El papel de la crítica en la Literatura Infantil y Juvenil es esencial. Un buen crítico ha de ser objetivo y no dejarse guiar por las campañas publicitarias, sino leer por gusto y afición y saber discernir muy bien qué es lo que le gusta y por qué sin presiones externas.

Un buen lector

Tras un buen crítico ha de haber un buen lector, nunca un escritor frustrado. No ha de ser una persona endiosada que se crea que su opinión es la única, sino que ha de estar abierto a otras ideas y ha de contrastar con lo que creen los lectores que, al fin y al cabo, tienen la última palabra.

Un buen crítico no ha de pontificar nunca, sino que ha de ser humilde y pensar que está aprendiendo siempre.

Y algo muy obvio: debe leer el libro que va a comentar antes de prejuzgar o de caer en tópicos. A veces, leyendo algunas críticas, uno tiene la impresión de que quien las hace solo ha leído la carátula o, en algún caso, el comentario de la editorial. Ser buen crítico requiere tiempo porque se pasan muchas horas leyendo.

La formación de un crítico

Como se acaba de decir, en cuanto a la formación de un buen crítico, ha de ser un buen lector. Por otro lado, una formación humanística no le iría mal, porque a la hora de valorar aspectos formales, de lenguaje, de estilo, personajes y otros matices de un texto, es conveniente que no se deje guiar solo por intuiciones o corazonadas sino por realidades.

No necesariamente ha de ser docente, aunque eso puedo ayudar porque se está más cerca de los lectores y de sus gustos y aficiones.

Claridad y modestia

El crítico ha de reseñar las novedades editoriales y ha de hacerlo con claridad y modestia. Su función es la de explicar cómo está el panorama literario actual, comentar aquello que funciona muy bien y tratar de aportar ideas para que mejore aquello que no se ve tan claro.

No ha de ser tampoco guía o algo así, puesto que ha de andar al lado de lo que se publica, no por delante segando la hierba, sino ayudando a que crezca bien, si se me permite la metáfora. Por tanto nunca ha de descalificar ni a obras ni a autores, al menos, “a priori”.

Dificultades de la crítica

Una dificultad importante para la crítica que se está comentando es que aún no se toma muy en serio la Literatura Infantil y Juvenil. Parece que sea algo de segunda fila. Hay, eso sí, revistas y webs especializadas muy activas que ayudan mucho a la Literatura Infantil y Juvenil. Un ejemplo, sin duda, sería la revista on-line Pizca de Papel. Por supuesto, son muchas otras las revistas que podrían citarse como CLIJ, Platero o Primeras Noticias.

No obstante, los grandes medios de comunicación deberían abrirse más y tomar en serio a aquellos que se dedican a trabajar y a estudiar autores, géneros, tendencias, novedades de la Literatura Infantiul y Juvenil, puesto que o hay buena literatura o no hay nada, sea para adultos, para niños o para jóvenes.

En definitiva, la crítica de Literatura Infantil y Juvenil no está ni valorada ni reconocida. Y en una buen crítica, sin duda, hay un aliado perfecto para fomentar la lectura.

Cómo ha de ser un buen libro infantil

Un buen libro infantil ha de atrapar al lector, ha de combinar una buena historia con una buena ilustración y una buena presentación editorial. Ha de dirigirse al niño con total respeto, sin ñoñerías, sin caer en tópicos y sin intentar didactismos inútiles. Un buen libro infantil ha de dejar huella en quien lo lee.

La buena salud de la Literatura Infantil y Juvenil española

La Literatura Infantil y Juvenil española goza de muy buena salud, aunque hay que saber escoger muy bien y no dejarse llevar por el primer título vistoso que salga al encuentro. Hay muy buenos escritores en la actualidad. Gente preparada y honesta que escribe con verdadera seriedad y entrega.

El panorama de la crítica pues es mejorable porque ha de abrirse más y dejar paso a nuevas voces y nuevos aires. No es bueno que haya compartimentos estancos ni gurús en la crítica.

En cuanto a las editoriales, hay editoriales que trabajan muy bien y editan libros de gran calidad, sin duda. Otras, en suma, mezclan libros escolares con libros de lectura y ahí a veces hay un poco de confusión.