Las primeras 72 horas de la batalla por Trípoli se han convertido en una pesadilla para muchos medios de comunicación. La extensión del conflicto y las vacaciones de verano de muchos corresponsales ha provocado que la batalla por Trípoli les haya pillado con el pie cambiado. Informaciones de agencia, telefonazos, comunicados parciales han sido las primeras fuentes en convertirse en noticia. Terreno abonado para la propaganda bélica de ambos bandos.

La falsa captura de Saif al Islam

El Consejo de Transición libio ha puesto en evidencia a la Corte Penal Internacional. En las últimas horas el organismo se ha visto obligado a rectificar informaciones avanzadas el lunes en las que la Corte, presidida por el argentino Luis Moreno Ocampo, aseguraba haber comprobado con "fuentes fiables" la detención del hijo predilecto de Muamar el Gadafi.

Incluso el organismo había "iniciado conversaciones" con el Consejo de Transición para pactar su traslado. El colmo del esperpento se consumó cuando tras negar la entrega del supuesto detenido, este reapareció en olor de multitudes en Trípoli.

Oxígeno para el ejército del régimen

Saif al Islam se ha convertido en el rostro visible del régimen de Muamar Gadafi. Las tropas gubernamentales tienen un líder en el que volcar su inspiración ante la ausencia del "guía" Gadafi.

Según informaciones procedentes de la cadena de televisión Al Arabiya, en las últimas horas los sublevados habrían perdido el enclave estratégico del puerto de Trípoli. Además de esta victoria militar el Consejo de Transición libio se enfrenta a una pérdida de credibilidad por parte de los medios y de los organismos internacionales.

La guerra informativa en Libia

La radio de los opositores en Libia destaca en sus boletines el avance de los sublevados sobre importantes bastiones gadafistas en el interior de la ciudad. Ayer decían controlar el 95 por ciento de la capital. Sin embargo, Saif al Islam ha lanzado en su reaparición el mensaje contrario, "no hay nada de qué preocuparse, el régimen controla la capital", ha declarado a varios medios.

A esa "guerra informativa" se ha sumado el propio Muamar el Gadafi, quien según la agencia rusa Interfax, habría mantenido una conversación telefónica en la que dice estar "sano y salvo" en la capital.

Periodismo y urgencia en tiempos de guerra

En las últimas horas comenzarán a llegar decenas de corresponsales de todo el mundo a la capital libia. Es el momento del periodista. De conocer de primera mano lo que ocurre e intentar desentrañar y extraer la verdad del tumulto informativo y propagandístico que siempre implica una guerra. De cambiar las atribuciones y lo condicionales "dice" o "podría" por la realidad de la guerra en Libia vivida en primera persona.