
- “Encyclopædia Britannica, Eleventh Edition (1911)” - Stewart
La noción de enciclopedia se remonta a los primeros proyectos de clasificación racional del saber. "Kyklos Paideia", es decir, enseñanza -"paideia"- por un sistema completo o ciclo -en "Kyklos"-, es debida a los griegos, alrededor de unos cuatros siglos aproximadamente, antes de nuestra era. También existen otras definiciones enunciadas que de forma indistintas también hacen alusión a la integración de saberes, a la recopilación de conocimientos; como sor: “instrucción en círculo” o “educación general o método de educación general”.
La enciclopedia, como clasificación sistemática del saber universal, como obra que conjuga todas las ciencias en un tiempo dado; data en antecedentes desde el siglo IV a.c.. De todos los proyectos enciclopedistas históricos, la "Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des Sciences, des Arts et des Métiers" (Enciclopedia, o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios) de Diderot y D’Alembert, es sin duda una de las más paradigmáticas. La realización de este proyecto moderno e iluminista es producto de la fractura de la enciclopedia Escolástica y Cristiana resumida en las Sumas de Santo Tomás de Aquino. Esta primer obra sintetizaba el pensamiento cristiano que regía en Europa, donde el método de pensamiento se sustentaba en la fe y la filosofía pasaba a ser sierva de la teología.
Como lo expuso André Cresson en su libro La filosofía francesa: “En cambio, los Diderot, los d’Holbach y los Naigeon, niegan la existencia de Dios y la inmortalidad del alma y se proclaman Ateos. Para ellos el único método válido es el experimental (...) no hay milagros en la naturaleza.”
Contra todos los saberes epocales, la enciclopedia de Diderot aglutina -de forma cauta pero contestataria- todas las nuevas ideas de los pensadores franceses que fueron alicientes para la Revolución Francesa. Propia de los modos modernos de producción cultural, esta obra estaba compuesta por libros extensos y con una información muy completa. Fueron 28 volúmenes de 1751 a 1772, luego un suplemento fue publicado con 5 volúmenes de 1776 a 1777 y también un índice con 2 volúmenes en 1780.
Las enciclopedias posmodernas virtuales y digitales
Con los nuevos modos de producción del siglo XX el género enciclopédico se vio en la difícil tarea de redefinirse conforme a los nuevos usos, soportes y modos de lectura. Fue así que sin dejar de lado la producción gráfica, la enciclopedia hizo pie en las producciones digitales virtuales, como son las reconocida enciclopedias: Encarta de Microsoft Corporation y la Wikipedia. El entorno web y los CD-Rom son ahora los sitios donde los contenidos mantienen un dialogo más multimedial, con nuevas herramientas de aplicación que le permiten al usuario especificar más los focos de búsqueda y ampliar magníficamente la información.
No obstante, al enciclopedismo virtual ya le ha llegado una primera etapa revisionista desde que se lo concibe como producto colaborativo. Es el caso de Encarta de Microsoft, que anuncio su fin (para el 31 de octubre de 2009, a excepción de Japón que funcionará hasta el 31 de diciembre) debido a su obsoleta funcionalidad en comparación a las enciclopedias gratuitas en línea.
Una destino similar (pero no fatal como el anterior) transitó la Wikipedia, la enciclopedia libre, que brotó en el año 2001 de un proyecto mucho más ambicioso llamado Nupedia y que expiró debido a la magnificencia con la que creció Wikipedia. Luego de algunos años la enciclopedia libre comenzó a ser blanco de controversias debido al grado de legitimidad y fiabilidad de sus contenidos. Actualmente se encuentra en proyección una nueva enciclopedia virtual llamada Citizendium, que intenta volver al modelo anterior, a Nupedia. Es decir, se intenta volver a una enciclopedia profesional controlada por eruditos de las distintas ciencias.
Cambios en el estilo
Las enciclopedias modernas poseen un estilo rígido y sobrio, en el cual se despliega los contenidos de la manera más detallado posible. Los temas son desarrollados extensamente por los expertos en cada una de las materias, poseen un orden alfabético, en la mayoría de las veces, e ilustraciones didácticas que intentan aportar mayor información a lo ya escudriñado.
Por otra parte, las enciclopedias digitales construyen su corpus de un modo dinámico y flexible, plausible de cambios a través de la “actualización”. Emplean una variedad de lenguajes comunicacionales, entre los que más se destaca el multimedia (constituido a partir de la confluencia de múltiples sistemas semióticos); potencian el flujo de la información por sus desarrollados sistemas hipertextuales para la transmisión de datos; y además facilitan los modos de búsqueda de material y la conexión con los productores de los mismos. También, en la mayoría de los casos, desarrollan extensamente los temas desde diversos ángulos y aportan ilustraciones y ejemplificaciones. Asimismo, en algunas ocasiones, componen un comité de expertos para la redacción de sus artículos.
Como podemos apreciar, el género enciclopédico se ha ido mutando con el paso del tiempo logrando así un presente sobresaliente en la mediatización del saber. Comulga con las nuevas formas y tendencias de lectura y usabilidad, y continúa como en los siglos anteriores, siendo la principal fuente de consulta especializada.
