Confiar solo en la ingesta de leche y derivados para satisfacer las necesidades de calcio del organismo es un grave error.

La falta de calcio no solo provoca osteoporosis

La falta de calcio en el organismo es una carencia que suele asociarse solo con la osteoporosis. Nada más equivocado.

Si se padece insomnio, dolores articulares, diarrea o estreñimiento, falta de concentración, excesivo cansancio, fatiga injustificada, inapetencia o muchos otros síntomas puede que el organismo esté diciéndonos que necesitamos ayudarnos para suplir una deficiencia de calcio.

Existen más de 300 enfermedades que se pueden asociar a la insuficiencia de calcio.

Hay otro error generalizado en el que se suele caer, es pensar que tomando leche se cubren todas las necesidades, pero la leche no es lo que era cuando sí nos ofrecía altas concentraciones de calcio.

Ventajas y desventajas de la pasteurización

La leche sin pasteurizar puede trasmitir infecciones sistémicas graves, producidas por especies de bacterias como las de la Salmonella, Campylobacfer, Escherichia coli, Tuberculosis o Brucelosis.

Su pasteurización consiste en calentarla por encima de los 95ºC, con esto se logra eliminar microbios y bacterias y por ende disminuir el riesgo de contagios.

El consumo generalizado de leche pasteurizada ha disminuido considerablemente el peligro de contraer infecciones como las descriptas anteriormente, pero este saludable procedimiento tiene un inconveniente: disminuye el calcio que naturalmente contiene la leche.

Lo que en definitiva significa que podemos evitar enfermedades como la TBC o la enfermedad de Bang, nombres con que respectivamente se conoce a la Tuberculosis y a la Brucelosis, pero también ingerimos menos calcio y nuestro organismo lo echa en falta.

Confiar solo en la ingesta de leche y derivados es un grave error. Muchos alimentos, vegetales y cárnicos proveen de calcio al cuerpo pero hay algunos que aunque sean ricos en este mineral, como las espinacas, no ofrecen calcio asimilable.

¿Motivo? Como otros alimentos las espinacas contienen oxalatos, que son un componente de algunos comestibles aunque se les considera un antinutriente por dificultar la asimilación de algunos minerales, entre ellos precisamente el calcio.

Necesidades de calcio

El calcio circula en la sangre y es muy importante para una cantidad de funciones corporales, como mantener el ritmo cardíaco, la transmisión nerviosa o la coagulación.

Para realizar estas y otras actividades, el organismo busca el calcio que se ingiere con la dieta; pero si no lo encuentra lo extrae de los depósitos que existen en los huesos.

Los problemas surgen cuando el nivel de este mineral en la sangre es inferior a 90 mg/l. Incluso cuando la falta de calcio en la sangre es muy pequeña, puede determinar una pérdida del calcio de los huesos.

El calcio y su socio inseparable: la vitamina D

Sin vitamina D el organismo no puede utilizar el calcio que se ingiera en alimentos o suplementos. La vitamina D tiene un papel prioritario al ayudar a nuestro cuerpo a absorber y depositar el calcio en los huesos y dientes.

La piel, si recibe suficiente exposición a la luz solar, es una productora de vitamina D, pero no conviene confiar toda su producción solo a esta fuente porque hay factores que la reducen o inhiben.

La falta de calcio

El 1% del calcio de nuestro organismo se encuentra en la sangre y el plasma, el resto está en el tejido óseo.

Ese 1% es muy importante para:

  • el mantenimiento normal de la contracción muscular;
  • el transporte y alimentación adecuada de la células;
  • una buena transmisión nerviosa.

¿Cómo actúa el calcio?

Mantiene una contracción muscular normal, en pocas palabras, cuando entra el calcio llevado por el torrente sanguíneo, el músculo se contrae y cuando sale, permite que el músculo se relaje.

Para que los nutrientes penetren en la célula se necesita Ca+iónico, por lo cual sin el calcio el proceso no se realiza correctamente.

La disminución de ese 1% puede complicar la transmisión nerviosa y generar trastornos, desde insomnio a la enfermedad de Parkinson.

Doble peligro si el organismo extrae calcio de los huesos

El organismo elimina (se pierden) unos 1.400 mg de calcio por día, 700 por la orina y los otros 700 en las heces.

Si la ingesta es insuficiente para cubrir esa pérdida nuestro cuerpo recurre a obtenerlo de los huesos.

Pero lo que el organismo capta suele estar entre el 4 ó 5% y como solo necesita un 1%, se produce un sobrante que puede provocar la calcificación de las arterias, cálculos renales y biliares, a la vez que aumenta el riesgo de osteoporosis y artrosis.

La necesidad de calcio por día, según la edad y el sexo

En los bebes y niños:

  • hasta los 6 meses = 400 miligramos,
  • de 6 a 12 meses = 600 miligramos,
  • 1 a 5 años = 800 miligramos,
  • 6 a 10 años = 800 a 1.200 miligramos.
En adolescentes y jóvenes adultos:

  • 11 a 24 años = 1.200 a 1.500 miligramos.
Hombres:

  • 25 a 65 años = 1.000 miligramos
  • 65 en adelante = 1.500 miligramos.
Mujeres:

  • 25 a 50 años =1.000 miligramos,
  • 50 en adelante =1.500 miligramos,
  • embarazadas = 1.200 a 1.500 miligramos,
  • en la lactancia = 1.200 a 1.500 miligramos

Beneficios del calcio

  • El calcio protege de la osteoporosis, ayuda a la formación del esmalte dental y la prevención de las caries.
  • Interviene en la disminución de la tensión arterial y el colesterol previniendo las enfermedades cardiovasculares.
  • Interviene en la permeabilidad de la membrana participando en la transmisión del impulso nervioso.
  • Es imprescindible para la formación de coágulos sanguíneos y previene el cáncer de colon.
  • Ayuda al conciliar el sueño al ser un tranquilizante natural y también ayuda a mantener la piel saludable.