El sionismo actual le otorga a la declaración Balfour una categoría histórico-jurídica que no tiene y una interpretación que le interesa -y que puede o no puede tener, en un documento oficial se producen ciertas ambigüedades: siempre hay una razón, nunca es casual, y no nos referimos sólo a la carta de Balfour , sino a la convención de San Remo y a la posterior reunión de la Sociedad de Naciones, que sí tiene ya una determinada categoría jurídica- y que, tal vez, necesite para fundamentar jurídicamente sus planteamientos.

La declaración Balfour

Para empezar, y aún suponiendo que la comunicación quepa entenderse como del Gobierno británico a la Federación Sionista, resulta que tal declaración se produce entre un gobierno que no tenía ningún título sobre un territorio, en relación a un territorio y una población que le eran ajenas, y sobre las que carecía de jurisdicción, porque la fecha de tal comunicación epistolar es de 2 de noviembre de 1917.

¿Que qué pretendían los británicos? Pues a todas luces quedarse con los despojos del Imperio otomano en función de sus intereses imperiales en la India -que era el núcleo duro de su Imperio colonial- ni más ni menos.

Por eso durante la guerra no tienen el menor inconveniente en prometer una cosa a la Federación sionista y la contraria -pues los proyectos eran incompatibles- al jerife de la Meca a través del coronel Lawrence y algún que otro agente.

La geopolítica británica

Cualquier cosa que contribuyese al esfuerzo de guerra y a acercar el cumplimiento de sus intereses ya les valía ¿y cuales eran estos? pues asegurar las comunicaciones con la India (el conocimiento de la abundancia de la riqueza petrolífera de la región en esa época aún era incipiente).

El Reino Unido quería controlar el pasillo del antiguo Fértil Creciente en su totalidad para ir a parar al Golfo Pérsico y reforzar el control, desde sus bases allí, la ruta a la India, por eso le "regala" Siria y Líbano a Francia y se queda con el arco que va desde Palestina hasta Kuwait y la salida al Golfo, el interés británico es geopolítico, nada más, la Federación Sionista o las tribus árabes no son otra cosa que peones a utilizar por el Foreign Office, eso hace el Secretario del mismo Mr. Balfour, no otra cosa.

Ni en 1914, ni en 1917 ni en 1922 se imaginaba siquiera el fin del sistema colonial, el derecho de autodeterminación proclamado por Mr. Wilson se refiere -curiosamente- y se aplica solo al territorio europeo, no al colonial de ultramar, por eso se producen referéndum en Schelewig-Holstein -por ejemplo- y a los nativos de las colonias no se les pregunta nada, entre otros a los de los territorios palestinos.

Y por eso también se acepta un termino ambiguo como es Hogar Nacional judío -que en el fondo obliga a poco, todo depende de la lectura que se haga de eso, puede significar la creación de un Estado o no, ambas interpretaciones podían hacerse porque los autores del texto sabían perfectamente lo que hacían y querían quedar con las manos libres y el control de la situación-

El problemático mandato sobre Palestina

En 1920 los británicos obtienen un mandato de la Sociedad de Naciones sobre Palestina, Transjordania e Irak, la separación del mandato directo de Palestina respecto a Transjordania se produce en 1922, fecha en la que se crea el emirato Hachemi bajo control británico.

En cualquier caso, los árabes entendieron perjudicados sus derechos y se rebelaron durante el mandato mismo ante la llegada de la inmigración judía.

La hostilidad árabe en las calles de Nablus, Acre y Jerusalén ante la llegada de los inmigrantes judíos era evidente, y eso es muestra de que los "derechos civiles de las comunidades no judías" -eufemismo empleado por Balfour para referirse a la población árabe- estaban siendo pisoteados, según entendían estos.

En su momento no se refundará nada sino que se fundará el Estado de Israel. Hay que tener en cuenta que una cosa son los judíos, otra cosa es Israel y los israelíes, y una tercera cosa es el sionismo –no todo judío o todo israelí es sionista-.

Así que no todo judío es israelí, en ese sentido Israel ni es ni puede ser la “patria de los judíos”, será, si acaso, la patria de los judíos israelíes, de los cristianos israelíes, de los israelíes étnica y culturalmente judíos y de los árabes étnica y culturalmente árabes que tienen la ciudadanía israelí y de cualquier persona que posea dicha ciudadanía y no pertenezca a esos grupos.