En las últimas décadas, el desarrollo de la tecnología ha vivido un crecimiento exponencial y este crecimiento ha provocado un cambio en las costumbres, los hábitos y los procesos mentales, tanto que, al día de hoy no se concibe un mundo sin Internet o sin teléfono móvil, por poner algunos ejemplos.

Las generaciones que han nacido bajo la influencia de este desarrollo tecnológico, ya entran en edad para poder cambiar a las sociedades y ahora las diferencias generacionales son todavía mas evidentes de lo que eran antes.

Existe gran diferencia en cuanto a la facilidad de adaptación al mundo, entre los jóvenes que ven la tecnología como si fuera parte de la naturaleza, algo que siempre ha existido para ellos, como un árbol o un animal, y los adultos mayores de 40 años, que todavía vivieron su niñez y parte de su juventud adulta sin la posibilidad de sujetarse a una red mundial de información virtual o a la facilidad de comunicarse con las otras personas.

Definiciones de fetiche

Un ejemplo importante lo supone el cambio del concepto de fetiche en la sociedad. Según la Real Academia Española (RAE), fetiche significa: “Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos”.

Para Sigmund Freud, fetiche es un objeto a través del que se obtiene placer sexual y que sustituye a la pareja. El uso frecuente de dichos objetos puede provocar una enfermedad denominada como parafilia, que se produce cuando el placer sólo se obtiene por medio o en presencia del objeto en cuestión (fetichismo).

Según Carlos Marx, un fetiche es un objeto comercial al cual se le atribuyen valores sociales característicos de los individuos.

La simple exposición de las definiciones anteriores ya es un ejemplo de cómo los significados de las palabras y, por lo tanto, la concepción de la realidad cambian conforme a los avances científicos y sociales a los que da lugar el tiempo.

Así es que hoy, se puede denominar "fetiche" a un objeto al que se le atribuyen poderes divinos, puede ser también artilugios que usa un enfermo mental o un objeto cuyo valor es el de interactuar socialmente representando a un individuo.

Sin embargo, para los fines de este texto se tomara como fetiche a cualquier objeto al que una persona le pueda atribuir un valor sentimental, social, sexual, estético o cualquier valor mas allá de lo monetario.

La información como objeto

Regresando al planteamiento inicial, sea cual sea la generación a la que se pertenezca, es evidente que la tecnología ha cambiado la manera de interactuar con el mundo. Ahora, los fetiches ya no sólo pueden ser cosas tangibles, la era digital ha traído una carga de información virtual que si se ordena de cierta forma puede sustituir a cosas que antes solo podían concebirse como objetos materiales, tal es el caso de los libros, los periódicos y la música.

La información siempre ha tenido y tiene objetos que la contienen, el papel, las cintas magnéticas, el disco compacto, y ahora los dispositivos electrónicos como las computadoras portátiles, los reproductores de música mp3, y una serie de aparatos destinados a procesar información y que se han convertido con el paso de los años en cuerpos del deseo.

En otro tiempo, el objeto representaba al tipo de información que contenía, no habiendo muchas alternativas para contener una clase específica de información, ahora el fetiche es la información por si misma.

Cuando se extravía uno de los aparatos electrónicos usados como contenedores o se es victima del robo de uno de estos, la pérdida no se sujeta exclusivamente al valor monetario del aparato, sino también a la información que contiene, llámese música, fotografías, trabajos o agendas.

La información que subes a la red es lo que vales

Otra de las señales de lo anterior es la utilización de la red para compartir la información con la que se cuenta, el uso de páginas web como You Tube, las Redes Sociales o los blogs personales, no es sino un intento por socializar por medio de “objetos virtuales” a los que se les atribuye algún valor de las procedencias más variadas.

Este tipo de cambios son en algunos aspectos benéficos, la tecnología esta hecha para facilitar la vida de sus usuarios, y muchas veces es parte de la evolución de la humanidad, pero en contraste, abre las brechas sociales, gracias a que hay personas que, por diferentes situaciones, no cuentan con la habilidad para manejarla y a que todavía no puede llegar a todos los rincones del mundo, lo que pone en desventaja a estos individuos a la hora de competir por una mejor calidad de vida.