Una de las mayores preocupaciones de los padres es la educación de sus hijos. Hoy en día, esa preocupación comienza mucho antes de lo que solía comenzar para generaciones anteriores, ya que varios estudios demuestran la importancia de la educación temprana y de su impacto en el desarrollo de un niño.

Se ha comprobado que los niños tienen diferentes maneras de aprender. Es por esta razón, que se han creado nuevos y variados métodos de enseñanza que se acomodan a la manera en que un niño aprende. Una de ellas es la enseñanza basada en la filosofía Reggio Emilia, que está ganando popularidad entre los padres y maestros por igual.

En qué consiste la filosofía Reggio Emilia

En años recientes, el método de aprendizaje empleado en la ciudad Italiana de Reggio Emilia ha capturado la atención de educadores en todo el mundo. Analizándolo con más detenimiento, esta filosofía es una fusión de diferentes teorías acerca el desarrollo del niño y su aprendizaje.

Entre estas teorías se puede citar la de Piaget acerca de la constricción del conocimiento, la teoría de constructivismo social de Vygostsky y la teoría de múltiples inteligencias planteada por Howard Gardner.

Relación entre el niño, los padres, los profesores y su entorno

Bárbara Pérez es la directora de La Scuola, un centro educativo inspirado en la filosofía Reggio Emilia ubicado en la ciudad de Miami, Florida. Después de haber estudiado la carrera de educadora, Pérez se enamoró de los principios de este método y fundó su escuela para niños desde las seis semanas de nacidos hasta niños de quinto grado de primaria.

Pérez comenta que “este método de enseñanza enfatiza la relación entre el niño, sus profesores, sus padres y sus alrededores.” Esto hace de cada experiencia que el niño tiene sea un momento de aprendizaje y enriquecimiento para su desarrollo en general.

Principios de la filosofía Reggio Emilia

Uno de los principios fundamentales de Reggio Emilia es la imagen del niño. “El niño es reconocido como un ser competente, con potencial de construir su propio conocimiento a través de las interacciones con otros” afirma Pérez.

Otro principio, son las representaciones simbólicas. “Esta filosofía es una extensión del lenguaje de un niño” dice Pérez. Según este método, los niños tienen más de 100 lenguajes antes de adquirir el verbal, y es a través de estos lenguajes que ellos se expresan para enriquecer su creatividad y su desarrollo social y cognitivo.

Su entorno también juega un papel importante dentro de esta filosofía. A través del uso del espacio, color, la luz natural y todos los detalles que lo rodean, el niño utiliza sus alrededores como otro salón de clase.

El profesor y los padres cumplen un papel clave en la formación

El profesor es otro elemento fundamental para este método, pues su rol facilita a los niños la representación de lo que saben y de lo que imaginan. Ellos son los mediadores de su conocimiento pero al mismo tiempo están abiertos a aprender de sus alumnos en una colaboración mutua.

“La participación activa de los padres es muy importante para Reggio Emilia, ya que forman parte de la trilogía esencial para el desarrollo de un niño” dice Pérez. Esta trilogía envuelve al niño, al maestro y al padre.

Los padres contribuyen con ideas y sugerencias para mejorar la educación de sus hijos. Se involucran en todo lo que concierne a su enseñanza. Esto, no sólo aporta a la parte académica sino al desarrollo general de sus hijos.

La documentación en el progreso de los niños

Finalmente, la documentación es otro de los principios básicos de esta filosofía. “En La Scuola, utilizamos diferentes formas para documentar el progreso del niño y sus intereses, entre ellos están fotografías, tapes de audio, de video, notas, y el producto creado por el mismo niño” afirma Pérez.

Esta documentación permite monitorear y evaluar el progreso de los niños. Igualmente, comunica la vida de la escuela a los que la vistan, ya que los trabajos realizados por los niños y las fotografías son parte de la decoración de la escuela.

El observar su trabajo en exposición, le permite al niño revivir su experiencia, un proceso que envuelve reflexión, colaboración, análisis e interpretación. Pérez dice que “el exhibir los trabajos de los niños por toda la escuela los estimula a aprender uno del otro y a apreciar el proceso creativo.”

La importancia de las experiencias y el respeto para el niño

La filosofía Riggio Emilia, le permite al niño aprender de sus propias experiencias respetando sus intereses y preferencias. “Nosotros vemos al niño como individuos capaces, fuertes y los respetamos por lo que son hoy” nos cuenta Pérez.

Estos intereses son llevados a consideración de los padres por los profesores, y en un trabajo conjunto, se planifican las actividades y lecciones para el año escolar.

Una vez establecido el currículum, la instrucción comienza utilizando los elementos que el niño prefiere para enseñarle conceptos más complicados y abstractos como las matemáticas, la lectura, las ciencias y todo lo que necesitará para ser exitoso académicamente en un futuro.

El entorno es el tercer maestro

Los materiales utilizados son mayormente elementos de la naturaleza como por ejemplo, conchas marinas, estrellas de mar, plumas, la luz, el agua entre otros.

Siendo el entorno, el tercer maestro, según esta filosofía. Las experiencias juegan un papel fundamental. Todos los sentidos participan de la instrucción de los niños quienes disfrutan de cada una de estas experiencias mientras aprenden casi sin darse cuenta.