Como muchos otros jóvenes españoles, me he decidido a aprender inglés de verdad, en cuanto termine la universidad. El plan es sencillo: irme a Londres con un curso e intentar buscar trabajo allí, de lo que sea. Todos tenemos un amigo que tiene un primo que ha hecho lo mismo, y lo ha conseguido, así que yo también puedo. Sin embargo,cuando te pones a investigar, las opciones son reducidas, y la que parece la más obvia, no es como nos imaginamos. Un presupuesto ajustado hace que mi ilusión se desinfle por momentos y tengo que llegar a una asombrosa conclusión.

Decido que organizar el viaje yo mismo tiene que ser lo más económico, sólo tengo que encontrar un buen curso y un alojamiento barato. Busco en la página del British Council algún curso que recomienden, y veo que de media estos cuestan 320£ por semana o 1300£/1500€ al mes por 4 horas al día de inglés intensivo. Sólo falta alojamiento.

Londres es una de las ciudades más caras del mundo para vivir. Abundan las historias de esos primos de esos amigos durmiendo en un cuarto con 10 personas más, encima de un restaurante de comida rápida con cucarachas, y no es lo que busco.

La opción más barata sería ir de Couchsurfing, durmiendo en el salón del que me acoja. Estaría bien para conocer gente interesante, pero la mayoría que se ofrece no esperan tener un okupa en casa por un mes, y cambiar de sofá en sofá cada segundo día sería demasiado estresante.

Mi segunda opción a la hora de alojamiento barato, pero definitivamente no la más atractiva, es un hostel, de los que sobran en Londres. Según la página de Hostelworld la mayoría de los hostels no admite viajeros por más de 2 semanas. La cama en una habitación para 6 personas cuesta 600€ al mes en condiciones similares a los primos hacinados de antes, así que también lo descarto.

Alquilar una habitación en un piso costaría unos 550€. Puede ser una buena solución, pero la estancia mínima es de 3 meses, así que elimino esta opción y me despido de convivir con británicos.

Por curiosidad, miro lo que me costaría un hotel durante un mes en Londres. Resulta que la Universidad de Londres alquila habitaciones individuales, por 39£ la noche, o 1366,67€ al mes. Esta parece una buena opción, con salas para estudiantes y un poco de vida universitaria, aunque sea en verano. El viaje de idiomas me saldría por casi 2.900€, a los que les puedo sumar unos 200€ del vuelo. Termino con un presupuesto de 3100€ que supera lo que yo me había imaginado.

Casi contra mi voluntad, consulto la oferta de una de las agencias de viajes de idiomas recomendadas por el British Council. Para mi asombro, según la página de una de ellas, el viaje de cuatro semanas cuesta 2280€ alojándote con una familia de acogida o en apartamento. A esto le tengo que sumar el billete de avión, pero aún así se ajusta a mi bolsillo. ¡Bingo!

Estas agencias te ofrecen el paquete completo del curso de inglés con alojamiento, y en muchas ocasiones, organizan actividades como excursiones y similares. Además tienes la posibilidad de vivir con una familia inglesa, lo que para mi supone una gran ayuda a la hora de practicar el idioma. Pensaba que saldría más caro, porque también se llevan una buena comisión. Tal vez, debería descartar volar con una lowcost, porque está visto, que la mala calidad, sale cara.

En otro artículo les hablaré sobre cómo conseguir un trabajo en Inglaterra, si todo sale bien, por supuesto.

Autor: Pamela Balladares Chow