La llaman la "hormona del humor". Regula la temperatura corporal, el sueño, la agresividad, la sexualidad y el apetito. En el trabajo “Introducción a la Ionización” la doctora María del Carmen Santos, diplomada en Sanidad Ambiental, de España, explica que la serotonina es una neuro-hormona de influencia capital sobre el sistema psiconervioso.

Funciones de la serotonina

Diversos foros y opiniones médicas estiman que esta hormona aparece como respuesta y causa ante problemas alimentarios, de autoestima, bienestar general, ansiedad, depresión, problemas sexuales, inconvenientes cognitivos y perceptivos.

  • Felicidad y equilibrio en la alimentación. La Dra.Mónica Katz, médica nutricionista y directora del posgrado de Nutrición Clínica de la Fundación Favaloro, de Argentina, explica que la serotonina interviene en dos funciones fundamentales: el humor y el control de impulsos. Por lo tanto, poseer buenos niveles de la misma confiere bienestar emocional y control de la saciedad sobre la comida.
  • La eyaculación precoz. Recientemente se ha detectado que en muchos casos la eyaculación precoz tiene orígenes biológicos y requiere un tratamiento con fármacos. Como indican los profesionales, en la raíz del problema se encuentra un trastorno en la fase del orgasmo que provoca una alteración neurobiológica. O sea, que la afección se localiza en el cerebro y es producida por una alteración de la serotonina.
  • El síndrome premenstrual. También cabe destacar su uso en el tratamiento del llamado "síndrome premenstrual". El mismo puede provocar síntomas locales como dolor espasmódico en pelvis, y otros síntomas generales como ansiedad, tensión, baja autoestima, depresión, irritabilidad, estallidos coléricos, antojos alimenticios (por ejemplo, la apetencia hacia los dulces), retención de sodio y de líquidos, hinchazón o edemas.
Son síntomas muy molestos, a veces tanto que provocan perturbación en la vida de relación y hasta ausentismo laboral. Para tratarlos la Dra. María Isabel Palazzo, especialista en Clínica de la Nutrición y Endocrinología explica que, además de intentar ciertos cambios alimenticios, como la reducción del consumo de sal, en los casos más severos se recurre al tratamiento farmacológico: el uso de inhibidores de serotonina son útiles cuando el síndrome viene acompañado de cambios depresivos, irritabilidad, estallidos coléricos, y baja estima.

En todos los casos es siempre el médico quien decide qué opciones de tratamiento son las más adecuadas para cada individuo.

Consejos naturales para aumentar los niveles de serotonina

  • Practicar determinadas técnicas de relajación, yoga o meditación ayuda a elevar los niveles de serotonina.
  • Hacer ejercicio con regularidad, la vida al aire libre, pasear y bailar favorece el incremento de esta sustancia.
  • Consumir alimentos ricos en triptófano como las pastas, arroz, cereales, leche, huevos, soja, pollo, pavo, queso, plátano y leguminosas.

Voces encontradas

Los medicamentos llamados "recaptadores de serotonina" utilizados para equilibrar la secreción de esta hormona, actualmente cuentan con un variado y controvertido uso.

Por ejemplo, David Burns, psiquiatra de Stanford, y ganador del A. E. Bennett Award -otorgado por la Asociación para la Psiquiatría Biológica- argumenta que tras haber dedicado varios años de su carrera a investigar el metabolismo de la serotonina en el cerebro, no vio ninguna evidencia convincente de que cualquier desorden psiquiátrico, incluso la depresión, pueda ser consecuencia de una deficiencia de serotonina en el cerebro.

Por su parte Martín Cañás, docente de Farmacología de la Universidad de La Plata y asesor de Fundación Femeba, apuntó para el diario argentino Clarín: "El convencimiento de que para cada cosa hay un píldora es una falacia, que refiere más a una incapacidad de afrontar las consecuencias naturales de la vida y del contexto cultural en el cual se vive. Esto es propio de esta sociedad de consumo que nos hace creer que es posible que haya una solución química para cualquier malestar".

Medir la serotonina a través de la sangre

La serotonina se puede medir a través de la sangre, aunque no se obtendrá mucha información, debido a que el cerebro y el resto del cuerpo se encuentran separados por la barrera hemato-encefálica, una especie de pantalla que no permite el paso de cualquier sustancia al cerebro. Por eso el cerebro fabrica sus propios neurotransmisores.

Cabe repensar porqué en el top de ventas farmacéuticos se encuentran estos medicamentos que prometen una vida de dicha y la "salvación" ante situaciones cotidianas y tan naturales como los momentos de tristeza y ansiedad.

Su utilización únicamente debe ser prescrita por médicos idóneos que consideren, luego de realizar un diagnóstico previo, que un individuo se encuentra fuera de los umbrales de la normalidad.