El gobierno de Leopoldo Fortunato Galtieri, se embarcó en una última estrategia para remontar la ya agonizante dictadura militar.

Tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas del canciller Nicanor Costa Méndez, miles jóvenes que estaban realizando el servicio militar, fueron reclutados para pelear en las Malvinas.

Estos jóvenes fueron lanzados a una batalla extremadamente desigual frente a Gran Bretaña.

Mientras los medios de comunicación se jactaban informando sobre la victoria argentina, los hombres caían ya sea en un combate sin estrategia definida o por hambre y frío.

Eduardo Fernández y Raúl Navarro pertenecían al Regimiento 6 de Mercedes, compañía Bravo, provincia de Buenos Aires. Los dos ex combatientes relataron su experiencia de la guerra.

¿Cómo les avisaron que irían a Malvinas?

Eduardo - "El año anterior estábamos en la colimba. Nosotros estábamos desde marzo del 81 y estábamos por salir de baja".

Raúl - "Pasaban el cable informativo en la radio, tocando la marchita".

E – "En el momento te enterabas. Yo estaba de guardia y pasadas las 12 de la noche un compañero mío estaba escuchando música y se interrumpió. Pasaban la información de que los argentinos habían desembarcado en Malvinas y que estaban en los primeros combates para tomar las islas. Y a partir de ahí empezamos a preguntarnos: ¿qué va a pasar, qué nos va a pasar? En un principio, pensamos que a nosotros no nos iba a tocar porque estábamos lejos. Pensábamos que iban a mandar tropas del sur, pero no fue así".

¿Cómo recibieron la noticia, qué pensaban al respecto?

E - "Cuando llegué, para mí era un logro, más allá de que llegara en guerra o lo que podía ser una guerra. Porque hasta ese momento no se sabía si iba a haber o no iba a haber guerra".

R - "También, fue en parte político el tema. Había caído mucho la imagen del Gobierno. Aparte, si hubiesen tomado Malvinas, Galtieri hubiese sido, no te digo como un San Martín, pero hubiese tenido un fuerte protagonismo y no se hubiese ido nunca del Gobierno. No se trataba de ir a la guerra. No estaba en los cálculos de los militares que los ingleses iban a venir y los yanquis con ellos. En ese momento ni se sabía".

E – "Hay que ver las reacciones que hubo en el país. Porque si bien nosotros ahí podíamos pensar ¿qué viene ahora, qué va a pasar?, también escuchábamos por la radio o veímos la televisión y todo era una adrenalina, pero…".

R – "Te daba ánimo, pero mucha gente no tenía ni idea lo que era una guerra".

E – "Nosotros tampoco".

Una vez avanzada la guerra y viendo que ya era imposible combatir contra los ingleses, ¿les ordenaban seguir luchando?

E - "Las órdenes… (suspira) a nosotros nadie nos las daba, teníamos que estar ahí. Era lo que íbamos viendo y lo que íbamos sabiendo de lo que estaba pasando. Órdenes, es decir, estrategias, no había".

R – "Nuestro teniente no apareció nunca por allá".

E – "Nos hacían ver frente al valle y yo les decía que por el valle no iban a venir nunca, porque si no venían derechito para que vos los bajes. Pero más allá de eso, órdenes no teníamos. Tampoco había un esquema, nosotros no tuvimos un esquema de defensa más allá de las posiciones de cada uno. Es otra cosa que yo les reclamé, ¿qué hacemos si nos atacan?".

¿Estuvieron de acuerdo con la rendición o hubiesen seguido hasta el final?

R – "¡No, qué ibas a querer! El último combate era una cosa de locos, vos no entendías nada, todos gritaban como locos. Había mucha diferencia con ellos".

E – "La diferencia era la carencia de equipos".

R – "Vos a ellos no los veías y vos estabas escondido y de repente caía una lluvia de balas donde estábamos nosotros. Tenían miras infrarrojas, tenían todo y nosotros no teníamos nada. Nos mandaban al muere. Llegó un momento en que el jefe de tu grupo decía: “¡Replegarse, hay que replegarse!”. ¿Y a dónde vamos? Si vos mirabas para arriba, los tipos ya estaban posicionados. Te bombardeaban de todos lados y ahí fue que cada uno corrió como pudo y salió como pudo".

¿Volverían hoy a las islas?

R – "Sí… Pero volvería únicamente para ver las tumbas de los pibes que estuvieron con nosotros. Y muchos de los que quieren ir allá yo los llevaría un día a ver cuánto aguantan, porque ellos no saben lo que es, no es Buenos Aires eso. Acá hablaban mucho, pero estaban con el Mundial, con un montón de cosas".

E – "El pueblo no se enteraba. En un principio la idea era no ir a la guerra, pero después les salió redondo y el curda se agrandó (por Galtieri)".

R - "Costa Méndez iba y venía, pero ¿con quién hablaba, lo recibieron? Thatcher tenía la imagen por el suelo y lo mismo le pasaba al gobierno argentino".

E – "Les vino bárbaro a ellos".

R – "Sí, a ellos les vino bárbaro. Fue un golpe de efecto gracias al hundimiento del Belgrano que estaba fuera de la zona de exclusión y bueno, a partir de ese momento no hubo más negociación. Ellos necesitaban de una guerra o de alguna cosa para quedar en el poder".

E – "Fue una acción propia de alguien que no tiene ni pies ni cabeza. Entonces salió como salió. Después de eso todo fue malo para el país en general, para la situación económica, para los que fueron, para los familiares de los que fueron, la imagen internacional también. Fue todo lo contrario a lo que se podía esperar. Ganaron mas protagonismo los isleños. Ahora se hace mas difícil llegar a una negociación, hay mucha más presión. Para mi el balance es totalmente negativo".