La lámina solar es actualmente uno de los accesorios más utilizados en los vehículos. Puede ser una buena opción a tomar en cuenta ahora que el calor y el sol comenzarán a hacer su aparición.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las láminas que se le coloquen al vehículo tendrán que ser homologadas, todas. No vale tener dos cristales con láminas homologadas y tres sin homologar, porque se puede tener problemas. La empresa que nos venda la lámina (la coloque o no) tendrá que darnos también el certificado de homologación de ella; lo más conveniente es llevar siempre ese documento con los papeles del vehículo.

Sólo se puede tintar los cristales de la parte trasera del vehículo. Es decir, exceptuando la luna delantera (o parabrisas) y los cristales correspondientes a la puerta delantera izquierda (o del conductor) y la delantera derecha (o del copiloto), todos los demás se podrán laminar.

Las láminas solares, ¿para qué las quiero?

La lámina solar o el tintado de las lunas del vehículo nos puede servir principalmente para 3 cosas:

  • Estética: Se suele poner principalmente para mejorar la vistosidad del vehículo. Aquí la función primordial no suele ser el rechazo de calor, sino más bien que forme parte del coche en sí mismo: hay varios colores: rojo, azul, blanco, verde… dependerá también del color del coche para elegir la tonalidad de la lámina.
  • Por oscuridad: Este tipo de lámina suele ser utilizado sobre todo por personas que transportan mercancías o herramientas dentro del coche. Cumple la función de rechazar calor y sobre todo, de dar privacidad al interior del vehículo. Aunque el color recomendable es el negro, suele haber también varias tonalidades de él.
  • Rechazo de calor: Esta lámina es la que mayormente se le recomienda a la gente que busca el tintado de las lunas para proteger del sol y del calor a los niños pequeños que habitualmente suelen ir sentados en la parte trasera del automóvil.

La lámina adhesiva, ¿pago por que me la instalen o la pongo yo mismo?

Hay que pensárselo bien, aquí puede resultar cierto eso de que lo barato sale caro. Hay tiendas especializadas donde podemos conseguir la lámina para montarla uno mismo. Si se es lo suficientemente habilidoso y se tiene extrema precaución, se puede hacer; si no, lo más recomendable es acudir a un centro especializado.

Hay que pensar que la lámina la tendremos que ver todos los días hasta que cambiemos de vehículo. Y si, dentro de lo que cabe, el ponerla puede resultar difícil, el quitarla es aún peor. Hay algunos talleres donde inclusive pueden llegar a cobrar lo mismo por quitarlas que por ponerlas.

Antes de ponerla

El precio puede ir desde los 90 hasta los 300 euros (preguntar si lleva el IVA incluido); aunque parezca mucha la diferencia entre un precio y otro, dependerá del número de cristales a tintar, las dimensiones de estos y de la facilidad con la que se puedan trabajar. Es decir: no es lo mismo laminar un vehículo de 3 puertas que lleva todos los cristales fijos (que no suben ni bajan), a un vehículo de 4 puertas, donde para acceder a la luneta trasera hay que hacerlo desde el interior del coche, y hay que trabajar también con cristales que suben y bajan. El segundo tipo de vehículo lleva mucho más trabajo que el primero.

No todas las láminas son iguales, y por ende, las características de cada una pueden variar, aunque a simple vista nos parezcan iguales. La garantía tampoco será la misma, algunas marcas ofrecen garantía de 2 años y algunas duran hasta el cambio de propietario del vehículo. Cuidado: la garantía se entiende por defecto del producto, no por el daño que se le cause al material.

Un consejo: si lamináis los cristales de vuestro vehículo, preguntar a vuestra compañía aseguradora cuánto os cobra por incluirlas en el seguro del vehículo. A veces la diferencia no supone más de 30 euros, y si se os rompe algún cristal y hay que ponerle lámina, la cantidad a pagar será mucho mayor de lo que os pueda costar asegurarlas, sobre todo si se trata de la luneta trasera.

Hay mucha información en foros y páginas de Internet acerca de las láminas solares. Pueden facilitar datos acerca de sus propiedades, porcentajes o componentes, pero muchas veces llegarán más a confundirnos en lugar de informarnos. Aquí lo mejor es acercarnos por el taller o centro especializado y dejarse aconsejar, sobre todo si es el primer coche que se lamina. Tener en cuenta que ellos son los que más información y experiencia tienen en cuanto a las láminas que montan. Si no se queda conforme con el consejo, las explicaciones y el precio, siempre se puede acudir a otro taller.

El tintado de las lunas del coche puede ser una buena opción a tener en cuenta, ya que es un accesorio que llevaremos bastante tiempo en el automóvil, lo mejor será informarnos un poco antes de decidirnos a ponerlo.