
- Pensador de Rodin - Morguefile
Lo que la gente piensa es de suma importancia para sus pautas de conducta ante la vida, es decir, para decidir cómo va a vivir. Si sus pensamientos son positivos, las personas serán positivas y optimistas. Si las personas piensan en negativo, la mayoría de las veces, dichas personas serán desgraciadas.
Pensamientos catastrofistas provocan una sensación de miedo
Por ejemplo, a los hipocondríacos, que son los que muestran un miedo excesivo a los problemas relacionados con la salud, sus propios pensamientos insanos pueden llegar a hacerles enfermar realmente. Otros individuos creen que todo les sale mal en la vida y no arriesgan porque tienen miedo a fracasar, perdiendo con ello muchas oportunidades de mejora y aquellos que se consideran auténticas víctimas, se quejan por todo y se compadecen constantemente de sí mismos.
De esta forma, hacen que las demás personas se aparten de ellos y que terminen solos y aislados, se agravan aún más su ya complicada vida inicial. Es decir, en todos estos casos, y en otros similares, las cogniciones negativas hacen que los malos augurios iniciales se realimenten a sí mismos y se cumplan, finalmente, de verdad.
Minimizar los pensamientos negativos y maximizar los positivos apropiados
Una de las formas más eficaces para liberarse o, por lo menos, para hacer que disminuyan los trastornos emotivos consiste en combatir los pensamientos “no realistas” y “no razonables”. Si lo que se piensa no se corresponde con la realidad, conviene desecharlo y reemplazarlo por un pensamiento más preciso, es decir, que se adecúe mejor al mundo, tal como es.
Los pensamientos positivos aumentan la capacidad mental
Porque es mucho más saludable ir por la vida con una actitud positiva que con una negativa. La existencia de problemas es inevitable, pero frente a ellos lo importante es actuar, ocuparse de ellos y no preocuparse. La preocupación no es útil, porque es como el burro que da vueltas en la noria sin parar, volviendo siempre al mismo sitio, sin avanzar un solo paso. En cambio, los pensamientos positivos producirán nuevos sentimientos positivos, que se traducirán en otros tantos comportamientos que favorecerán el progreso personal.
Cambiando los pensamientos se puede dar un giro positivo a la vida
Hay que tratar de que la actividad cognitiva trabaje a favor de la persona y no en su contra. El optimismo, la autoestima, el bienestar y demás., dependen completamente de la manera de pensar, de la actitud mental. De hecho, todo lo externo tiene, aquí, muy poca influencia. Quienes más y mejor pueden tranquilizar a las personas son ellas mismas. Emerson dijo: “Solo nosotros mismos podemos traernos la paz”.
Entrenar día a día para conseguir pensamientos positivos y saludables
Las personas son lo que ellas deciden ser. Es cuestión de que elijan entre estar alegres o tristes, ya que la felicidad en los seres humanos depende mucho más de su interior que de su entorno. Cuando se piensa y se actúa con ilusión, entusiasmo y alegría, las emociones que se generan serán igualmente positivas.
