A caballo entre el s. XVIII y XIX Jean-Baptiste Lamark propuso un planteamiento nuevo: la diversidad biológica es el resultado de la evolución de las especies. Pese a que el planteamiento inicial es correcto, Lamark defendía, erróneamente, que el motor que induce el cambio biológico es la necesidad.

Charles Darwin

A mitad del s. XIX, C. Darwin desarrolló esta teoría en su obra El origen de las especies (1859). Sostenía que las especies actuales provienen de especies anteriores y, a diferencia de Lamark, sintetizó los mecanismos que impulsan los cambios biológicos en lo que definió como Selección Natural. La supervivencia de los más aptos, por tanto, de las características morfológicas que permiten a un individuo sobrevivir y reproducirse, se acumulan a lo largo de generaciones hasta la creación de una nueva especie. Actualmente, aunque matizada por diferentes corrientes evolucionistas,como el neodarwinismo o el organicismo es una teoría generalmente aceptada.

En consecuencia, el hombre está sujeto a las mismas leyes evolutivas que el resto de especies. Este proceso evolutivo, el desarrollo de las características que nos hacen humanos, se conoce como Hominización y lo estudia la Paleoantropología. Sin embargo, la escasez de restos materiales, lo lejano en el tiempo de los hechos que se estudian o cuestiones filosóficas con respecto a cuál es la condición humana hacen preciso un planteamiento multidisciplinar que integra diferentes disciplinas como la Arquelogía, Etnología, Etología, Tafonomía, Paleobotánica, Geología, entre muchas más.

La condición humana

La búsqueda en el registro fósil de los rasgos que nos caracterizan y de los factores contextuales como el clima, la flora y la fauna, entre otros, deben permitir la reconstrucción de nuestra evolución, por tanto:

  • Definir el concepto "hombre" es crucial para diferenciarlo de homínido y prehomínido. El hombre es un ser reflexivo, capaz de planificar una acción, prever las consecuencias y obrar de forma coherente, así como de abstraer la realidad. Y junto a ello, las numerosas adaptaciones morfológicas entre las que destacan las siguientes: aumento cerebral, bipedismo, pulgar oponible, dentición omnívora o la situación de la laringe.
  • Cuando se identifican restos de Homínidos o materiales relacionados con su entorno en el registro fósil, se deben datar, contextualizar y clasificar en el sistema biológico y cultural.

Nuestro árbol genealógico: del Purgatorius al Aegiptopithecus

El origen del orden Primate se remonta a finales del Cretácico en un momento de crisis climática que coincide con la extinción de los dinosaurios y la proliferación de pequeños mamíferos.

En el continente que agrupaba Europa, América del N. y Groenlandia se difundieron los primeros primates (descendientes de mamíferos insectívoros) cuyo modelo es el Purgatorius. La vida en los árboles y la nueva dieta omnívora, en un entorno de selva tropical, provocaron los cambios que fundamentaron la evolución posterior: dedo pulgar oponible, visión tridimensional, sustitución de garras por uñas planas, etc.

La transición entre los primates inferiores y superiores se produjo como consecuencia de la adaptación a un clima más seco. El hecho tuvo lugar hace 35 millones/años en la cuenca de El Fayum (Egipto) donde vivía un pequeño mono llamado Aegiptopithecus. Del tamaño de un gato, con cola, los 40 cc de capacidad craneal permiten suponer la adquisición de un comportamiento más complejo: desarrollo de una visión más sofisticada, sociabilidad o acentuación del dimorfismo sexual.

Afropithecus y Keniapithecus.

El registro fósil sitúa los descendientes del Aegiptopithecus hace 17 millones/años, en un entorno selvático y con una capacidad craneal de 150 cc. Los restos se han asignado a varias especies entre las que destacan el Afropithecus y el Keniapithecus. Destaca la difusión que, desde África, realizaron por Europa y Asia. Alguna de estas especies evolucionaron dando lugar a una nueva diversificación de especies, como por ejemplo el Driopithecus en Europao el Ramapithecus en Asia considerado antepasado directo del orangután.

El eslabón pérdido

El eslabón perdido hace referencia a la especie a partir de la cual evolucionó, por un lado la rama que dio lugar a la Superfamilia de los Hominoideos y por otra a gorilas y chimpancés.

La fecha de esta separación es motivo de debate, los biólogos la sitúan hace 5 millones de años mientras que, los paleontólogos la atrasan a 15 millones de años. Por consenso se acepta una datación intermedia en torno a los 7 millones/años.

Sin embargo, el origen africano de los homínidos es ampliamente aceptado. Cavalli-Sforza en su obra ¿Quiénes somos? defiende esta teoría en base a los estudios genéticos realizados en ADN mitocondrial ( Teoría de la Eva Negra).

En todo caso, el estudio de nuestros orígenes y de cuál es la condición humana es un tema en continua discusión. Los avances tecnológicos aplicados en la ciencia, los nuevos hallazgos fósiles, además de la necesaria evolución del pensamiento científico afinan, cada día más, buscando los matices que nos definen. Sin duda, un mejor y más profundo conocimiento del ser humano como especie nos puede dar las claves para trabajar por una sociedad mejor.