La mayoría de los inmigrantes italianos llegaron a la Argentina entre la segunda mitad del 800 y la primera mitad del 900. Este flujo migratorio fue favorecido por la puesta en marcha de una política de desarrollo económico que exigía un incremento de la población.

Los italianos en Argentina

En el momento de la llegada de los inmigrantes la sociedad argentina no era homogénea y el fenómeno migratorio se superponía a la ya existente cuestión de identidad todavía no resuelta. Por otro lado la inmigración italiana era también heterogénea y a la cuestión de la lengua se le sumaba la falta de uniformidad cultural.

Los italianos encontraron serias dificultades para mantener su propia identidad cultural. El fuerte deseo y la necesidad de integración social llevaron muchas veces a la pérdida u olvido de la lengua de origen. Además, el nivel de escolarización de los italianos llegados a Argentina era muy bajo: la gran mayoría ni siquiera hablaba el italiano, solo conocía el dialecto de origen.

Desde el punto de vista lingüístico, los inmigrantes italianos no podían mantener y menos aún difundir una lengua que solo conocían parcialmente. Su gran diversidad lingüística debido a los variados dialectos de origen y la heterogeneidad cultural impidió que tuvieran una lengua común con la cual identificarse.

La lengua de los inmigrantes que se desarrolló a través del contacto de los diversos dialectos, el italiano y el español dieron vida a otras variantes lingüísticas como el cocoliche y el lunfardo.

Cocoliche, personaje cómico del teatro popular argentino

El teatro popular argentino (sainete) dio vida a un personaje cómico llamado Cocolicchio que utilizaba la lengua característica mixta de los inmigrantes. Este personaje, de origen meridional, hacía el ridículo a los ojos de los argentinos por su forma de hablar, de gesticular, de vestirse y de comportarse.

La lengua cocoliche del personaje teatral identifica la lengua de los inmigrantes que en la vida real tenía una base de italiano o dialecto con influencia española, mientras en el teatro los personajes hablaban español con influencia italiana.

El cocoliche es una variante lingüística que no tiene ninguna sistematización ni uniformidad por cuanto varía según el contexto en el cual se mueve la persona. Así por ejemplo, respecto a las mujeres obligadas a quedarse en la casa, los hombres hablaban una variante más parecida al español.

Lunfardo en el teatro popular y las canciones de tango

Era el lenguaje reproducido por los escritores de teatro popular y los cantantes de tango con el fin de recrear la lengua de los inmigrantes de clase social baja.

Nació en la zona portuaria de Buenos Aires, pero pronto se difundió a todo el país y muchos de sus vocablos pasaron a formar parte del lenguaje popular.

Enseñanza de la lengua italiana en Argentina

En la actualidad el idioma es estudiado por los descendientes de inmigrantes para mantener los lazos con parientes en Italia o con la cultura de sus antecesores. El 70% de los argentinos que estudia el italiano tiene un familiar de lengua madre italiana o algún pariente que conoce el italiano.

Por otro lado el estudio del italiano se basa en el prestigio que tiene la cultura italiana en los sectores como arte, literatura y música.

Instituciones argentinas que dictan cursos de italiano

  • Instituto Italiano de Cultura.
  • Asociación Dante Alighieri.
  • Escuelas con italiano curricular.
  • Centros lingüísticos universitarios.
  • Asociaciones italianas.
En general, los cursos más frecuentados son los de nivel básico, aunque existen también de conversación, otros orientados a la gramática, a la traducción y a disciplinas específicas como arte y literatura.