No es un secreto que en la impartición de justicia ciertos sectores de México gozan de privilegios y estrategias que los ponen por encima de los grupos más desprotegidos. El Dr. René A. Jímenez Ornelas, Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, en su estudio La cifra negra de la delincuencia en México, escribe con respecto al problema de seguridad pública, que entre otros factores causantes del delito, es necesario: "Revertir la franca desconfianza hacia las instituciones, los programas y los responsables de la seguridad pública, así como abatir la creciente presencia del crimen organizado en las diferentes esferas del poder y de la delincuencia".

Cúpulas de poder

La riqueza, la ocupación de cargos públicos, el tráfico de influencias y el acceso a movimientos mediáticos, son característicos de los que se favorecen de un aparato de justicia deficiente y a modo.

Un claro ejemplo es el caso de los hermanos Bibriesca (hijos de Martha Sahagún de Fox). El Periódico El Universal publicó el 5 de junio del 2006, las declaraciones vertidas por los diputados que integran la Comisión Especial que investiga a los hijos de Martha Sahagún, acusándolos de recibir créditos otorgados por el Insituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), por un monto mayor a los de 134 millones de pesos, cantidad que resultó ser una pérdida para el estado. Los diputados exhortaron a la Procuraduría General de la República (PGR) "a que inicie de inmediato la investigacion, una vez que cuenta con la mayor información que acreditan los hechos, además de que citarán al titular del ministerio Público Federal para que explíque el por qué no ha comenzado con la aplicación de la justicia".

Con el gobierno de Felipe Calderón todo se agudizó, la aparente lucha contra el narcotráfico, el tráfico de armas, los secuestros perpetrados por los mismos integrantes de agrupaciones policiacas, y las ejecuciones, son asuntos que llenan los noticieros.

Manuel Espino, ex dirigente nacional del PAN, en una conferencia de prensa publicada por El Universal el 19 de agosto del 2009; reveló en relación con el allanamiento de su casa en Ciudad Juárez por parte del Ejército: "No hay autoridad visible, se desplazó a la autoridad política en Juárez y se convirtió en una comunidad sin gobierno. Ciudad Juárez es tierra de nadie"; y agregó: "he visto ejecutar gente, mis hijos han visto asesinar a otras personas, ya tenemos amigos cuyos padres de familia o tíos están hoy secuestrados, y ese es el ambiente de zozobra que se vive en Juárez y el Ejército no lo ha resuelto".

Todo un sistema de corrupción

Aún sabiendo quiénes son las cabecillas de las grandes mafias, los encargados de impartir justicia nada pueden hacer, pues la represión y los ajustes de cuentas, son el pan nuestro de cada día. Poner el dedo en la llaga, implicaría desmantelar todo un sistema de corrupción desde las altas esferas del gobierno y hasta la última línea jerárquica, arriesgándose a que cierto día, su cuerpo flote sobre las aguas del río de Los Remedios; por citar uno de los tantos modos de ejecutar que existen en México.

Todos los días nos enteramos de noticias que nos hacen menear la cabeza de un lado a otro y con risa burlona decimos, “claro, en México todo es posible”. Grandes fraudes en el sistema bancario; robos descarados a PEMEX (como el que ocurrió en el 2005 por la empresa Oceanografía, que utilizó fácturas apócrifas para cobrar más de 23 millones de dólares, en complicidad con funcionarios de Petróleos Mexicanos, y dado a conocer por la revista de negocios y finanzas Fortuna); las muertas de Juárez (3649 mujeres asesinadas desde 1993 a la fecha, según datos de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos); inmunidad para la directora de la guardería ABC de Sonora, por ser prima de la esposa del Presidente de la República y donde murieron más de cuarenta niños en un incendio (difundido en diversos medios impresos y electrónicos, como El sdp Noticias, el 06 de agosto del 2009); y así, una larga lista de delitos a los que se les ha dado “carpetazo”, mientras que los responsables están libres, gracias a los recursos de amparo y fuero constitucional.

Tan famoso como sarcástico es un dicho popular en México que dice: “El que no tranza, no avanza”

Los más desprotegidos

¿Pero qué sucede con aquellos sectores que no cuentan con los medios para comprar un aparato de justicia? Los procesos que ellos sí deben enfrentar ante la justicia, son engorrosos y de fianzas económicas altas (cuando se tiene derecho a ella). Igual de reprobable es el acto de evadir la justicia comprándola en los tribunales para el hijo que manejaba ebrio y mató a un transeúnte, o para el ladrón de auto partes que fue detenido por un policía de otro turno y que no lo conocía; entre otros casos. Todo los delincuentes quisieran estar libres y siempre habrá un juez que pueda dispensar ciertos delitos o extraviar algunas pruebas incriminatorias por determinada cantidad de dinero; según como se aprecie el nivel económico del cliente y sus familiares.

Responsabilidad de todos

Igual que en la procuración, en la administración de justicia penal no hay que perder de vista las causas exógenas y sociales del delito, las que engloban desde el núcleo de la familia, la vida juvenil, adulta o madura. En cada una de ellas, la educación y el reforzamiento de los valores éticos, así como la detección de riesgos, son fundamentales para la construcción de una sociedad más sana e incluyente. Sin embargo, el principal lastre de una sociedad sigue siendo la pobreza (según la Encuesta Nacional sobre Seguridad y Democracia realizada por Ipsos-Bimsa, compañía de investigación de mercado y estadísticas en México), pues está induce por la vía del analfabetismo, el desempleo y el hambre, a la perpetración del delito.

Decía Augusto Monterroso (1921-2003), "Mientras en un país haya niños trabajando y adultos sin trabajo, la organización de ese país es una mierda".