El color tiene una gran influencia en nuestro día a día. Si nos levantamos con un cielo nublado y lluvioso durante varios días, puede que notemos signos de depresión. En cambio, si el sol brilla con fuerza, nuestro estado de ánimo cambia, todo parece más brillante, más bonito. A lo largo de millones de años de evolución, nuestros ojos y cerebros se han acostumbrado a interpretar el color. Los rojos, naranjas y amarillos nos parecen cálidos y tienen un efecto estimulante o energizante; los verdes, azules y violetas son matices más fríos, con un efecto más calmante.

Curación por el color

Cada día nos vemos inmersos en una gran gama de colores y de rayos invisibles (como ultravioletas e infrarrojos). La investigación científica ha demostrado que necesitamos exponernos a la luz del día durante al menos 20 minutos cada día para mantener un equilibrio interno ideal de la química corporal. Dentro del cerebro hay centros especiales que responden a la luz, entre otros las glándulas pituitaria y pineal que controlan el equilibrio hormonal del cuerpo.

Hoy en día, pasamos la mayoría del tiempo en interiores, bajo luz artificial, y esto puede tener efectos negativos en nuestra salud. Los trastornos médicos como la depresión, el dormir mal, la falta de energía o los cambios de humor pueden ser consecuencia de la falta de luz. La exposición diaria al espectro total de luz durante varias horas es suficiente para corregir muchos de estos síntomas.

La luz de colores

La cromoterapia dirige la luz de los diferentes colores del espectro sobre el cuerpo o dentro de él. La aplicación de colores específicos puede conseguir un reequilibrio rápido y eficaz de las energías del cuerpo. La luz roja tiene un efecto cálido y estimulante y puede aumentar la presión sanguínea. Los tonos naranjas son energizantes y el amarillo, despierta la conciencia mental. La luz verde tiene un efecto relajante y calma la respiración. La relajación aumenta con tonos azules y, a medida que se oscurecen, provocan una sensación de sueño.

Los cristales y el color

Sostener, llevar y utilizar diferentes cristales y minerales durante miles de años ha conseguido que se asocie con efectos curativos específicos. Las piedras representan toda la gama de colores del arco iris.

Gama marrón

Asociado con la tierra. Los cristales y las piedras con tonos marrones se ven generalmente como arraigadores, conectando con la tierra, así como potentes limpiadores y protectores de nuestro entorno. Son útiles para llevarlos contigo puestos como joyas. Las energías tranquilizadoras y arraigadoras de las piedras marrones te devolverán un sentido más firme del yo.

Gama rojo

Asociado con el chakra 'raíz'. Aumenta la energía vital física del cuerpo, aportando cordialidad, estímulo y consuelo. En sanación, se utilizan para generar más energía en el sistema si la fuerza vital está baja. Los estreses físicos, mentales o medioambientales pueden producir daños en el cuerpo, haciéndonos sentir indiferentes, agotados y faltos de energía. Las piedras rojas renuevan nuestra fuerza y capacitan para tomar las riendas de nuestras vidas, tomar decisiones y actuar.

Gama naranja

Asociado con el chakra 'sacro'. Transmite una energía cálida, estimulante y antidepresiva; también se dice que armoniza los órganos reproductores. Constituye la confianza y el poder de la verdadera expresión en las relaciones, ya sea con uno mismo o con los demás. Necesitas el naranja cuando la vida parece aburrida, cuando necesitas un estímulo, cuando estás atrapado en el miedo, o sientes los efectos del crudo invierno.

Gama amarillo y oro

Asociado con el chakra 'plexo solar'. Aumentan el estado de bienestar y disfrute. Reflejan la luz y dan una sensación de claridad y alivio. Aumentan la autoconfianza y la autoexpresión en el sentido más amplio. Coleccionarlos y tenerlos en casa aumenta las energías limpiadoras y sanadoras de tu espacio personal.

Gama verde dorado

Asociado con la renovación. Aporta fuerza y entusiasmo renovados a todo el sistema, elimina la negatividad y refresca el alma. También ayuda a construir un puente entre los dos chakras principales: el plexo solar (amarillo) y el corazón (verde). Equilibra el cuerpo y la mente, para que los sentimientos puedan fluir y la mente pueda relajarse.

Gama verde pálido

Asociado con vibraciones más sutiles. Transmite una sensación fría en términos vibratorios. Ayuda a calmar el exceso de calor y excitación, retornando el cuerpo y la mente al equilibrio.

El poder de los colores

A la hora de elegir una gema, hay dos caminos que se pueden seguir. El primero, identificar el problema y elegir un cristal que pueda ayudarte. El segundo, dejar que la piedra "te elija". Esta segunda opción, en la que nos sentimos atraídos por una piedra determinada, nos ayudará a identificar el problema. Por ejemplo, si te sientes atraído por las piedras verdes, puede que necesites energía verde en tu vida, quizá alguna curación relacionada con tus emociones. Para profundizar en el mundo de la cristaloterapia, el libro Cristales de Jennie Harding ofrece una guía exhaustiva para sanar con cristales y colores.