Cuando los niños dicen: "estoy aburrido", muchos padres tiemblan, y hacen lo imposible por encontrar una ocupación para que niños y adolescentes se mantengan ocupados sin interferir en las actividades de los adultos.

Por ello ponen a su alcance artículos tecnológicos como la televisión, en el más simple de los casos; la computadora con acceso a internet; o la consola de videojuegos; dispositivos de reproducción de música; y el más común de los artefactos en la actualidad el teléfono celular.

Sin embargo lejos están de contemplar las graves consecuencias que la utilización excesiva de todos estos elementos provoca en la salud física, mental y emocional de los niños. Como así también en su desarrollo y formación social.

Televisión

La televisión es la forma más simple de entretenimiento a través de un dispositivo tecnológico. Hoy en día, en cualquier hogar es factible encontrar un aparato de televisión, ya sea de uso familiar, ubicado en ambientes comunes como cocina, comedor, sala de estar; o de uso personal ubicados en habitaciones u oficinas privadas.

Este medio ha penetrado en la vida de la sociedad de un modo impresionante desde su primera transmisión allá por 1920, en forma de pruebas, y recién en la década de 1950 cuando se realizaron las primeras transmisiones televisivas a gran escala a lo largo y lo ancho del planeta.

La televisión es el medio de comunicación más popular por estos tiempos, ya que es de los más económicos, y de fácil acceso aun para las clases sociales de menores recursos.

A diferencia de la época de su aparición, hoy por hoy casi cualquier persona puede acceder a un aparato transmisor de televisión y a las señales de aire, que exactamente por ser de este tipo, son gratuitas.

Por este acceso masivo, la televisión ha adquirido gran influencia sobre los individuos de toda edad, clase social, género, religión, etc.

Pero está comprobado científicamente que los niños y adolescentes siempre son los más vulnerables ante la influencia de los contenidos que se transmiten por televisión.

Las consecuencias pueden ser variadas, pero sin dudas, la más común es la conducta violenta que a menudo es noticia en los medios de comunicación.

Desde una pelea callejera entre bandas rivales de un equipo de fútbol, hasta una gresca a la salida de un boliche, o la pelea interna de un grupo mafioso, son de las más nombradas por estos días.

Pero la violencia no es el único patrón que se refleja en la conducta de los más jóvenes, otras por ejemplo pueden ser:

  • Consumismo.
  • Discriminación.
  • Aislamiento.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Perversión.
Son sólo algunas de las que con frecuencia, aparecen como modo de actuar, de los individuos en edad escolar. Y como puede apreciarse no sólo son del orden social, sino también incurren en cuestiones físicas.

Por todo esto es que los pediatras recomiendan a los padres, que los bebés, es decir infantes de menos de 2 años, no sean expuestos a los contenidos televisivos.

InternetEl uso de la red es algo común tanto en el lugar de trabajo, como en el hogar, en la casa de un amigo, hasta conectados a través del teléfono celular.

Hasta hace un tiempo, no muy lejano, acceder a una conexión de internet era más un lujo que una necesidad. Sin embargo, en poquísimo tiempo, las necesidades de la sociedad se van modificando y lo que antes era algo prescindible ahora se transforma en todo lo contrario.

Internet ha facilitado la vida y la comunicación de las personas, desde muchos puntos; acorta distancias, tiempos, y por los avances constantes en materia tecnológica, ofrece posibilidades que con otros medios son más difíciles de conseguir.

Podemos utilizar internet para hablar con amigos, para comunicarnos con un familiar que se encuentra en otro continente, podemos verlo en vivo y directo a pesar de los miles de kilómetros de distancia.

Se utiliza para buscar información, para compartir vivencias, para criticar o alabar, para hacerse conocer frente al mundo.

Pero paradójicamente, todas estas acciones que implican sociabilizar, se realizan por completo individualmente frente al ordenador.

Se dice que los niños de este milenio tienen el gen de la tecnología, porque más allá de las precauciones y medidas que se tomen, es casi imposible no quedar expuesto a los medios masivos de comunicación.

Sin embargo es necesario que los padres tomen conciencia de lo importante que es preservar a los niños de los contenidos a los que se ven expuestos en televisión, en internet, a través del móvil, etc.

Promover la lectura es una buena forma de que las nuevas generaciones desarrollen sus capacidades intelectuales en beneficio individual y social.

También fomentar las relaciones interpersonales, cara a cara, es otra manera de colaborar en la formación de relaciones sociales sanas, y fructíferas.

Los niños aprenden lo que los adultos les enseñan, por ello es importante saber qué transmitir.