Todo el mundo ha oído hablar de la Historia del Arte y le suena a museo o a artista, pero en general existe un gran desconocimiento sobre esta disciplina que aquí pretendemos clarificar. Historia del Arte no significa Bellas Artes, ni Restauración, tampoco Historia; ahora veremos de qué se trata.

La Historia del Arte como disciplina

En la Wikipedia podemos encontrar una interesante definición del estudio de la Historia del Arte:

"Disciplina académica cuyo objeto son las obras de arte en su desarrollo histórico y contexto estilístico (género, diseño, formato y apariencia), y los artistas en su contexto cultural y social. Mediante diversos métodos de estudio, analiza fundamentalmente las artes visuales (pintura, escultura y arquitectura), y menos frecuentemente también otras bellas artes (música, danza y literatura), artes industriales y oficios artísticos (orfebrería, mobiliario e historia del vestido)".

Y esto, ¿qué quiere decir? Bien, la Historia del Arte, como podemos ver, se dedica al estudio de las distintas disciplinas artísticas, desde las principales como arquitectura, pintura y escultura a las llamadas artes suntuarias que incluyen orfebrería, tejidos y mobiliario, ente otros. Este estudio se basa en un análisis no sólo estilístico, sino también histórico y documental, tanto de las piezas como de los artistas y el momento histórico en el que vivieron y trabajaron.

Por lo tanto, los historiadores del arte no pintan ni esculpen, sino que son estudiosos de las obras de arte, desarrollando su trabajo en universidades e instituciones para un mejor conocimiento de la historia de la evolución artística a través del estudio intensivo de las piezas y de los documentos que aluden a ellas.

¿Para qué sirve la Historia del Arte?

Ya sabemos qué estudian los historiadores del arte, pero ¿cuál es la aplicación práctica de estos conocimientos? Veamos, todos hemos acudido alguna vez a algún museo, a una exposición o a un libro sobre un artista o estilo; en cierto modo, uno de los objetivos de los historiadores del arte es el de a través de una profunda investigación, obtener una serie de conclusiones que pasen a formar parte de esa historia que luego nos es contada por ellos mismos en libros, catálogos y museos.

Todos los datos que conocemos hoy sobre Goya, por ejemplo, no se han sabido siempre, sino que son fruto del trabajo de muchos historiadores del arte que han trabajado directamente en el estudio de las obras y en todos los documentos que hablan de Francisco de Goya, para así elaborar una historia real y contrastada con las fuentes originales.

¿Dónde se estudia esta disciplina?

Hasta la llegada del Plan Bolonia, los estudios correspondientes eran la Licenciatura en Historia del Arte, que ahora se ha transformado en el Grado de Historia del Arte, impartiéndose en numerosas universidades públicas españolas, como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Granada o la Universidad de Santiago de Compostela, entre otras.

¿Cuáles son las salidas profesionales?

Está claro que no estamos ante una carrera como ADE o Enfermería, con altos niveles de colocación, pero en contra de lo que pueda parecer la oferta de salidas profesionales relacionadas con la Historia del Arte es variada y, en muchos casos, desconocida.

La más conocida y abundante es la docencia en Educación Secundaria, pudiendo dar clase con esta titulación a la rama de Ciencias Sociales, que incluye Geografía, Historia e Historia del Arte. Para acceder a esta opción, tras la extinción del CAP, en la actualidad se debe cursar un Máster Oficial en Formación del Profesorado una vez finalizada la Licenciatura o el Grado, incluyéndose en éste una prueba de idiomas. Asociado a esta salida hemos de mencionar las Oposiciones al Cuerpo de Profesores de Secundaria, convocadas cada dos años.

Sin embargo, ésta no es la única opción. Por otro lado, contamos con la posibilidad de la carrera investigadora, principalmente dirigida a los alumnos con mejor expediente académico. Si esta opción despierta su interés, debe ir orientándose a ella durante el Grado, pues existen numerosas becas de colaboración para estos alumnos que aumentarán notablemente sus currículums.

Para esto ha de cursarse un Master Oficial que equivale a los antiguos cursos de doctorado y que finaliza con un Trabajo de Investigación en paralelo al antiguo DEA. El siguiente paso es la realización de la Tesis Doctoral para alcanzar el grado de Doctor y poder acceder a un puesto de profesor de Universidad o investigador en centros como el CSIC. Para ello existen numerosas becas de cuatro años de duración que ofrecen al doctorando un sueldo fijo.

El mundo de los museos y la conservación del Patrimonio es asimismo una opción muy recomendable y de rabiosa actualidad. Por un lado, contamos con numerosos Master públicos y privados de Gestión Cultural y Comisariado de Exposiciones, abriendo un mundo de posibilidades en Museos, Galerías y Fundaciones. Por otro lado, existe el puesto de Conservador de Museo, para el que se recomienda una fundación adicional en Museología, pudiendo acceder a dicho puesto a través de oposiciones, bien a Museos estatales o a Patrimonio Nacional.

Sector editorial

Finalmente, no podemos dejar de mencionar la posibilidad de acceder al mundo de las publicaciones y la Crítica de Arte, a través de los Master en Periodismo; además de otras muchas opciones como la participación en estudios multidisciplinares como experto o realización de informes histórico artísticos, entre otros.

En resumen, la Historia del Arte es una disciplina viva, con multitud de opciones y salidas profesionales que nos permiten optar a un profesión diferente y cercana al Patrimonio Histórico y Cultural.