Mientras que en algunos países se ha avanzado mucho en la defensa de los derechos de los homosexuales, existen otros países en los que la homosexualidad es considerada como un delito y perseguida por las autoridades. Amnistía Internacional denuncia esta situación al considerarla como un atentado a los derechos individuales.

Avances en los derechos de los homosexuales

Nadie puede negar que en los últimos años se han producido serios avances en el reconocimiento de los derechos de los homosexuales. Así, países como España, Portugal, Argentina, Brasil o el estado de Nueva York, han aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo. El colectivo LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) ve cómo se van reconociendo poco a poco sus derechos en algunos países; sin embargo, este reconocimiento no es universal y sigue habiendo países que reprimen terriblemente la homosexualidad.

Pena de muerte contra la homosexualidad

Existen países que castigan con la pena de muerte la homosexualidad. Según Amnistía Internacional, los países que castigan con la pena capital la homosexualidad son Arabia Saudí, Irán, Mauritania, Sudán, Yemen y en algunas regiones de Nigeria y Somalia. También existen numerosos países que castigan la homosexualidad, sin llegar a la pena de muerte, como por ejemplo Uganda, Bangladesh y Singapur. Esta situación debe cambiar ya que tanto la pena de muerte como la de prisión es un atentado contra los derechos individuales y, por ello, Amnistía Internacional, a los encarcelados por su homosexualidad o por la lucha de los derechos de los homosexuales, les considera como presos de conciencia.

Persecución de los colectivos homosexuales

Algunas personas consideran que la homosexualidad es una desviación que hay que corregir. De ahí que en algunos países como en Sudáfrica, estén proliferando las denominadas violaciones correctivas o el asesinato de lesbianas. La violencia física y sexual contra los homosexuales está aumentando, y las autoridades no responden de forma adecuada. En otras regiones se persigue a los activistas defensores de los derechos de los homosexuales. Amnistía Internacional destaca dos casos concretos:

  • En Honduras se produjo en el año 2009 el asesinato de Walter Trochez, activista de los derechos de este colectivo, y se ha producido amenazas contra otros defensores como en el caso de Alex David Sánchez.
  • En Turquía fue asesinado a tiros Ahmet Yyldyz, de 26 años, delante de su casa. Previamente había recibido amenazas, e incluso se sospecha que su asesinato se haya realizado por miembros de su propia familia en nombre del honor.
Amnistía Internacional denuncia en su página web lo siguiente: "En otros lugares la homosexualidad no está penada legalmente, pero gobernantes, políticos, religiosos y medios de comunicación alientan la violencia contra estas personas con su discurso homofóbico, fomentando un clima de intolerancia y discriminación contra lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero." No se pueden tolerar estas prácticas discriminatorias contra los homosexuales ni tampoco el discurso contra los derechos de los homosexuales.