Siempre renovándose, la publicidad tiene más de 4000 años y no los aparenta. ¿Su secreto? La plata. El origen de la comunicación publicitaria se encuentra hace miles de años en la antigüedad, impulsada por el desarrollo comercial. La evolución de las formas de comunicación escrita fomentó el desarrollo de la antigua comunicación publicitaria.

Remontándonos a la época de esplendor de Babilonia, unos 2000 años a. C., se rastrean formas primitivas de publicidad en forma de tablillas de barro cocido escrito en caracteres cuneiformes y voceadores.

Egipto

En "Historia de la publicidad" de Antonio Checa Godoy se describe otro vestigio de comunicación comercial. En este caso es uno perteneciente a un vendedor de tejidos de Tebas (la actual Luxor), capital de Egipto, escrito unos 1200 años a. C. Tal aviso, escrito en un pedazo de papiro, informaba sobre el extravío de un esclavo extranjero e informaba sobre su recompensa a quien lo encontrara y devolviera. Curiosamente, en una de las líneas del texto conservado por el British Museum, decía “A quien lo devuelva a la tienda de Hapu, el tejedor, donde se tejen las más bellas telas al gusto de cada uno”.

Los fenicios

Pero fueron los fenicios quienes impulsaron la publicidad de aquel entonces. Debido a su actividad comercial necesitaban comunicarse con diferentes pueblos que manejaban distintas formas de escritura. Es por eso que aproximadamente hace 1500 años a. C. desarrollaron un sistema lingüístico de 22 signos con sus correspondientes fonemas. Este práctico dialecto se difundió gracias a la actividad de los fenicios y a su simpleza. La tecnología del papiro ayudó a la propagación y uso de este nuevo sistema, aplicándose no sólo para fines comerciales, sino religiosos y políticos.

Grecia

En Grecia la vida comercial da vida a nuevos soportes publicitarios.

Los antiguos voceros, se conocían como heraldos o kerux, cumplían la tarea de comunicar edictos y noticias importantes para la comunidad, pero eventualmente se hizo común que comunicaran productos. Estos nuevos voceros debían tener una buena voz y una dicción clara.

Otros soportes eran los axones y los hyrbos. Los axones eran postes de piedra o madera de forma cuadrada con un espacio para colocar avisos, mientras que los hyrbos diferían en su forma cilíndrica. Ampliamente usados en plazas y lugares de alta circulación de personas son precursores de la actual publicidad en vía pública.

Por otro lado surge la enseña como distintivo de los establecimientos comerciales.

El Imperio Romano

En Roma hay una escena publicitaria interesante debido a su régimen democrático, que posibilitaba la propaganda política. Las autoridades del Imperio Romano dictaminaron reglas muy claras y estrictas acerca del uso de los espacios públicos destinados a la comunicación. Se destinaron murales para colocar mensajes, renovándolos al simplemente pintar uno nuevo y establecieron penas a aquellos que atenten sobre este espacio.

Norberto Anaut en su Breve historia de la publicidad informa que los soportes publicitarios más importantes eran:

  • El praeco o pregonero. Cumplía las mismas funciones que el heraldo cumplía en Grecia.
  • El alba. Ubicado en zonas altamente transitadas, originalmente comunicaba noticias serias, puramente informativas, pero con el tiempo se incluyeron mensajes comerciales.
  • El libellus. Fue ampliamente utilizado para comunicaciones comerciales al ser un medio menos “serio”. Se basaba en un papiro colgado en columnas o paredes que incluía una frase sobre la mercancía ofrecida.
  • El grafito. Era un mensaje escrito informal, breve y anónimo. Sería lo que actualmente nos encontramos al entrar a un baño público o pared de la ciudad.
Tras la caída del Imperio Romano predominó el sistema feudal en Europa. Como cada feudo era autosuficiente la necesidad de interacción comercial con otros comerciantes era mínima. Lo que se tradujo en una merma en la publicidad que no repuntó hasta la invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo XV en Occidente.