El progreso industrial que ha sufrido China en los últimos años ha sido enorme, gracias al hecho de que el país posee todo lo necesario para llevar a cabo un progreso así con rapidez: materias primas, fuentes de energía, mano de obra abundante y un gran mercado exterior. Por todo ello, su desarrollo técnico e industrial está demostrado por el hecho de que hayan sido capaces incluso de fabricar bombas atómicas o satélites espaciales.

Fuentes de energía y materias primas

China posee unas enormes reservas de carbón e hidrocarburos, lo que unido a su enorme potencial hidroeléctrico, permiten que su industria mantenga una cierta independencia. También tiene una gran disponibilidad de materias primas, como hierro, que, sin embargo, no son suficientes para atender a su elevada demanda interna. Por su parte, sus reservas de carbón suponen alrededor del 30% de las reservas mundiales, pero aunque se trata del mayor producctor mundial, su enorme demanda hace que la producción sea insuficiente.

Además, la extracción de crudo es muy importante en la provincia de Kan-Su y en la región de Sin-Kiang, donde se hallan el 90% de las reservas del país. Además de en esas zonas, las refinerías se encuentran en lugares como Pekín y Shanghai. Sin embargo, hasta principios de los años noventa China sí producía casi todo el petróleo que necesitaba, y ha sido el aumento de la producción el responsable de que en la actualidad deba importarlo, con lo que el nivel de sus importaciones de petróleo se ha multiplicado por seis, lo que además ha hecho que el precio del crudo haya aumentado a nivel internacional.

En lo que se refiere al gas natural, los principales yacimientos se encuentran en la provincia de Sse-Ch'uan.

A pesar del enorme potencial hidroeléctrico que presenta China, la electricidad sigue obteniéndose principalmente de centrales térmicas y nucleares.

En lo que se refiere a las materias primas, la extracción de mineral de hierro se localiza en el noreste del país y en Sse-Ch'uan. Además, en el país también se extraen tungsteno, antimonio, estaño y mercurio, que se exportan hacia Japón fundamentalmente. Por último también se extrae cobre, zinc, plomo, plata, oro, grafito, bauxita, bismuto, molibdeno y mármol, aunque en cantidades mucho menos significativas.

La industria en China: Sectores

En China están muy desarrolladas la siderurgia, las construcciones mecánicas y, sobre todo, la industria textil. La gran producción de bienes de consumo demuestra la diversificación creciente de la industria china. Los principales centros industriales se localizan en Shanghai, Pekín y la región de Liao-Ning. Sin embargo, la deficiente red de transportes no ha permitido la correcta articulación de los mercados interiores, dificultando el desarrollo industrial, aunque esto se intenta solucionar en la actualidad.

Estructura industrial

Actualmente la industria pesada sigue siendo una prioridad, aunque también se estimula el desarrollo de la industria de bienes de consumo, que puede ocupar a mucha mano de obra. La reforma en curso se orienta así a dar libertad y responsabilidad a las empresas, de modo que, a la larga, el Estado solo conserve el control de sectores clave como la energía, la banca, los transportes y las telecomunicaciones, considerando conveniente que los sectores considerados no esenciales entren en la economía de mercado. Por todo ello las empresas chinas están empezando a cotizar en bolsa y la Bolsa de Shanghai, que había estado cerrada durante más de cuarenta años, se ha vuelto a abrir.

Se ha iniciado así una política de apertura al exterior para atraer capitales extranjeros que sirvan para superar el atraso tecnológico, de modo que se llevan a cabo experiencias atrevidas, como la creación de las llamadas Zonas Económicas Especiales (o Zonas-Piloto), orientadas a experimentar con los procesos de liberalización económica y conocer así las consecuencias de la entrada de capitales extranjeros.

La industria pesada

La industria pesada se concentra principalmente en las zonas mineras, con un sector mecánico que es de reciente implantación. La construcción de maquinaria pesada se desarrolló sobre todo durante los primeros planes quinquenales, mientras que la industria automovilística inició su andadura a partir de 1957, con la fabricación de coches y camiones. Además, en China se produce también material ferroviario, aviones o construcciones navales.

La industria química, por su parte, se centra en el desarrollo de fertilizantes y pesticidas que son utilizados en el sector primario. Las industrias petroquímicas se concentran en Shanghai y Lan-Cheu.

Por último, también se produce mucho cemento, que se dedica a la construcción.

La industria de bienes de consumo

Dentro de las industrias ligeras destaca la industria textil, cuya importancia ya era enorme antes de la Revolución. Se fabrican prendas de seda, algodón, lana y fibras sintéticas.

Las industrias alimenticias presentan una gran diversificación, debido a la disponiblidad de productos agrícolas y ganaderos, tales como el azúcar, los aceites, los vegetales, los lácteos o las carnes.

También está muy extendida la manufactura del tabaco, y por último, los productos electrónicos y de precisión, que se producen en zonas como Shanghai.

Este elevado ritmo de producción industrial tiene unas consecuencias sociales muy grandes, porque muchos trabajadores apenas tienen derechos laborales. Las consecuencias para el medio ambiente también son muy elevadas, ya que China es el primer emisor mundial de dióxido de carbono y de dióxido de azufre.