Hasta los años 90 no apareció un superhéroe que no tuviera miedo a proclamar al mundo entero su condición homosexual. Para llegar a ese momento, hubo un largo recorrido, que comienza en los años 50, cuando la industria del cómic americano aceptó la imposición del Comics Code Authority.

Aquel código instaurado en 1954 fue, en realidad, una autocensura de facto. Con él, se sacó de las páginas del cómic cualquier contenido violento. Y eso, en la época, incluía “anormalidades sexuales”. Se refería así al incesto, a la violación, al adulterio y, sí, también a la homosexualidad.

La base del movimiento que censuró la homosexualidad de los héroes está en las conclusiones del controvertido libro de Fredric Wertham, “La seducción del inocente”. Entre las asombrosas conclusiones de este psiquiatra estaban la homosexualidad de Batman y Robin por convivir juntos en una mansión o el lesbianismo de Wonder Woman por su fuerza.

La industria independiente y underground, ajena a los dictados del Comics Code Authority, comenzó a retratar historias y personajes homosexuales ya en los 70, pero para las grandes compañías americanas, Marvel y DC, quedaba mucho camino por recorrer.

Primer secundario gay en DC

En los 80 ya se dieron los primeros indicios de que algo estaba a punto de cambiar, incluso antes de la desaparición del Comics Code Authority, que se produjo en 1989. En 1987 DC ya había introducido un personaje secundario gay, pero su nombre, Extraño, y su condición de hispano ya le ubicaban lejos del terreno de la normalidad social.

En 1983, Marvel lanzó una colección mensual sobre el primer grupo de héroes canadienses, Alpha Flight, y se la encargó a uno de los guionistas y dibujantes más pujantes en la industria, John Byrne.

Una de las primeras ideas que me vino a la cabeza fue hacer que uno de ellos fuera gay”, explica Byrne en su web oficial, Byrne Robotics. Y se fijó en Estrella del Norte. Obviamente, no pudo hacer que el personaje declarara públicamente su homosexualidad, pero fue introduciendo detalles sutiles que apuntaban en esa dirección.

Scott Lobdell hizo la revelación

Hubo que esperar hasta 1992 para que se conociera la homosexualidad del héroe canadiense. Sucedió en el número 106 de Alpha Flight, escrito por Scott Lobdell.

The New York Times aseguró entonces que “la cultura de masas hará algún día las paces con los gays americanos y cuando eso suceda la revelación de Estrella del Norte se verá como lo que realmente es: un indicador de cambio social”.

Aunque ese número se agotó en una semana, la cancelación sólo dos años después de la serie de Alpha Flight, que nunca había tenido grandes ventas, enmascaró la importancia de aquel acontecimiento. De hecho, Marvel hasta ocultó la cuestión y no desarrolló una trama directamente relacionada con su sexualidad hasta 2001.

Con la etiqueta para adultos

La normalidad en cuestiones homosexuales para esta editorial estaba limitada, pues todas las historias que hablaban de ellas llevaban la etiqueta para adultos. No fue hasta 2006 cuando el editor Joe Quesada eliminó este requisito. No obstante, aún no se ha visto en un cómic Marvel un beso de una pareja homosexual o lesbiana.

DC, mientras tanto, había optado en los años 80 por dar algo de cancha, aunque no demasiada, a alusiones de temática homosexual en series para adultos como “Sandman” o “Watchmen”, o por medio de personajes secundarios en series como "Green Lantern".

En 2004, todo cambió gracias al guionista Greg Rucka. En la saga “Media vida”, de la colección “Gotham Central”, se revelaba que Renee Montoya, una agente de Policía de Gotham City, era lesbiana. Este arco argumental ganó los prestigiosos premios Harvey y Eisner a la mejor historia del año.

Batwoman, lesbiana

Dos años después, DC recuperó un viejo personaje de la ciudad de Gotham para dotarle de orientación homosexual: Batwoman. Greg Rucka era el guionista de la historia en que esta heroína regresaba al universo DC, en la serie “52”, pero no le gustó que obtuviera tanta prensa sólo por ser lesbiana.

Digámoslo claro, su orientación sexual no se revela en “52”, se reveló en un artículo de The New York Times”, aseguró Rucka en una entrevista concedida a Comic Book Resources. “Para cuando apareció en “52”, lo que pasó es que todo el mundo dijo ‘ah, es la lesbiana’. Sí, es lesbiana. Y también es pelirroja. Es un elemento de su personalidad, no su personalidad”, sentenció.

Gays y lesbianas ya forman parte del mundo del cómic de superhéroes. De momento a través de personajes secundarios o marginales, pero han entrado en este género del noveno arte.