillas que usó desaparecieran de su habitación, deja dudas de que estuviera sola en el momento de su muerte.

Jim Morrison: ¿vivo o muerto?

También en el cenit de su carrera Jim Morrison, el mítico cantante de The Doors, que competían en popularidad con The Beatles o los Rolling Stones, moría en la bañera de su piso en París, donde vivía exiliado con su pareja Pamela Courson. Las circunstancias nunca fueron aclaradas, según la versión oficial falleció de un paro cardíaco, que podría haber sido provocado por una sobredosis de cocaína, droga a la que era tan aficionado como al alcohol. Sin embargo, nunca hubo una autopsia que lo confirmara.

La leyenda dice que el propio Morrison ideó su desaparición, pagó a un doctor para que certificara su defunción, hizo que su padre preparara un entierro ficticio y que aún sigue vivo en algún lugar del planeta. Existen varios testimonios de personas que dicen haber visto al mítico cantante en algún bar de baja reputación en Los Ángeles.

Incluso uno de sus compañeros de grupo, Ray Manzarek, llegó a fomentar esta teoría afirmando: “Si existe un tipo capaz de escenificar su propia muerte – creando un certificado de muerte ridículo y pagando a un doctor francés – y poniendo un saco de ciento cincuenta libras dentro del ataúd y desaparecer a alguna parte de este planeta – África, quien sabe – ese tipo es Jim Morrison. Él sí sería capaz de llevar todo esto a buen puerto”.

Brian Jones y Kurt Cobain, ¿muerte o asesinato?

Por su parte, Brian Jones, uno de los miembros fundadores de los Rolling Stones, al que precisamente Jim Morrison dedicó un poema tras conocerse su muerte, desaparecía con 27 años. Los constantes problemas con el resto de componentes de la banda, líos de faldas inclusive, y su excesivo gusto por el lado salvaje de la vida, le habían llevado a ser expulsado de un grupo que él consideraba su creación. Meses después aparecía muerto flotando en su piscina. El informe oficial indicaba que había fallecido a causa de un ataque de asma mientras nadaba, otras versiones apuntan a un asesinato.

El caso de Kurt Cobain es si cabe más dramático. El artífice del movimiento “Grunge” y líder de Nirvana acabó suicidándose tras una larga adicción a la heroína. Su cuerpo fue hallado en una habitación de su casa con un balazo en la cabeza y una escopeta junto a su cadáver. Había dejado una nota que rezaba así: “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”. Sin embargo, no se encontraron sus huellas en el arma ni el la nota. Algunas teorías, señalan que fue asesinado y que su pareja Courtney Love ocultó pruebas de la muerte.

El ‘Rey del Rock’

Otra de las muertes más misteriosas fue la del proclamado “rey del Rock”, Elvis Presley. El cantante fue encontrado en su mansión de ‘Graceland’, según la versión oficial víctima de un paro cardíaco provocado por la ingesta de drogas y pastillas. Sin embargo, son múltiples las teorías que especulan con que Presley cambió de nombre y se exilió en Argentina donde aún seguiría con vida.

Los casos de estrellas desaparecidas por sus excesos son muchísimos más, muchos de ellos siguen vendiendo discos como en su mejor momento profesional, y es que como dijo en su día el gurú del periodismo musical americano, Chuck Klosterman: "La muerte es lo único que garantiza que el legado de una estrella de rock se prolongue más allá de su éxito temporal. Por alguna razón, alguien decidió que la muerte es sinónimo de credibilidad. Accidentes y sobredosis parecen ser el mejor movimiento profesional que puede hacer un rockero".