A pesar de que este puede ser un tema poco interesante para la vida cotidiana de las personas, cabe destacar la importancia directa para la supervivencia de todos. Gracias a la biodiversidad existen los alimentos, los medicamentos e incluso artículos tan utilizados como el pegamento, la resina o la película fotográfica, entre otros.

La pérdida de la biodiversidad tal y como está pasando, podría significar que en el año 2050 hubiera un 40% menos de patrimonio natural, según afirma la Agencia de Medio Ambiente Norteamericana en un informe, disminuyendo así los recursos biológicos necesarios para la población.

Según el Convenio Internacional sobre la Diversidad Biológica la biodiversidad o diversidad biológica es “el término por el que se hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que la conforman, resultado de miles de millones de años de evolución según procesos naturales y también de la influencia creciente de las actividades del ser humano”. Abarca a diversidad de especies de plantas y animales que viven en una zona, su variabilidad genética y los diferentes ecosistemas.

La pérdida de especies a lo largo de los años se suele producir de forma natural pero en estos momentos el ritmo se está acelerando demasiado debido a las acciones del ser humano contra el medio ambiente, lo que está ocasionando ya no solo pérdida o extinción de especies sino también una fragmentación de los ecosistemas. De ahí a que la toma de medidas globales basadas en el desarrollo sostenible se ha convertido en una importante necesidad.

Consecuencias de la pérdida de la biodiversidad

Estamos ante "una crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios", así lo afirmó el director general del Programa de la ONU sobre medio ambiente, Klaus Toepfer, en una conferencia internacional sobre la biodiversidad.

La construcción de carreteas, edificaciones nuevas, deforestación de bosques, son transformaciones en la naturaleza que ya están pasando factura. La desaparición de las especies ha aumentado a un ritmo de 100 a 200 veces superior al natural. En concreto, los expertos calculan que son 16.000 el número total en peligro de extinción:

  • uno de cada tres anfibios
  • uno de cada ocho pájaros
  • uno de cada cuatro mamíferos
  • 60.000 especies vegetales
Lo más impactante de este daño ecológico es la rápida desaparición que está sucediendo de especies tan imperiosas como los tigres, los pandas, los elefantes y las ballenas, debido a la destrucción de su hábitat y a la cacería excesiva. Del mismo modo ocurre con especies de cierta importancia, como por ejemplo, una amplia gama de insectos que ayudan a la polinización de las plantas.

Si bien la pérdida de especies llama nuestra atención, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) alerta, en el marco del Año Internacional de la Diversidad Biológica, que fue 2010, de que la amenaza más grave a la diversidad biológica es la fragmentación, degradación y la pérdida directa de los bosques, humedales, arrecifes de coral y otros ecosistemas. La pérdida de hábitats, el uso insostenible de los ecosistemas, el cambio climático o la acumulación de sustancias contaminante son, entre otras muchas, las grandes amenazas contra esa gran diversidad biológica que tiene la Tierra.

Guía para conservar la biodiversidad

Para ayudar en el desarrollo natural, cada persona puede generar hábitos diarios que ayudan a cuidar el medio ambiente.

  • Consumir productos frescos y de temporada es mejor que alimentos transportados, empaquetados y congelados.
  • Usar el transporte público, bicicleta o caminar es saludable tanto para la persona como para el medio ambiente. Si el uso del vehículo privado es necesario, una práctica recomendable es la de compartirlo, se puede compartir con otras personas reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero y cooperando frente al cambio climático.
  • El uso de sistemas de energía renovable, la utilización de bombillas de bajo consumo o el apagado de cualquier sistema eléctrico que no se esté usando, reducen el consumo energético además de los gastos.
  • El consumo de agua de forma responsable. Ducharse en vez de bañarse, apagar el grifo al lavarse los dientes o aprovechar el agua de la lluvia, ayuda a la conservación del medio ambiente.
  • Utilizar papel reciclado, usar los dos lados de las hojas o evitar los productos de usar y tirar; entre otras, son acciones que ayudan a la preservación de los bosques.
Conservar el presente y el futuro de todos está en manos de cada uno. Con acciones responsables para el medio ambiente se ayuda a la conservación de la biodiversidad.