El juego en la educación infantil adquiere un papel fundamental en el desarrollo adecuado de la personalidad del niño. La actividad lúdica permite al pequeño desarrollar los pensamientos y la creatividad, explorar, descubrir, crear y asimilar. Así Garaigordobil afirma que a través del juego el niño se expresa y se conoce.

Los niños dedican parte del tiempo a jugar, según las edades y preferencias, de manera individual o en grupo, conducidos por adultos o libremente, de manera lúdica y espontánea en ocasiones y en otras con intencionalidad pedagógica. En ambos casos implica la maduración de la personalidad del niño.

Cómo influye el juego en el desarrollo de la educación infantil

El niño, mediante la actividad lúdica explora la vida social de los adultos identificándose con su modelo, es decir, se comunica con el grupo de iguales, superando el egocentrismo. Desarrolla la conciencia moral, incorpora reglas, pautas de conducta y asume responsabilidades.

A nivel afectivo y emocional el juego no únicamente proporciona al niño satisfacción, sino además confianza, autoestima, autonomía y seguridad.

Asimismo el juego estimula la atención, la memoria, la imaginación, el pensamiento lógico-matemático, la comunicación, el lenguaje y el pensamiento abstracto.

Características del juego en la etapa de la educación infantil

El juego en educación infantil presenta las siguientes características:

  • El juego en la presente etapa le permite al niño expresar sus motivaciones, intereses, sentimientos, actitudes... con más claridad que en otros contextos. Es un aspecto importante para la socialización en edades comprendidas entre los cero y los seis años.
  • El juego es libre, espontáneo. El sujeto es consciente que realiza una actividad libre y dispone de un espacio personal.
  • A través del juego se inculcan valores que contribuyen al desarrollo integral del niño.
  • El juego es un proceso de descubrimiento de la realidad exterior a través del cual el niño forma sus conceptos acerca del mundo.
  • El juego necesita de determinadas actitudes y escenarios encontrando rápidamente los niños las actitudes y escenarios para desarrollar los juegos.

Clasificación del juego según Piaget

Piaget clasifica los juegos en tres apartados, en función de la relación que guardan con el cambio de los niños a lo largo de la vida.

  • Juego sensoriomotor: en la etapa desde el nacimiento a los dos años el niño realiza ejercicios en los que interviene tanto la coordinación sensorial como motriz. En este período el juego constituye una repetición de movimientos. Asimismo aprende otros nuevos.
  • Juego simbólico: La función principal del presente juego es la asimilación de lo real. Comienza aproximadamente a los dos y finaliza a los seis años. En este período de tiempo los pequeños son capaces de evocar la representación mental del objeto aun cuando este no se encuentre presente.
Durante este periodo los aprendizajes más significativos tienen lugar a través del juego por imitación, en niños con edades comprendidas entre los dos y los cuatro años, o de escenificación y socialización si el sujeto presenta la edad de cuatro a seis años.

  • Juego de reglas: en este tipo de juego se combina la espontaneidad del mismo con el cumplimiento de las normas. Desempeña una función meramente social y suelen ser juegos organizados, que con frecuencia se realizan en equipo y conllevan algún tipo de competitividad.
La actividad lúdica, en la etapa infantil juega un papel fundamental no sólo en el desarrollo psicomotor sino además en el desarrollo creativo, social, afectivo cognitivo y lingüístico.